Otra patera. No sé cuántas llevamos ya. ¿Huyen de la miseria o es una invasión? Mi compañero observa atentamente, con el dedo en el gatillo, mientras desembarcan nuevos inmigrantes ilegales. Si se produce algún acto hostil, ya sabe qué hacer.
Cada día son más las voces que reclaman soluciones enérgicas. Aunque seamos solidarios, nuestros recursos son limitados y se ha de priorizar a los de aquí. Muchos ven intención más que necesidad: ¿por qué no se quedan en su tierra e intentan arreglarla? ¿Acaso quieren diluir nuestra población a modo de conquista silenciosa?
Intento no ser racista, a pesar de las pruebas que nos da la Historia. Al fin y al cabo, desde que la glaciación arrasó Europa, los blancos la utilizan como excusa para cruzar el Sáhara. Pero todos sabemos que son incompatibles con la verdadera Fe y, por tanto, con la Civilización.