Una técnica común para estudiar los fósiles es la microtomografía computarizada o micro-CT. Se ha utilizado para describir la evidencia más antigua de cáncer de huesos en humanos, para estudiar las huellas del cerebro y los oídos internos en los primeros homínidos y para analizar el rostro humano más antiguo de Europa occidental, entre muchos otros ejemplos.
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etiquetas: paleontología , fósiles , microtomografía
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