La afirmación, respaldada por investigaciones publicadas a partir de observaciones del satélite SOHO en 2019, se sustenta en la idea fundamental de que la atmósfera de la Tierra no termina de forma abrupta. En lugar de eso, se extiende progresivamente hacia el espacio, volviéndose cada vez más tenue. El hallazgo más revelador procede del análisis de la geocorona, una nube de hidrógeno detectada gracias a SOHO. Este fenómeno envuelve la Tierra y se extiende hasta aproximadamente 630.000 kilómetros, una distancia que supera la órbita lunar.