Él tenía llaves de la casa de Tulia, la controlaba e intentaba que la relación nunca acabase del todo. Siguió estas tres décadas, aunque Tulia intentó muchas veces romperla definitivamente. Tras su enfermedad, ella estaba intentando recuperar parcelas de libertad. Incluso se había animado a practicar senderismo, algo que, según explicaba este lunes la familia, generó aún más violencia en él.
|
etiquetas: tulia , violencia machista , expareja , córdoba , asesinada