Publicado hace 8 años por scarecrow a unpaseoporlamemoria.wordpress.com

Nos encontramos en el Cementerio de San Isidro. Al llegar al recinto más solemne e histórico nos topamos con las tumbas de Goya, Moratín o Cánovas del Castillo. Y entre todas ellas, la del dictador y genocida croata Ante Pavelić. A cinco kilómetros de allí se encuentra el cementerio de Carabanchel Alto. En un columbario de ladrillo y humildes lápidas de imitación marmórea está grabado el nombre de Cristino García Granda. Es nuestro héroe olvidado y esta es su historia.

Comentarios

D

#1 La historia siempre la ha escrito el bando ganador.

D
editado

#1 Eso sería un Dios de escala humana, pero Dios para ser Dios tendría que serlo de toda la creación, presente, pasada y futura en todas sus dimensiones conocidas y desconocidas, y ahora respóndeme ¿qué es la vida de un hombre en comparación con todo el universo?

Pues absolutamente todo y absolutamente nada al mismo tiempo.

scarecrow
autor

#4 Cierto. En 1900 se enterró a Goya en una tumba colectiva de «hombres ilustres» en la Sacramental de San Isidro, pero en 1919 se trasladaron sus restos a la ermita de San Antonio de la Florida.

cesarin1968
editado

Todo mas o menos bien menos cuando dice “Aunque en un comienzo la iglesia católica se mostró satisfecha con la proclamación de independencia, no tardó en denunciar las atrocidades del régimen.”
Debería informarse sobre la participación de franciscanos en la dirección de los campos de concentración y en los concursos sobre los asesinatos.

Os inivito a que visiteis yugopedia.org y busqueis en las categorías la participación del Vaticano en el exterminio de los serbios ortodoxos. Tambien se omite que la mayor parte y con una gran diferencia de asesinados fueron serbios en relación a otras etnias y religiones.

akera

me encanta la historia de cristino gracia,ya tenia conocimiento de ella por los libros de pons prades.hay muchos heroes españoles que combatieron en la segunda guerra mundial, sin esperar nada a cambio.

D

#7 De hecho, en una de las primeras batallas importantes de la segunda guerra mundial, la de Narvik en el norte de Noruega, participaron más de 500 republicanos españoles, junto con otros tantos polacos, enrolados en la legión extranjera francesa y mantuvieron al ejercito alemán a ralla durante un par de semanas hasta que Hitler tuvo que enviar refuerzos desde Alemania para poder mantener el control del Norte de Noruega.
Actualmente en el cementerio de Narvik hay enterrados muchos españoles muertos en aquella batalla.
Evidentemente en España muy poca gente conoce esta historia porque realmente a muy pocos les interesa. Cuatro piojosos republicanos luchando y muriendo por la libertad a veinte grados bajo cero más cerca del polo norte que de su tierra...

parazetamol

muy bueno, merece leerse hasta el final

MadOperator

Se me escapan las lagrimas
tremenda historia y muy triste ver como autenticos demonios son recordados y enterrados como heroes, mientras que los verdaderos heroes son olvidados.
terrible tambien que mucha gente se declare fascista, o defienda el nacionalimo y el fascismo con tantas evidencias de que fueron el cancer del siglo XX

r

El artículo está muy bien: hechos que al menos yo no conocía, datos precisos ( aunque no me gusta mucho la entradilla).

diggeriot

Fan de este blog desde ya, muy interesante.

D

...y aquél que se olvide de su historia, estará obligado a repetirla.
Puesto que la historia siempre la escriben los vencedores, casi nadie conoce los hechos que describes sobre los republicanos que siguieron su lucha contra el fascismo.
Incluso hoy, seguimos en esa lucha contra el fascismo y sus defensores. Sus descendientes siguen imponiendo sus ideas bajo el concepto manipulado de DEMOCRACIA. Aquellos que no aceptamos sus ideas, aquellos que nos consideramos libre-pensadores, siempre seremos una amenaza para ellos.

bonfante2

Excelente trabajo. No hay que dejar que historias como esta caigan en el olvido.

D

Un artículo fantástico.
Lo del mazo me ha recordado la película "Savior".

