El templo griego es la representación en piedra de un barco, dado la vuelta y colocado sobre muros de soporte. Es decir, los antiguos griegos habrían petrificado en sus santuarios la memoria de usar los cascos de sus embarcaciones como refugio y, posteriormente, como techumbre de edificios comunitarios. La hipótesis nace de una sorprendente conexión lingüística y etnográfica, en un cruce de disciplinas: arquitectura, arqueología náutica, lingüística y etnología. Aunque la teoría se basa también en una necesidad práctica.
|
etiquetas: grecia , templos , arquitectura , arqueologia , barcos
Porque imaginarse el techo como dos vertientes inclinadas para que el agua discurra, y luego ponerle paredes o columnas para que se sostenga lo suficientemente alto para poder andar por dentro, es una suposición muy sofisticada. Un barco invertido, es lo normal.
Que no digo yo que no lo pueda ser, quien soy yo para dudarlo.
Y añado yo: los barcos griegos eran realmente templos "volcados".
(Medio serio, medio broma. No pretendo ir de Gaitán por la vida)