José López Jiménez, Pepe, buscaba el paraíso y terminó en un limbo administrativo. Este ceutí de nacimiento y gaditano de corazón decidió que la costa almeriense sería el refugio perfecto para una jubilación besada por el mar de Cabo de Gata. Sin embargo, su retiro en la Almadraba de Monteleva se ha convertido en una carrera de obstáculos que dura ya más de dos décadas. El motivo es tan surrealista como asfixiante: oficialmente, su calle no existe. “Soy invisible”, afirma Pepe con una mezcla de resignación y hartazgo. Un fantasma...
|
etiquetas: vivienda , calle , almería , limbo administrativo
20 años viviendo y no ha denunciado al ayuntamiento?
Yo al segundo ya les hubiese empapelado
La fibra tampoco no tenemos. Vamos con modem de tarjeta sim de datos ilimitados de Yoigo.
No es el fin del mundo.