#1 Igual que te vas a un extremo, te puedes ir al otro. Si tu madre es la jubilada con demencia que se queda en la calle o debajo de un puente, después de llevar viviendo (o no) en el mismo piso de alquiler toda su vida ¿te parecería bien?
Mientras la vivienda siga siendo un bien especulativo, la gente que no puede permitírsela debería tener prioridad sobre los rentistas para los que suponen ingresos extra. No me parece bien ni mal esta propuesta para pequeños caseros, entiendo ambas posturas, pero te puedes encontrar casos bastante peores que el que planteas (que no deja de ser un supuesto) de tu madre, pero al contrario. Una persona que se queda en la calle siempre va a ser mucho más vulnerable que una persona en una residencia que, aunque no se la pueda costear, tiene familiares vivos que pueden hacerse cargo de ella.
#1 porque es muy difícil justificar que se está a favor de dejar a una familia en la calle . Primero se asocia el término okupa a punkis, hippies, guarros ,drogatas y gente de mal vivir, y después se asocia a las familias vulnerables con esos okupas... Y a meter mierda.
#15 El Tribunal Supremo ha creado jurisprudencia porque piensa distinto a ti. Si tu te mensajeas conmigo yo puedo difundir tus mensajes si no vulneran tu intimidad (domicilio, teléfono, etc.).
#1 Por supuesto que NO y en España hay jurisprudencia al respecto (sentencia del Tribunal Supremo). Si somos partícipes de la conversación , no constituiría un delito difundirla, a no ser que el contenido de la misma pertenezca a la esfera íntima de uno de los interlocutores, vulnerando, por tanto, su derecho a la intimidad.
Mientras la vivienda siga siendo un bien especulativo, la gente que no puede permitírsela debería tener prioridad sobre los rentistas para los que suponen ingresos extra. No me parece bien ni mal esta propuesta para pequeños caseros, entiendo ambas posturas, pero te puedes encontrar casos bastante peores que el que planteas (que no deja de ser un supuesto) de tu madre, pero al contrario. Una persona que se queda en la calle siempre va a ser mucho más vulnerable que una persona en una residencia que, aunque no se la pueda costear, tiene familiares vivos que pueden hacerse cargo de ella.
Menos mirarse el ombligo y más empatizar.
Esta es otra maniobra política de la judicatura.
Si somos partícipes de la conversación , no constituiría un delito difundirla, a no ser que el contenido de la misma pertenezca a la esfera íntima de uno de los interlocutores, vulnerando, por tanto, su derecho a la intimidad.
Métete a teleprdicador o a psicólogo, si no eres ya una d elas dos cosas.