Poca gente piensa hoy en día en comprar un gato. En general, lo común es conseguir uno que ha pasado por la calle o que viene de una camada inesperada.
En mi entorno, todos los gatos que han tenido mis conocidos nunca fueron comprados, pero cada experiencia ha sido un mundo. Me gustaría conocer vuestras experiencias y que opinaseis sobre cómo creéis que es una forma razonable de adoptar un gato. Me interesaría saber si sois más de protectora, perrera, recoger un gato de la calle sin más, etc.
Mis experiencias fueron estas:
Caso 1:
Mi gata viene de la casa de una señora a la que creo que se le va de las manos lo que, desde su propio punto de vista, es amor por los animales. O al menos así parecía en un principio.
Sin contratos ni nada: “agarrar el animal”, llevárselo y ya está.
Con la gata ya adoptada y tirando del hilo, ves que a la señora le nacen los gatos en casa porque nunca ha castrado a ninguno de sus múltiples gatos y que nunca los llevó a un veterinario ni los ha testado de nada, porque para ella la medicina es mentira: son unos ladrones. Los gatos entran y salen de su casa sin control y vuelven cuando les toca y como les toca.
Ella decía que la gata ya comía comida sólida y que estaba lista para que me la llevase, pero al llegar a casa sólo comía comida húmeda y pasaba del pienso seco. Además, se vio que estaba llena (quizá llena se quede corto) de pulgas y mostró algún tipo de enfermedad respiratoria, con tos mocos y también en un ojo con inflamación y legañas.
La verdad es que la veterinaria la trató muy bien y solucionó casi al instante el problema de las pulgas y, con bastante tiempo, reapariciones y tratamientos, las infecciones varias. También le hice las pruebas habituales, vacunas, etc.
Yo en su momento le di a la señora unos 40 €, pensando que criar al animal tendría ciertos gastos. Pero la verdad es que, sin vacunas ni pruebas de nada, intuyo que su gasto fue básicamente la comida de la madre. Y quería básicamente evitar esperar a los tres meses para que socializase o se destetase por ser un coste para ella.
Caso 2:
El gato de una amiga viene de una casa de acogida a través de una protectora. Este gato pasó los primeros meses con al menos un hermano. Le hicieron las pruebas correspondientes, vacunas, etc.
A mi amiga le hacen el típico cuestionario, hablan un poco, recoge el animal y se lo lleva.
Hoy en día es un gato claramente feliz y sano.
Casos 3 y 4:
Un amigo es elegido por una gata callejera que se le acerca todos los días en el trabajo.
Decide llevarla a casa y adoptarla: desparasitar, vacunar, etc.
Todo va más o menos bien hasta que se descubre una enfermedad que encaja con herpesvirus felino, que le provoca síntomas similares a los de un resfriado humano, con muchos mocos de forma muy recurrente, casi permanente. Mocos que tiene que ayudarle a expulsar.
Posteriormente, una amiga le propone adoptar un segundo gato, en este caso, sano. La idea es que es mejor correr el riesgo de que enferme a que sea un gato callejero con una vida mucho más limitada. Puesto en una balanza, el gato de la calle mejora su vida.
Situación actual: ambos están como estaban: No parece que haya habido contagio en estos años y, exceptuando lo dicho, son gatos sanos y felices.
Caso 5:
La amiga del caso 2, para mejorar la vida de su gato, decide adoptar un segundo gato.
Tras ver varias entidades, adopta a un gato en el refugio de una asociación.
Según el refugio, estaba “listo para entregar” y, según el contrato firmado, en el mismísimo punto 1 estaba “en las debidas condiciones sanitarias”. Y habiendo repetido varias veces que la adopción era para mejorar la vida de un animal sano, nos encontramos con que el nuevo gato puede estar teniendo un brote de una enfermedad que podría ser herpes virus felino.
Por suerte, esto sucedió durante los primeros días, cuando se hace la presentación entre gatos, por lo que el contacto fue mínimo, sin compartir entre nada y casi nada y lleva una semana en cuarentena.
Tirando del hilo, durante la espera por los papeles vemos que no tenía hecha la prueba de inmunodeficiencia ni de leucemia, por lo que se le han encargado adicionalmente PCR de varias enfermedades, como el propio herpes virus.
