Artículos
38 meneos
1691 clics

Una cifra que supondría la quiebra de elDiario.es

Sabíamos que podía suceder: cuanto más incómoda es una noticia para alguien con poder, más probable es que los periodistas tengamos que responder ante un tribunal.

Esta semana, el abogado de Julio Iglesias ha dado el primer paso en esa dirección, tras nuestras informaciones sobre dos extrabajadoras que le acusan de agresiones sexuales. Es una demanda de conciliación contra elDiario.es, un trámite previo obligatorio para poder presentar una querella penal por injurias y calumnias. Entre las dos vías posibles para llevarnos a los tribunales –la demanda civil, la querella penal–, Julio Iglesias ha optado por la única donde, además de una indemnización, puede pedir una condena de cárcel contra los periodistas de elDiario.es.

Para evitar la querella, Julio Iglesias exige algo que no va a suceder: que nos disculpemos, que rectifiquemos, que reconozcamos que, como periodistas, no lo hicimos bien. No somos infalibles y podemos cometer errores, pero en este caso no tenemos nada que rectificar. Nos reafirmamos en todos los artículos que hemos publicado.

El archivo del caso por parte de la Fiscalía de la Audiencia Nacional tampoco desmiente nuestra información. La Fiscalía no ha seguido por una cuestión de competencias: porque considera que no hay jurisdicción, porque los presuntos delitos ocurrieron fuera de España.

La información que publicamos es rigurosa, contrastada y veraz. Es un trabajo meticuloso que empezó hace tres años, cuando nos llegó la primera pista. No solo recogemos el testimonio de las dos denunciantes que le acusan de agresiones sexuales, dos mujeres a las que hemos entrevistado en distintas ocasiones para comprobar la coherencia de su versión. También aportamos documentos, como las pruebas médicas de enfermedades de transmisión sexual que tuvieron que pasar. Hemos entrevistado a más de una docena de extrabajadores y a otras personas a las que estas mujeres relataron previamente lo que vivieron. Y contactamos con el afectado once días antes de publicar para ofrecernos su versión: ni él ni sus abogados quisieron responder.

Esta información no ha pasado solo por el filtro de elDiario.es. En 2025, se sumó a la investigación el equipo de Univision, en Estados Unidos. Sus periodistas –Federica Narancio, Esther Poveda y el co-ganador del premio Pulitzer Gerardo Reyes– volvieron a revisar cada detalle y a entrevistar a las mujeres, aportando nuevas fuentes.

La demanda de Iglesias incluye varias afirmaciones que son falsas. No es verdad que los periodistas de elDiario.es participáramos en la elaboración de la denuncia ante la Fiscalía: fue una decisión de las mujeres, asesoradas por sus abogadas. Tampoco es verdad, que los testimonios que difundimos correspondan a “personajes figurados” o “un montaje con actrices profesionales”. Las mujeres que aparecen son las propias denunciantes. Modificamos la voz y cambiamos sus nombres reales para proteger su identidad. Es algo que en elDiario.es y Univision nunca ocultamos.

Julio Iglesias no solo da el primer paso para presentar una querella por lo penal contra varios de nuestros periodistas: estoy como “futuro querellado” junto a Elena Cabrera, Ana Requena, María Ramírez y Juanlu Sánchez. También pide una indemnización económica que, según han publicado distintos medios, podría ascender a 200 millones de euros por daños y perjuicios. Una cifra que supondría el cierre de elDiario.es.

Aunque no es la primera vez que nos ocurre, nunca te acostumbras a esta forma de presión. Está en juego todo lo que tenemos, todo lo que hemos construido. Te quita el sueño, pero no las ganas de seguir.

Empieza ahora un largo, caro y complejo proceso penal, pero estoy convencido de que los tribunales nos acabarán dando la razón. No me arrepiento de haber publicado esta noticia; era nuestra obligación.

Ahora, necesitamos toda la ayuda posible para enfrentarnos a este proceso. Si puedes, apoya tú también nuestro periodismo comprometido y con valores.

Ignacio Escolar.

Enviado a mi correo hoy las 7:52 horas.

