Un día se alinearon los planetas y este señor nos dejó ver su calva. Rarísimo, porque siempre cubría la ausencia de cabellera de alguna forma: gorra, gorro, sombrero... En Argentina es conocidísimo; en España algo menos, ya que no estuvo mucho tiempo por aquí. Y eso que, curiosamente, tiene nombre casi casi de champú para el pelo. Palanganas, absténganse de hacer bromas.
