Hace 13 años | Por --48454-- a enriquedans.com
Publicado hace 13 años por --48454-- a enriquedans.com

La evolución de las redes P2P está siendo muy interesante debido, sobre todo, a la presión que aquellos que no saben beneficiarse del mismo intentan ejercer. Desde hace mucho tiempo se viene hablando del crecimiento de las llamadas darknets, redes privadas entre pares en las que el contenido, además de poder circular perfectamente cifrado, es sometido a un control de acceso, lo que representa una transición desde las redes P2P públicas hacia algo que define mucho mejor la naturaleza del peer-to-peer: una red entre personas que se conocen.

Comentarios

Gry
editado

Yo con mis amigos practico el p2p tradicional. Solo que en lugar de cintas de casete y vídeos vhs ahora intercambiamos series completas.

D
autor
editado

Me ha encantado leerlo, sobre todo por la onda optimista. Me quedo con el final:



(...) lo que empezamos a ver es el dibujo de un panorama en el que compartiremos los materiales que nos dé la gana, independientemente de la situación de sus derechos, con quien nos dé la gana, en redes con un control de acceso establecido por cada uno de sus miembros. Como cuando antes bajabas a pedirle una película o a prestarle un CD a tu vecino de abajo, pero a través de la red. Un escenario diferente al de la macrored P2P a escala planetaria, pero seguramente con mucho sentido a escala social si hablamos de recomendación de contenidos o de difusión de materiales: que nuestro entorno afecta lo que vemos, lo que escuchamos y lo que nos interesa resulta evidente, y nada quita que una persona pueda, además, pertenecer a varias redes en función de intereses diversos. Al final, se trata de demostrar una vez más lo que ya todos sabíamos: que hay fenómenos que son completamente imparables y que redefinen el panorama de determinadas industrias. Y sobre todo, que ennegrecen el panorama de aquellos que no se saben adaptar: puedes infiltrarte en una red masiva, pero hacerlo en una de amiguetes, de familiares o de vecinos resulta, por obvias razones, mucho más complejo, además de insostenible. Nos vamos a divertir.