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Crónica científica: el futuro de la navegación aérea según José Echegaray

Crónica científica: el futuro de la navegación aérea según José Echegaray

(Crónica de 1883) Las revistas francesas se han ocupado recientemente de una nueva solución, ideada por Mr. Duponchel, para este inaccesible e interesante problema: la dirección de los globos. Dar a nuestros lectores una ligera noticia del sistema propuesto por el inventor, es el objeto del presente artículo. Las infinitas soluciones que han ido apareciendo y desapareciendo, desde el día memorable en que Mongolfier vio elevarse por el cañón de su chimenea la carta providencial, origen del descubrimiento que nos ocupa.

| etiquetas: josé echegaray , crónica científica , duponchel , globos aerostáticos
En 1883 la cautela y la visión limitada a la técnica de aquel momento hacía que pensar en el LZ 129 Hindenburg fuese mucho más que ciencia ficción; pero no faltaba mucho para el reinado de los Zeppelines, que empezaría en 1900 (y que acabaría en 1937 con el famoso incendio del Hindenburg).
Y realmente tampoco faltaba mucho para la irrupción de los aeroplanos.

Solo hacía falta juntar las piezas de lo que se estaba investigando y tener la confianza/suerte de tener éxito. Otros lo hicieron, pero no Echegaray en ese momento.
#1 Y no solo no lo hizo, sino que, siendo una figura tan relevante en el mundo de las letras en España (luego le darían el Nobel al empezar el siglo), echar tierra sobre la navegación aérea como lo hizo seguro que desanimó a quienes estaban desarrollando e inventando en ese momento. Lo del pesimismo y la falta de inversión en el país viene de largo.
#1 #2 hasta que alguien se le ocurrió que un motor que puede encenderse y apagarse a voluntad para cargar las baterías en un submarino era lo que haría ganar guerras tenía toda la razón, luego metieron los motores de los submarinos en los zeppelines hasta la separación de diseños.

La evolución que se pagó para los motores de submarino antes de la primera guerra mundial fue como la de los motores a reacción después de la segunda guerra mundial y más o menos continuó lo mismo con los submarinos con la energía nuclear y actualmente con las células de combustible y baterías.
#0 #1 el globo pescado... increíble!, este hombre era un visionario, ya intuía en aquel entonces que los aeroplanos eran una tecnología absurda, que el futuro serían los |dirigibles y esbozaba uno al que sólo llegaremos por medio de la robótica más sofisticada.
De este hombre sólo sabía que salía en los billetes de mil pesetas. Interesante articulo.
Como indica el artículo, también fue premio Nobel de literatura. Aunque hoy no se lean/vean sus piezas teatrales, llegó a ser un autor muy representado en su tiempo, tanto en España como en el resto de Europa. Me parece que hoy se lo estudia más por sus aportaciones a la ciencia que por sus aportaciones a la literatura.

menéame