-Las condiciones son 92000 euros limpios al año. 5 semanas de vacaciones. Horario de 9 a 15h. Teletrabajo dos veces por semana a su elección. También te damos un coche de empresa, un Maserati, así como un iPhone y un Mac portátil. ¿Qué me dices?
-Dios mío, señor López. No sé que decir, son las mejores condiciones que he han ofrecido jamás. ¿No es excesivo para un becario?
-Cuidamos de nuestros trabajadores. Solo una cosa más: cada año uno de nuestros empleados, atado a una cama, es violado salvajemente por nuestro presidente hasta arriba de viagra.
-¿Es una broma?
-Son las normas de la empresa. La elección es completamente aleatoria. Somos 2400 empleados. Las probabilidades de que te toquen son muy bajas, de un 0,00041%.
-¿El presidente es guapo?
-¿Quieres ver una foto? Mira.
-Es apuesto y joven. Ojos azules, parece que va al gimnasio. Y sabe montar a caballo.
-No, no. El presidente es el caballo. Se llama Cascanueces.

-¿Cómo?
-No puedes pensártelo mucho más.
-Lo del caballo me parece extraño...
-No es "un caballo", es el Señor Cascanueces.
-¿Y por qué se llama así?
-Bueno, durante el rito de violación, suele producirse una explosión de la bolsa escrotal del empleado violado, por el tamaño del pene de nuestro presidente, que es incluso demasiado grande para un pura sangre. En 2017 perdimos a Blas por una hemorragia escrotal. Llegó muerto al hospital.
-¿Le gusta leer al señor Cascanueces?
-Borges, Proust, Pessoa...
-Oh Dios, somos almas gemelas.
-¿Música?
-Obseso del barroco alemán: Bach, Froberger, Tunder...y el jazz.
-¿Saxofonista favorito?
-Coleman Hawkins
-¡Como yo! ¡No ha dicho a Coltrane! Dios santo, ¿podré conocer al presidente?
-Cuando quieras. ¿Aceptas entonces?
-Sin duda.
-Solo una cosa más: en Navidad hacemos amigo invisible.
-¿Amigo invisible? ¿Por qué no empezó por ahí? Métase su trabajo por donde le quepa.
-Pero Quique...
-¡Váyase a la mierda!
---
-Señor Cascanueces, otro más que no acepta.
-¿Le has contado lo de que cuando un trabajador se jubila hacemos todos una barbacoa caníbal con su cuerpo en el jardín de la empresa? ¿Cómo ha podido rechazar eso?
-No me dio tiempo.
-Joder, Alfonso, te voy a tener que echar, ¿eh?
-No, por favor, no quiero dejar Amnistía Internacional. Antes me suicido.
-Si quieres seguir aquí te lo vas a tener que ganar.

Entre los siglos XVI y XVII surgieron en Europa coleccionistas que almacenaban en sus gabinetes todo tipo de cachivaches que iban desde relojes, obras de arte, plantas exóticas llegadas desde todos los rincones del mundo, algún cuerno de unicornio, animales disecados, sangre de dragón o instrumentos con más o menos complejidad. Se trataba, por supuesto, de colecciones privadas pertenecientes a alguien rico: un burgués, un aristócrata o un rey, que trataba su colección como un museo y la exponía a todos los visitantes de su casa.
En Inglaterra, Alemania o España se solían llamar "cuartos de maravillas", “gabinetes de curiosidades” o “gabinete de arte y maravillas” o “sala de rarezas” y solo eran accesibles a aquellos designados por el dueño de la colección. El gabinete era un fiel reflejo del estatus de su dueño y por lo tanto estaba cuidado hasta el último detalle para poner en relieve la importancia del anfitrión.
En los gabinetes de la nobleza y de la aristocracia, el orden del gabinete iba encaminado a sorprender al visitante a través de artículos exóticos. Por el contrario, en los gabinetes de los burgueses el interés que aglutinaba la colección solía ser científico o humanista y tenían un catálogo más modesto pero más cohesionado que en los gabinetes "de alta alcurnia".
Los objetos que se exponían en los gabinetes se organizaban en dos grandes categorías: los Naturalia, objetos provenientes de la naturaleza como animales, plantas o minerales y los Artificialia, los artículos fabricados por el hombre. En el contexto del Renacimiento, los coleccionistas estaban muy interesados por estudiar el mundo que les rodeaba y por clasificar minerales, animales y plantas. Por supuesto, en los gabinetes había también un hueco para las alteraciones naturales como ovejas de dos cabezas (reales o falsas), cuernos raros y algún que otro fósil.
En plena época de los descubrimientos, poseer objetos que hubieran llegado desde África o América aumentaba el caché de los gabinetes y pronto se organizó una red de gabinetes que intercambiaba información acerca de la taxonomía de los animales, minerales y plantas que iban llegando de las nuevas tierras exploradas.
Los cuartos de maravillas tuvieron gran importancia en el avance científico, ya que permitían examinar muchos especímenes sin moverse del sitio, lo que era especialmente práctico para comparar seres vivos. Son muy famosas las colecciones de fósiles de esta época, que se comparaban a lo largo de toda Europa entre coleccionistas de curiosidades.
El Renacimiento es uno de los momentos históricos en el que se vuelven los ojos a la Antigüedad clásica y los gabinetes no quedaron ajenos a esta corriente. Numerosos artículos procedentes de la antigua Grecia y Roma comenzaron a fluir al mercado y acabaron en gabinetes de toda Europa, pero también se intensificó el tráfico con momias. De este modo comenzó a practicarse la arqueología, aunque fuera al principio como algo rudimentario más encaminado a lucrarse que a conocer el pasado.
