La Iglesia de Suecia descubrió que un convento bielorruso, apodado “monjas Z”, recaudaba dinero en iglesias suecas para apoyar la guerra de Putin en Ucrania y tenía vínculos con la inteligencia militar rusa. Vendían objetos religiosos cuyos ingresos financiaban iniciativas prorrusas. Tras revelarse que también colaboraban con soldados rusos para “impulsar la moral” en la Ucrania ocupada, incluso usando uniformes militares, la Iglesia sueca emitió advertencias y prohibió apoyar sus actividades. En español:
bit.ly/4jMPWbh
A estas alturas solamente quedan 4 mataos patéticos comemierdas prorrusos en Occidente y a 3 los tenemos localizados por aquí