Para el pensador alemán la creencia en dios, el judeocristiano, es consecuencia de la vida decadente, e incapaz de aceptar el mundo en su dimensión trágica; apela a una motivación psicológica: la idea de dios es un refugio para los que no pueden aceptar la vida. Es un balance creado para equilibrar la moral del amo contra la del esclavo. Es importante decir que Nietzsche habla sobre la muerte de dios, pero no quiere decir, para él, que dicho dios haya existido y después muerto [sería un absurdo porque contradeciría los atributos divinos]...