Realmente hemos decaído muchísimo en libertad de expresión. Hoy en día esto es absolutamente impensable de ver en ningún canal de televisión, público ni mucho menos privado.
Disfruten de los '80s en YouTube. Hasta que los borren.
Escribía ayer un usuario un comentario, donde venía a decir que nada de la izquierda funciona ni está sirviendo para solucionar el mundo de derechas que se ha creado. Me pareció un comentario muy certero, perdón por no citarlo literalmente.
Llevamos años leyendo y escuchando sesudos análisis sobre la autocrítica de la izquierda, qué se ha hecho mal, qué se ha de hacer bien, etc. Yo mismo he escrito y reflexionado aquí sobre los problemas de la izquierda, y creo que más o menos los diagnósticos siempre giran entorno al feminismo y al tema woke.
Bien, no niego, porque yo mismo soy muy crítico con ciertas posiciones en la izquierda, que estos temas no se han gestionado bien y que muchas veces han llevado a la caricatura a quien los trata. Pero, realmente, ¿las sociedades occidentales han virado a la derecha y a la extrema derecha por esto? En mi opinión, rotundamente NO.
Es curioso que, mientras tratamos de hacer esos sesudos análisis críticos con la izquierda, la derecha se puede permitir decir, y lo que es peor, hacer mil y una barbaridades, de todo tipo, en multitud de países, con un coste electoral reducido. Podría ponerme aquí a enumerarlas, pero entonces excedería la longitud máxima que puede tener un artículo en menéame. Por eso, simplemente quiero mencionar la que para mí, es la peor de todas, y no tiene parangón en las últimas décadas, y se trata del genocidio Palestino.
¿Por qué menciono sólo esta? Pues porque para mí rebasa todos los límites éticos que en las últimas décadas nos habíamos creído en las sociedades occidentales. Sin embargo, la derecha occidental desde Trump a Ayuso, pasando por Von der Leyen, Feijoo, Macron, en diferentes grados, han participado, apoyado, o blanqueado esta masacre.
Si la izquierda tiene que hacer autocrítica, ¿qué debería hacer entonces la derecha? Yo puedo debatir y discutir de políticas económicas, sociales, etc. con alguien de derechas, no estaremos de acuerdo, pero tengo que creer que ellos creen que esas propuestas ideológicas son lo mejor para la sociedad, pero, ¿defender un genocidio?.
Y bien, la cuestión no es que la derecha rebase cualquier límite ético que habíamos creído insuperable, la cuestión es que la sociedad no se lo hace pagar. De hecho, la derecha, en general, hace años que no sufre una penalización considerable. A modo de ejemplo, menciono el caso español, en elecciones autonómicas. Mientras que en Andalucía el PSOE ha perdido el mando del territorio, pagando una vez más, con estas elecciones que se prevé que no traigan cambios, la corrupción existente durante años, en la Comunidad Valenciana, el PP ha vuelto al poder en apenas 8 años, con un gobierno de izquierdas que lo había hecho relativamente bien, pero es que a día de hoy, después de la DANA, las expectativas son que podría volver a gobernar, en Castilla y León son ya 40 años gobernando, en Murcia, donde han existido casos de corrupción a puñados, deben ir ya por los 30 años, Galicia para qué hablar.
La derechización de la sociedad no creo que sea algo casual, ni fruto de que la sociedad realmente haya llegado ahí por conclusión propia, si no más bien de varios factores que lo están induciendo.
El primero es el fomento del individualismo que las sociedades occidentales experimentamos desde hace décadas, donde lo colectivo cada vez queda más relegado, el asociacionismo se reduce, la participación en sindicatos está en mínimos, las huelgas cada vez son más difíciles de llevar a cabo, y el ciudadano empieza a rechazar ideologías que hablen de unión, que en última instancia acaban asociadas a un ente maligno llamado Comunismo, en post de las que hablan del éxito individual.
El segundo es, sin duda, el de los medios de comunicación. El periodismo clásico ha bajado varios niveles en cuanto a su calidad y su independencia. De medios creados y dirigidos por periodistas (sin querer idealizar el pasado), hemos pasado a medios controlados por empresarios, donde ya no se vive del que paga el periódico en el quiosco, es decir, el lector, si no de la publicidad. En el momento que la prensa está en manos de los que tienen pasta se crea automáticamente un desequilibrio ideológico, donde en muchas ocasiones, la prensa es tan sólo el instrumento para llevar la ideología de las clases dominantes al resto de la sociedad.
El último factor, y quizás el más relevante a día de hoy en muchas estratos de la sociedad, son la redes sociales. Cuando estas nacieron fueron un soplo de aire, precisamente para las ideologías más de izquierda, pues permitían un altavoz espontáneo para ideas que en la prensa tradicional tenían muy poca cabida, y para difundir información que habitualmente era silenciada. Esto duró lo que tardaron los de siempre, es decir, los que tienen la pasta, en darse cuenta de la potencia de esta nueva tecnología como herramienta de adoctrinamiento social. Hemos acabado con unas redes de difusión masiva como las redes sociales en manos de 3 o 4 megamultimillonarios.
Y contra esto, ¿qué tiene la izquierda global? Pues muy poco, no tiene ni los altavoces ni el poder, para poder cambiar esto en el corto plazo. Lo que más me temo es que esta deriva puede llevarnos a que cada vez más las ideologías de izquierda queden relegadas a opciones minoritarias, donde lo que se elija sea entre derecha o ultraderecha (algo tipo Hungría, algo tipo EEUU) y que el cambio no sea reversible, bien porque el sistema lo haga imposible en la práctica (al estilo EEUU) o bien porque llegado el caso, se impongan regímenes fascistas.
Sombrío panorama creo que nos espera si no reaccionamos (sinceramente no sé cómo), no porque la izquierda como ente abstracto desaparezca, si no porque valores que hemos asumido como propios y válidos en las últimas décadas, y no sólo por la izquierda, si no también en parte por derechas clásicas como la democristiana europea, como la justicia social, los derechos de los trabajadores, de las mínorías, se acaben yendo al carajo y volvamos a sociedades feudales. Bueno, de hecho, en Palestina ya ha ocurrido.
En fin, o despertamos o el futuro será aterrador.
Podríamos crear, una red de voluntarios, una aplicación web que se llamase por ejemplo "Proyecto Convive", para publicar las necesidades de personas sinhogar, que están en las calles, y darles la oportunidad de acceder a servivios de alojamiento y comida. Una idea que se me ocurre es que a cambio tendrían que hacer algún tipo de labor en la casa, como limpiar o cocinar. Pero es sólo una idea...
menéame