Los economistas solemos explicar la teoría de juegos con ejemplos de empresas o guerras comerciales. Pero algunos de los entornos donde podemos ver claramente la teoría de juegos son aquellos donde no hay ni reguladores, ni tribunales, ni contratos formales.
En los mercados clandestinos del Raval, los participantes (camellos) deben resolver problemas clásicos (coordinación / competencia) utilizando sólo su reputación, amenazas creíbles y equilibrios informales. Desde un punto de vista de la teoría de juegos, tenemos:
El dilema del territorio
Dos vendedores pueden competir agresivamente por un mismo lugar o evitar problemas manteniendo zonas diferenciadas. Competir directamente puede aumentar ventas a corto plazo pero también eleva el riesgo de "liadas" y de intervenciones por parte de la policía. Por ello, en muchos casos aparece un equilibrio informal de división territorial.
La confianza
Al no haber contratos legales, el sistema de reputación surge a partir de las transacciones repetidas. Un camello que engaña a los compradores tiene beneficios inmediatos pero destruye su posición futura en el mercado. Por tanto el equilibrio más estable suele ser uno de cooperación mínima basada en la reputación.
Fuerzas externas
Cuando el riesgo de que venga la policía aumenta, los camellos pueden competir entre sí o cooperar indirectamente mediante señales que reduzcan su exposición.
Si os fijáis, se parece mucho a los modelos clásicos que aplicamos a mercados oligopolísticos. La diferencia es que aquí, a mi parecer, el enforcement no depende de tribunales o de contratos sino de mecanismos más informales y de una estrategia en la repetición.
La venta de cocaína funciona como un laboratorio extremo de teoría de juegos. Hay entornos donde los incentivos son claros, no hay contratos y las "liadas" pueden ser inmediatas.
Eibi6
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