Hace 10 años | Por arturo.rapido a yorokobu.es
Publicado hace 10 años por arturo.rapido a yorokobu.es

Una vez estuve en San Diego. Tras conducir casi una hora hacia las afueras apareció ante mí una nave industrial medio destartalada, pero con un disuasoriocontrol de accesos. Descendí de mi viejo Mercury, me sacudí el polvo y pulsé el botón del intercomunicador. El letrero decía “Abyss Creations”.

Comentarios

themarquesito

No sé por qué, pero me ha recordado a un sketch de Fry & Laurie.



Es un tanto surrealista, pero la idea de sexo con objetos es la misma.

Ferran
editado
themarquesito

#3: Sí, son sketches de Stephen Fry y Hugh Laurie de comienzos de los 90.

D

Sí, siguiente pregunta.

c
editado

(...)Su interior contiene una suerte de semiesqueleto cartilaginoso artificial que permite a la Real Doll sentarse a la mesa de un restaurante, por ejemplo. El camarero solo pensará que es una mujer muy tímida y poco habladora, pero quedará fascinado por su escote, probablemente (...).
Las Real Dolls tienen una mirada que te cautiva, y un nivel de realismo que supera cualquier expectativa. Los cabellos (de todos los lugares) son naturales, el látex está esculpido con memoria mórfica, podemos entrelazar sus suaves manos con las nuestras, pintarles las uñas de los pies… o llevárnoslas a la ópera y compartir un palco con ellas (basado en hechos reales)



NO! Sólo eres un enfermo al igual que el cliente que escribe esas anécdotas que hace con su real Doll en el foro de la empresa. Mejor que se compre una Rosaura y con lo restante lo done a una ONG!