El episodio más reciente de violencia escolar ocurrió esta misma semana en la región de Perm, en los Urales, donde una profesora murió apuñalada por un estudiante de 17 años. El ataque más sangriento de los últimos años tuvo lugar en 2022, cuando un hombre de 34 años irrumpió armado en una escuela de Izhevsk, ciudad natal del fusil Kaláshnikov, asesinó a 18 personas y después se suicidó. Según cifras citadas por Putin, el número de delitos cometidos por adolescentes creció un 18% en 2025 y casi el 40% fueron crímenes graves.