"Esperanza hizo las maletas de vuelta a Madrid el pasado mes de mayo. En julio de 2020, puso rumbo al pueblo de su abuelo paterno, Riaza, a apenas 140 kilómetros de la capital. Atrás dejaba un piso compartido junto a otras dos personas más en el centro de Madrid, y se instalaba en una pequeña casa familiar en este pequeño pueblo de la provincia de Segovia de apenas 2.200 habitantes.
Trabajaba como operadora de una aseguradora que, en marzo de 2020, con el confinamiento, mandó a su plantilla a trabajar desde casa. Hace apenas ocho meses, con el arranque de 2023, la compañía les comunicó que solo podrían teletrabajar un día a la semana y Esperanza tuvo que hacer de nuevo las maletas y volver a Madrid."
Estos son los dos primeros parrafos de la noticia publicada en "El Confidencial" en Septiembre de 2023 (www.elconfidencial.com/inmobiliario/2023-09-20/espana-vaciada-pandemia) . En él se relata como lo que parecía la liberación de cadenas para mucha gente que sobrevivía a duras penas en la gran ciudad, fue solo un pasaje de unos pocos meses o años. Y la esperanza de la España vaciada como el artículo resalta, se esfumó con el final del teletrabajo.
Y es que el teletrabajo no está haciendo más que descender, incluso en ciudades como Madrid: "El teletrabajo baja en Madrid y se sitúa en 2,6 días semanales de media".
"El teletrabajo en la Comunidad de Madrid ha experimentado un descenso en 2025, situándose en una media de 2,6 días semanales frente a los 2,9 del año anterior, según la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares que ha elaborado la Dirección General de Economía e Industria."
En vez de ir a un futuro del siglo XXI con tecnologia del siglo XXI, estamos volviendo a estilos de trabajo del siglo XX con mas presencialismo.
El caso de Esperanza es el de muchos que intentaron irse de las ataduras de la gran ciudad de su piso compartido, o alquilado; el cuchitril de la gran ciudad por el que ya en aquellos años se pagaba un riñon y medio, para ir a una zona mas tranquila, con casa más barata y grande y teletrabajando.
Pero no, eso no se pudo permitir. Por eso se pusieron manos a la obra y para frenar esa desbandada de gente de las grandes ciudades se limito o directamente se sacrificó el teletrabajo. A ver si ahora, tras 40 años definiendo el centralismo y dejando media España vaciada, esos planes se iban a acabar para unos pocos beneficiados por la tonteria del teletrabajo. Y es que no podian dejar que la gente no solo se fuera, sino que dejara de ir a las zonas masificadas donde muchos tenian sus inversiones de vivienda, oficinas y hosteleria. Que la demanda se diluyera en cientos de pueblos y ciudades pequeñas no podia consentirse. Y para ello, el teletrabajo tenia que desaparecer para que los que se fueron, como Esperanza, tuvieran que volver al cuchitril compartido de Madrid, para que siguieran llegando más migrantes de otras comunidades sin trabajo y sin posibilidad de teletrabajar y los que tenian pensado irse, se les fuera esa idea loca de la cabeza. La demanda de oficinas y viviendas en las zonas tensionadas tenía que seguir en alza.
Es la pescadilla que se muerde la cola en una espiral de autodestrucción que lleva sucediendo en España desde hace mas de 40 años, pero que cada vez se acrecienta más esa desigualdad, cada vuelta de espiral es más notoria de la hiperconcentración y la despoblación:
-> Como en las zonas rurales no hay trabajo (y ahora con los acuerdos de MercoSur, el poco que había de agricultura y ganadería va a ser mas díficil) pues la gente se va de esas zonas dejando viviendas y terrenos abandonados.
-> Como en esas zonas hay menos gente, pues no merece la pena seguir invirtiendo y desaparecen aún mas trabajos, infrestructuras y servicios.
-> Como la gente que puede teletrajar tiene que ir la mayoria de los dias (sino todos) a la oficina que para variar, estan en las grandes ciudades como Madird y Barcelona, necesitan vivir en la zona viable de esa oficina. Como el caso de Esperanza, muchos tienen incluso que volver a Madrid por esa pérdida de teletrabajo.
-> Como mas gente se agrupa en las zonas de oficinas, los trabajos no teletrabajables también demandan esos servicios en esas zonas, lo que atrae a más gente a esas zonas y por ende, sube la tension de precios de vivienda y demanda al alza en esas zonas. Tiendas, bares, restaurantes, reparto a domicilio, etc... que congregan trabajos no teletrabajables, dejan de redistribuirse por otras ciudades pequeñas y pueblos para concentrarse en donde la demanda no para de crecer. (Si el teletrabajador esta distribuido por mas ciudades, tambien lo estarán sus demandas de servicios, infraestructuras, las tiendas, bares, restaurantes, etc etc).