D

Conocía grosso modo la historia de los conflictos entre serbios y croatas durante la Segunda GM y del dictador Ante Pavelić.
Pero no tenía ni idea de que estaba enterrado aquí.

xedre

Nadie es profeta en su tierra y menos gobernando los hijos de los vencedores.

cesarin1968

Extraido de yugopedia.org

LOS FRAILES ASESINOS
Lo más escandaloso de todo este sórdido asunto es que no pocos sacerdotes y, sobre todo, frailes franciscanos, estuvieron al mando de estos campos de la muerte.

Con pocas excepciones aquí y allá, el fenómeno aquí descrito era característico de las masacres ustashi. A diferencia de los extermi nios en otros países durante la Segunda Guerra Mundial, era casi imposible imaginar una expedición punitiva ustashi sin la presencia de un sacerdote a la cabeza, tratándose generalmente de un franciscano.17

El más conocido de ellos fue el fraile franciscano Miroslav Filipovic, que dirigió el campo de Jasenovac, donde se dio una muerte atroz a miles de personas. Otro franciscano de aquel campo, Pero Brzica, ostenta un récord aún más macabro si cabe.

Ante la llegada de nuevos prisioneros, se hizo evidente la necesidad de asesinar a los ya existentes para hacer sitio a los recién llegados. El personal del campo se mostró entusiasmado ante esta perspectiva:

El franciscano Pero Brzica, Ante Zrinusic, Sipka y yo apostamos para ver quién mataría más prisioneros en una sola noche. La matanza comenzó y después de una hora yo maté a muchos más que ellos. Me sentía en el séptimo cielo. Nunca había sentido tal éxtasis en mi vida. Después de un par de horas había logrado matar a 1.100 personas, mientras los otros sólo pudieron asesinar entre 300 y 400 cada uno. Y después, cuando estaba experimentando mi más grandioso placer, noté a un viejo campesino parado mirándome con tranquilidad mientras mataba a mis víctimas y a ellos mientras morían con el más grande dolor.

Esa mirada me impactó; de pronto me congelé y por un tiempo no pude moverme. Después me acerqué a él y descubrí que era del pueblo de Klepci, cerca de Capijina, y que su familia había sido asesinada, siendo enviado a Jasenovac después de haber trabajado en el bosque. Me hablaba con una incomprensible paz que me afectaba más que los desgarradores gritos que se sucedían a mi alrededor. De pronto sentí la necesidad de destruir su paz mediante la tortura y así, mediante su sufrimiento, poder yo restaurar mi estado de éxtasis para poder continuar con el placer de infligir dolor.

Le apunté y le hice sentar conmigo en un tronco. Le ordené gritar: «¡Viva Poglavnik Pavelic!», o te corto una oreja. Vukasin no habló. Le arranqué una oreja. No dijo una palabra. Le dije otra vez que gritara: «¡Viva Pavelic!» o te arranco la otra oreja. Se la arran qué. Grita: «¡Viva Pavelic!», o te corto la nariz, y cuando le ordené por cuarta vez gritar «¡Viva Pavelic!» y le amenacé con arrancarle el corazón con mi cuchillo, me miró y en su dolor y agonía me dijo:

«¡Haga su trabajo, criatura!». Esas palabras me confundieron, me congeló, y le arranqué los ojos, luego el corazón, le corté la garganta de oreja a oreja y lo tiré al pozo. Pero algo se rompió dentro de mí y no pude matar más durante toda esa noche.

El franciscano Pero Brzica me ganó la apuesta, había matado a 1.350 prisioneros. Yo pagué sin decir una palabra.18

Por esta hazaña el franciscano recibió el título de «rey de los cortadores de gargantas» y un reloj de oro, posiblemente robado a un prisionero antes de ejecutarlo.

17. Ibid. 18. Bulajic, Milán, The Role of the Vanean in the Break-Up of the Yugoslav State: The Mission of the Vatican in the Independent State of Croatia: Ustashi Crímes of Genocide (Documents, facts), op. cit.

D

La entradilla está mal. Goya no está enterrado en el cementerio de San Isidro, y tampoco aparece así en el artículo.