Al hablar respetuosamente con el refugio, se sienten atacados y responden que no le haga las pruebas porque dará positivo, que todos los gatos callejeros lo tienen y que, si eso le molesta, devuelva ya al animal.
Esta semana esperamos tener la respuesta de las PCR. Y dentro de uno o dos meses repetiremos la prueba de leucemia.
Entre los gastos de la adopción y veterinarios ya rondan los 400€
Caso 6:
Aunque no va en la línea del resto del artículo, no quería dejar de contarlo.
Un amigo adopta una gata, si no me equivoco, en un refugio. La castran los veterinarios con los que suele trabajar la entidad. Uno de los dos problemas viene de que por costes la gente que hace estas castraciones en esta entidad están en prácticas.
El segundo problema está en que la gata tiene algún problema digestivo: aun comiendo muchísimo (como si no pudiera absorber los nutrientes), no para de perder peso y ha estado cerca de la muerte por esta pérdida.
Después de pasar por muchísimos veterinarios, ninguno ha llegado a una sospecha concreta.
Después de una de esas bajadas de peso, cuando estaba cerca de la muerte, bastante a ciegas y como última opción consiguió un inyectable que, por lo visto, se utiliza con animales de granja que están muy mal. Por sorpresa se recuperó sin nuevos incidentes.
Casos que no llegaron a materializarse
Caso 7:
Un grupo de personas, apoyadas por redes sociales, rescatan gatos de la calle. Aunque entre ellos se coordinan, los mantienen en sus propios pisos haciendo las correspondientes cuarentenas, con los gastos de pruebas, etc. No estaban establecidos legalmente como ninguna entidad.
En un principio, sus gatos parecen los más mimados y queridos, fruto de algo que podríamos comparar con el cultivo intensivo frente a una extensivo.
Esta gente, aunque se ve que honestamente quiere a los animales, también parece tener un apego que les hace difícil desprenderse de ellos.
Nos costaba bastante interactuar con ellos. A veces un mensaje tardaba cerca de una semana en contestarse. Y hablo de mensajes que forman parte de una conversación que requiere unas cuantas iteraciones.
Cuando intentamos adoptar, notamos que nos mostraban los que les interesaba y, al ver que no nos interesaban, se abrían a enseñarnos otros que en principio no estaban disponibles. Finalmente nos descartaron como adoptantes cuando les contamos que a uno de los gatos le habíamos enseñado a estar bajo vigilancia en un patio cerrado tras años de correa.
Para ellos era inaceptable que pudiera escapar por arriba, a pesar de que ese animal específico se lo ganó con el tiempo y solo se le consiente bajo supervisión.
Aunque es posible que ese punto se pudiera haber aclarado, la forma de interactuar nos parecía tan incómoda por lo lenta, y nos sentimos tan mirados con lupa, que decidimos dejarlo y seguir buscando.
Es posible que tuvieran los mejores ejemplares y dudo que fueran malas personas, pero en confianza les diría que tienen que mejorar la faceta humana y la capacidad de dejar ir.
Caso 8:
Una entidad dependiente de la administración pública. Digamos que es un refugio que comparten varios ayuntamientos por no poder tener uno cada uno.
En este lugar vimos que se seguían protocolos de separación para asegurarse de que no se mezclaran enfermos con sanos. Los animales se veían bien, excepto por una cuestión que no terminé de entender: aunque parecía que tuvieran comida a libre disposición, a todos se les notaban los huesos de las caderas, como si realmente pasasen hambre, mucha hambre.
Desconozco si es porque les dan de comer por las mañanas coincidiendo con nuestra visita o si ingresaban allí desnutridos.
Es muy probable que un gato de aquí te lo llevases sin ninguna enfermedad compleja por sorpresa.
Personalmente, no me marché de allí habiendo descartado esta opción.
Caso 9:
Hubo opción, pero todavía no lo he visitado lo añado porque querría también hablar sobre esto. Hay un caso similar al anterior en el que una gran asociación tiene un espacio incluso más grande.
Pero querría saber qué opináis: si es mejor público o privado en este caso.
Llegado aquí:
¿Cómo fueron vuestros casos?
¿Satisfechos?
¿Qué hubierais cambiado?
mente_en_desarrollo
Dakaira
aPedirAlMetro
Meneanauta