26 12 2 K 95
26 12 2 K 95
19 meneos
310 clics

Hoy es un buen día para acordarse de Karl Dönitz y el Laconia

El RMS Laconia era un transatlántico botado en 1921 que fue requisado por la Royal Navy al principio de la Segunda Guerra Mundial. El 8 de septiembre de 1942 partió de Ciudad del Cabo con rumbo a Freetown, en Sierra Leona; transportaba a 1800 prisioneros de guerra italianos entre el total de sus 2732 ocupantes.

El 12 de septiembre de 1942 fue hundido por el sumergible alemán U-156 frente a la costa de África Occidental. El comandante del U-156 intentó rescatar a los supervivientes, izó la bandera de la cruz roja y avisó por canales de radio abierta, incluso a los aliados, de su posición, de que estaba haciendo operaciones de rescate y de que no dispararía a ningún barco aliado que ayudase con el rescate.

Se incorporaron al rescate más sumergibles alemanes, hasta un total de cuatro y una fragata francesa. Comenzaron a transportar a los supervivientes y se cuenta que hasta metieron a 200 dentro del propio sumergible, que eran minúsculos en esa época; su tripulación era de menos de 60.

Los ingleses no se tomaron el mensaje en serio, pero se lo pasaron dos días más tarde a los americanos, los cuales movilizaron un B-24. Cuando el bombardero norteamericano vio el pabellón de la cruz roja y recibió un mensaje en código Morse en inglés explicando la situación se alejó, pero tras contactar con su base y recibir órdenes de hundir el submarino dio la vuelta y lanzó sus bombas. El U-156 se sumergió para huir y algunos de los supervivientes en los botes salvavidas murieron a causa de las bombas. Los tripulantes del B-24 ganaron medallas por tal acción, ya que pensaban erróneamente que habían hundido al U-156.

Tras este extraño incidente, del que incluso se han hecho películas y series, Karl Dönitz dio la Orden N.º 154, según la cual (entre otras cosas) estaba prohibido intentar el rescate de los supervivientes. Se le intentó juzgar por este crimen de guerra en los Juicios de Núremberg, aunque finalmente se desestimaron los cargos cuando el tribunal escuchó la historia del Laconia y además se descubrió que los norteamericanos habían hecho exactamente lo mismo.

Se hicieron leyes para evitar que algo así volviera a pasar, por ejemplo, el Convenio Internacional sobre Búsqueda y Salvamento Marítimo (SAR, 1979) obligan a cualquier barco, incluidos los militares, a prestar auxilio a personas en peligro en el mar y el II Convenio de Ginebra de 1949 establecen la obligación de recoger a los náufragos, heridos y enfermos tras un combate naval, independientemente de su nacionalidad.

Hace dos días fue hundida la IRIS Dena, una fragata iraní desarmada que había sido invitada por la India a participar en un desfile militar y llevaba a bordo una banda de música de 30 personas, con un total de 200 tripulantes.

Norteamérica no le ha declarado la guerra a Irán, pero eso no ha impedido que un submarino norteamericano en aguas internacionales hiciera esto:

x.com/DeptofWar/status/2029193757162139762

Tras matar a la mitad de la tripulación con un torpedo, simplemente se retiraron. Los apenas 100 supervivientes que quedaron tuvieron que ser rescatados por la armada de Sri Lanka.

Supongo que la explicación razonable es que otro B-24 puso en peligro al submarino nuclear, ¿no? De no ser así, en ese caso... ¿alguien tiene el teléfono del tribunal penal internacional? Es para contarles una cosilla.

15 4 0 K 92
15 4 0 K 92
7 meneos
301 clics

Abelica, Abelica

Los americanos se han comprado un canal en Panamá

Han liberado medio mundo que no se quería liberar

Los americanos ponen bombas al servicio de la libertad

Sus antepasados ​​exterminados por el bien de la

Comunidad

Abelica, abelica, abelica

Abelica Imperial

Abelica Espacial

Abelica dododo

Abelica Napalm

Abelica Tarzán

Abelica dododo

Abelica, abelica, abelica

Eres de chicle y napalm

Los abelicanos nos regalan bolas de colores pero a

Cambio han instalado una base de radar de seguimiento

Espacial

youtu.be/oBs92gnYY14?si=ZjvlEgCxhdt3Xw1j

menéame