-> Como más gente se sigue agrupando en las grandes ciudades, mas demanda de vivienda sumado al turismo y especulación que ese mismo efecto de aglomeración provoca: una zona tensionada con altisima demanda, sube los precios mes a mes... una zona poco tensionada y con demanda suave, no da tanto rendimiento de inversión, asi que, no llama la atención para invertir en ella por que la rentabilidad no es ni por asomo la misma...
-> Como lo que se quiere es seguir aumentando la rentabilidad inmobiliaria, pues se prohibe o limita el teletrabajo, se concentra aun mas a la población en grandes ciudades jugosas y rentables inmobiliariamente, y se abandona los pueblos y ciudades pequeñas de la España vaciada...
Y vuelta al primer punto hasta que todo salte por los aires con la excusa de que todo el mundo quiere vivir en el centro de las ciudades... El caso de Esperanza y muchos más es claro ejemplo de que eso es totalmente falso: a la gente se le obliga a vivir en las grandes ciudades y sus áreas metropolitanas por cuestión de concentranción de trabajos e intereses inmobiliarios de unos pocos. Cierto es que para algunos muy urbanitas la vida en el centro de la ciudad no se la pueden quitar. Nadie quiere eso, desde luego, pero también es muy cierto que mucha gente, sobre todo a partir de determinadas edades, si que querría tener la posibilidad de salir de la gran ciudad y no tener que verse obligado a estar en ella por cuestion de falta de oportunidades laborales fuera de la gran megaurbe, mas aun en pleno siglo XXI donde el teletrabajo se ha demostrado viable, posible y efectivo., pero ¿como se va a salir de ella si los que ya viven fuera no tienen otra salida que ir hacia ella? ¿es que quizás sean más los que quieren salir de la gran ciudad e irse a otras zonas que los que quieren quedarse y eso les da miedo a unos pocos con mucho poder e inversiones en inmobiliriario, tanto oficinas como vivienda en alquiler?
Como me decia un compañero hace 2 años que cuando nos dieron teletrabajo 100% se fue a su tierra natal (como muchos otros compañeros), Cádiz, "Quillo, es una putada que ahora esten quitando el teletrabajo porque muchos que nos hemos ido de Madrid ya tenemos familia y/o hemos comprado casa en donde estamos ahora... si nos despiden y no encontramos teletrabajo, ¿que hacemos ahora, nos volvemos todos a Madrid con toda la familia? Es una putada eso de que quiten el teletrabajo..."
Mientras muchos tienen que vivir compartiendo piso o alquilando a precio de oro en las grandes ciudades y su área metropolitana de ciudades dormitorio, haciendo kilometros y kilometros diarios en transporte publico o vehiculo particular, tenemos pueblos con casas enormes que están abandonadas desde hace 20 años o más como esta del pueblo de mi madre, donde cada año que pasa se va deteriorando aún mas desde que el dueño murió sin descendencia ni familiares cercanos, y donde la demanda de vivienda ahí es basicamente nula, ya que no es que no vaya la gente a vivir al pueblo, es que se van los jovenes por falta de oportunidades y servicios.

Es cierto que en general, en Europa la tendencia en las últimas decadas ha sido a aglutinar a la gente en las grandes ciudades, pero no se ha generado nada parecido a la España vaciada en paises mas o menos similares como Francia, UK o Alemania. En esos paises, a pesar de acumulación de gente entorno a grandes ciudades, han mantenido ciudades medianas con servicios, trabajos e infraestructuras que mantienen vivas sus respectivas regiones o comarcas. Ni siquiera "La Diagonale du Vide" francesa está tan abandonada como la España vaciada, ya que si, es una zona despoblada en francia en comparación con otras zonas de Francia, pero ni punto de comparación con la zona despoblada de España: aunque ambas comparten el abandono rural, la España Vaciada es un caso mucho más extremo que la Diagonal del Vacío francesa. Mientras que en Francia se habla de baja densidad con unos 20-30 hab/km^2 y una red de pueblos que aún mantienen mínimos servicios, en puntos críticos de España (como Soria, Teruel o la Serranía Celtibérica) la densidad cae por debajo de los 8 hab/km2, alcanzando niveles de desierto demográfico comparables a Siberia o Laponia. Además, el modelo español es más polarizado: no es solo que haya poca gente, es que los pueblos están mucho más envejecidos y aislados, creando grandes extensiones de territorio sin ningún tipo de actividad económica o relevo generacional, lo que convierte el caso español en una anomalía única y mucho más severa en todo el continente europeo.
No hace falta inventar nada. Las soluciones existen: teletrabajo como derecho, fiscalidad para quien deslocalice su vida al territorio, descentralización de agencias públicas, ayudas a la rehabilitación de vivienda rural. Lo que falta es voluntad para enfrentarse a quienes ganan con la concentración. La pregunta no es técnica, es política: ¿de quién es este país, de los 47 millones de ciudadanos o de los pocos que especulan con su hacinamiento?
menéame