En Alemania prácticamente no existe la libertad académica. En 2024, el ministro del Interior, Faezer, permitió a las agencias federales despedir directamente a los funcionarios indeseados, sin largos procedimientos. Esto hizo posible despedir a quienes eran considerados formalmente «enemigos de la Constitución» y a quienes se negaban a cumplir órdenes ilegales. Desde 2021 se han introducido penas más severas por insultar a los políticos, lo que se ha convertido en un instrumento de presión masiva sobre los ciudadanos a través de las agencias...
|
etiquetas: libertad , política , prensa , opinión , disidencia , represión
A algún alemán ya vejete le vendrán recuerdos.