Por un vídeo tremendo que mandé un usuario me dijo: "y dice que es lo que come cuando esta malita"
Y me acordé de mi padre haciéndole un crep de centollu a mi hermano para animarlo porque tenía catarro. Y a mí cuñada diciendo, yo cuando me pongo mala me hacen una patata cocida.
Me dio una pena tremenda.
Así que os pregunto, y vosotros y vosotras?
¡Hola cocinillas de menéame!
Hoy os traigo mi receta para hacer unos nuggets de pollo al horno.
Esta receta la preparo cuando no tengo ganas de comer fritos, pero a la par tengo ese gusanillo por comer nuggets caseros.
Lista de ingredientes:
- 4 o 5 pechugas de pollo
- ¾ de taza de pan rallado
- Pimentón ahumado
- Ajo en polvo
- Pimienta negra
- Sal
- Orégano
- Aceite
- 2 huevos
Preparación:
Primero de todo hay que cortar el pollo en tiras o cuadrados, ahí os lo dejo al gusto. Una vez preparadas las pechugas, preparamos en una taza el sazonado casero.
Usaremos una taza de café o té para poner ¾ de la taza de pan rallado. A continuación, añadimos unas dos cucharadas de pimentón ahumado, dos de orégano, dos de ajo en polvo, ½ de pimienta negra y una de sal. Cuando lo tengamos todo bien mezclado, lo preparamos en un plato para rebozar. El sazonado debe tener un color rojizo al acabar este paso.
En un plato aparte, batimos dos huevos y pasamos el pollo por el huevo hasta que quede bien impregnado. Hecho esto, pasamos las tiras de pollo por el pan rallado sazonado y lo ponemos en una bandeja con papel de cocina donde previamente hemos puesto un poco de aceite. Al tener todos los trozos presentados, les tiramos un chorrito de aceite por encima.
Metemos en el horno unos 15 minutos a cada lado en modo arriba y abajo, a una temperatura de 180º. Cuando veáis que se ha dorado por los dos lados, los sacáis del horno y os los coméis solos o con la salsa de vuestro gusto.
¡Que os aproveche!

Hace un par de meses que quiero aprender a hacer pasta fresca y hoy, el día más inoportuno, me puse a ello.
La pasta:

300 gramos de harina y una cucharadina de sal.(Normalmente este paso se suele hacer directamente en la mesa directamente. Pero yo últimamente prefiero empezar en un bol grandote y ya luego sigo en la mesa)

Tres huevos.

Batir con un tenedor y cuando esté el huevo líquido mezclar con la harina.

Y cuando esté mezclado, pasar a la mesa y amasar unos 15 minutos (ánimo!)
Una cosa que suelo hacer con las recetas de masa y como truqui. Si queda muy pegajosa no hay problema, más harina. Pero si quedan muy quebradizas es más difícil. Yo no añado agua, tengo un bol con agua al lado y me mojo las manos y amaso. Así vas hidratando pero muchismo más controlado.

Cuando tenga esta pinta ya estaría. Tiene que quedar elástico, que aprietes con el dedo y vuelva a su forma.
Una vez esté, meterlo en bolsa zip o film y tiene que estar mínimo 30 mins en la nevera.
La salsa:

Poner a remojo las setas (en caso de que estén deshidratadas como es el caso)

Sofreír dos dientes de ajo.

Media cebolla.

Cuando esté un poco blandina la cebolla, una ramina de tomillo y orégano (preferiblemente ambas cosas frescas)

Añadir las setas, nueces y sal. Y dejar a fuego muy bajo y si consideráis que está apagar el fuego y reservar.
La pasta:
Que nervioooos mi primerita vez!

En las instrucciones del chismin dice:
Corta una porción de la masa y aplastala con las manos un poco. Y pasala por el chisme en el 7 (la posición más abierta)
Doblar y volver a pasar.
Y luego pasar 2 veces más sin doblar.
Poner la chisma en la abertura 4 y pasar dos veces más.

Una vez pasada y repasada lo pones en el chismin de cortar y haces la pasta que dejas colgadina hasta que la pongas a hervir.

Hervir 4 o 5 minutos (según gusto)

Yyyy olvidé sacar foto. Pero cuando esté acabando de hervir el agua, poner nata en la mezcla de setas y cebolla.
Añadir la pasta. En la foto anterior y por si no lo hacéis, reservé una tácita de agua de cocer la pasta. Voy añadiendo a poquitínos para que mezcle bien con la salsa.
Parmesano y a comer!
Ingredientes: 650 grs. de yogurt natural, 100 ml. de leche, 125 grs. de miel, 65 grs. de azúcar morena (puede ser blanca, pero no es lo mismo), 50 grs. de cacao en polvo sin azúcar, 25 grs. de chocolate amargo (del de 90% para arriba), Esencia de vainilla, una cucharadita (opcional, pero ayuda, porque la vainilla de verdad vale un Congo.)
Elaboración:
1.- Calentar al baño María la leche, la miel, el cacao, el chocolate rallado y el azúcar.
2.- Una vez disuelto, dejar enfriar, agregar la esencia (o no, si no se va a usar, obvio).
3.- En un recipiente aparte, batir el yogur e ir agregando lentamente la mezcla anterior hasta que quede perfectamente homogénea. Esta parte es importante, lo de la homogeneidad.
4.- Pasar la mezcla a un recipiente metálico, taparlo y congelarlo hasta que tome consistencia. Depende del congelador pero mínimo una hora. Teniendo en cuenta que hay que interrumpir el proceso de congelación varias veces, removiendo con una batidora o un tenedor (yo lo hago con tenedor) tratando que se formen cristales cada vez mas pequeños.
Este helado me gusta mucho acompañarlo con un salsa de naranja.
Para dicha salsa. Colocar 1 taza de zumo de naranja y su cáscara (la parte naranja, evitar la parte blanca) en una cacerola, reducir durante cinco minutos MUY aproximadamente. Retirar del fuego y agregar 1/2 taza de Grand Manier (no poner el licor si hay niños en casa, obvio.)
Servir bien frío. Para mí es un lujo esta receta casera que además es una adaptación de una receta más austera (pobre, eran otros tiempos) de mi tía. Un capricho para el paladar.
menéame