Por suerte, el vallado frenó la caída de la piedra de 10 toneladas, que descendía ladera abajo seguramente como consecuencia de las continuas precipitaciones y evitó el impacto contra esta vía, entre los municipios guipuzcoanos de Zumaia y Getaria. Dadas las dimensiones de la piedra cabría pensar que la malla no sería capaz de sujetarla, pero así ha sido. De hecho, ahí sigue mientras los técnicos de la Diputación Foral de Guipúzcoa evalúan la forma de retirarla. La roca quedó suspendida en el kilómetro 23 de la N-634, entre Zumaia y Zarautz
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etiquetas: casi accidente , prevencion , caida , derrumbe
Me ha recordado el chiste del beato aquel que se ahogó porque confiaba tanto en dios que no se quiso subir a la barca que venía a salvarle.
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