Múltiples razones justifican el porqué de un límite a la acumulación extrema de riqueza. Todas, sin embargo, están conectadas con una característica omnipresente en nuestros actuales modelos económicos y políticos: una ingente acumulación de poder por parte de una minoría superrica, capaz de determinar el curso de nuestra política, nuestras economías y nuestras sociedades, agravando la crisis democrática y social que vivimos. Creemos que hay razones más que justificadas para asegurar que las grandes desigualdades hacen imposible la libertad.