No me gusta llamar la atención en sitios públicos. Soy más bien discreto vamos. Recuerdo que de pequeño pasaba auténticos bochornos cuando mi madre, que era una bomba social, montaba alguna de las suyas en tiendas, salas de espera, transporte público o cualquier sitio donde hubiesen desconocidos: tierra trágame, no mamá por favor, otra vez noo... pensaba para mis adentros o conseguía balbucear cuando mi madre empezaba a sacar punta a cualquier detalle que diese juego a la conversa, a la broma, o incluso al reproche, si,...