«En el ciclismo, la admiración no debería anular nunca el espíritu crítico. Cuanto más fuera de lo común parece una actuación, más debería suscitar preguntas. Sin insultar ni fantasear… simplemente hacer preguntas. Sinceramente, alucino. Veo a Pogacar correr, ganar, encadenar, arrasar, recuperarse, volver a empezar, y no consigo tragarme el relato maravilloso que nos venden. Un corredor que casi nunca falla, que atraviesa las temporadas con una constancia insolente, que parece poder hacerlo todo, en cualquier lugar y en cualquier momento, debe