Si me hubieran dicho cinco minutos antes que acabaría entrando por aquella hedionda boca de alcantarilla, jamás hubiera dado crédito, y me hubiera reído en la cara de quien lo hubiese insinuado. Pero fue aparecer como de la nada aquella guapa muchacha rubia y pedirme que la siguiera, y me fue totalmente imposible evitar no adentrarme de su mano en las tinieblas que aquella tapa de hierro colado había abierto en el asfalto.
elsnons