Los objetos "artificiales" que formaban parte de los gabinetes iban desde las obras de arte en cualquier soporte a objetos cotidianos de culturas lejanas, sin olvidar artefactos e instrumentos científicos que venían a completar la colección. Además solía haber un rincón para exponer autómatas o máquinas con mayor o menor complejidad que atrapaban la atención de los visitantes.
Entrar en un gabinete de curiosidades era adentrarse en un mundo con una nueva estética, donde todo su contenido era susceptible de ser una curiosidad, desde los artículos a los muebles donde se mostraban. Estos muebles estaban llenos de cajones y de compartimentos secretos que ampliaban la superficie disponible para exhibir sus piezas.
A finales del siglo XVIII con la llegada de la Ilustración, estos gabinetes comenzaron a abrirse al público en general con el objetivo de instruir a la sociedad. Los gabinetes fueron adquiridos en muchos casos por instituciones públicas y constituyeron el germen de los actuales museos.
En España tenemos el caso del Real Gabinete de Historia Natural creado a instancias de Pedro Franco Dávila durante el reinado de Carlos III y que constituyó el germen de varios museos, desde el Museo del Prado, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Museo Arqueológico Nacional y el Museo de América. Las colecciones de Franco Dávila incluían desde cuadros a cristalería, pasando por algunos ejemplares de animales disecados.
Al igual que sucedió con el Real Gabinete de Historia Natual, los gabinetes europeos fueron desapareciendo desde finales del siglo XVIII y a lo largo del siglo siguiente. Sus colecciones pasaron a engrosar los museos de Ciencias Naturales o de Arte, y las piezas de menor valor quedaron como curiosidades de los particulares.
Si os intriga saber qué aspecto tenían estos cuartos, además de visitar los links que he enlazado os animo a que le echéis un ojo a la reproducción del gabinete de curiosidades que hay en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid porque está fenomenal.
Me considero una persona de izquierdas poco dogmática. A partir de ciertos principios irrenunciables no me cuesta asumir la idea de hacer concesiones, negociar, maniobrar. Lo bastardo me satisface. Más allá de la lucha por la igualdad de oportunidades independientemente del origen de uno, de la ciudadanía como expresión de mi persona política y de salvar lo que se pueda de la red social de bienestar, puedo tragar con muchas incoherencias. Después de todo, un partido que tenga a más de un miembro ya está haciendo concesiones. Cuando los amigos van juntos a ver una película, alguien ha ganado y alguien ha perdido en un proceso político de cervezas y altramuces.
La configuración política desigual del estado, teniendo regímenes especiales para cierta población, o habilitando ciertos mecanismos para una autonomía contraria al bien común siempre la he aceptado como una realidad difícil de cambiar. Fruto de un proceso histórico lleno de sangre y desgracias que no juzgo necesario repetir. Soy centralista, sí. Pero una guerra carlista más no me compensa. Y menos cuando esta vez, para tener un resultado distinto quizás habría que perderla.
Entiendo la dificultad de luchar contra los aspectos lesivos del capitalismo cuando este es la base de tu sustento, y legislar unas condiciones laborales para las cuales no se tiene poder de sostener es difícil cuando hay otros países con mano de obra barata o con presión fiscal ridícula.
Entiendo que existe una diferencia de oportunidades basadas en el sexo, principalmente por la maternidad, y secundariamente por la presión social o cultural que tienen las mujeres por amoldarse a ese objetivo fisiológico y la diferencia de trato que pueden recibir; sobre todo en las capas más humildes de la sociedad. La cultura va a lomos de la evolución de las relaciones materiales, entre ellas las laborales. Y desde luego ni estamos como antes, ni peor. Pero todavía hay mucho que andar sobre las bases materiales de esas diferencias, como la igualdad total en las bajas por maternidad y paternidad (en obligatoriedad), el acceso al libre de injerencias sesgadas al aborto en la juventud, etc. No me ha importado que haya ciertas desigualdades temporales (incluso si esta temporalidad se refiere a algunas generaciones). Después de todo la igualdad ante la ley no deja de ser un idealismo que a veces queda huero de sentido. ¿Acaso no eran igualmente libres los ciudadanos de la primera república francesa con el sufragio censitario? ¿Los prusianos con el sistema de las tres clases? Si, libres de no ser lo suficientemente ricos para tener representación...
También trago con el juego parlamentario de las alianzas, ya que sin poder político (y esto se reduce en gran medida a cargos políticos desgraciadamente) no se hace nada. Así que a mover al electorado del PSOE, ese sí es de izquierda, a través de partidos más a la izquierda que el PSOE. O a intentar hablar con ERC aunque pretendan igualar el intento de genocidio franquista con que unos políticos estén procesados.
¿Pero hasta cuándo se traga? Cuando se condona el principio básico de mi ideología, la izquierda republicana socialista (las etiquetas, qué útiles son). Cuando los ricos pueden saltarse la ley por ser de un linaje especial, como se promete a los empresarios vascos; cuando se promete luchar contra el fraude y se perdona según quién lo haga y dependiendo de para qué república utópica lo haga (como si la sanidad o la educación sufrieran menos dependiendo de la razón por la que le sustraen financiación), cuando se critica justificadamente a unos nacionalistas patrios racistas y trasnochados por querer que la ciudadanía signifique ser de una etnia pura mitificada (Ejpañol, Ejpañol decían en el parlamento), pero se traga con quienes usan el mismo argumento para romper con los que tienen un bache en su ADN o los que vienen a ensuciar sus muy puras y religiosas tradiciones (ahora no religiosas, ahora sólo étnicas). Cuando se demuestra no tener aptitudes para desempeñar un ministerio sacando leyes confusas, incompletas, panfletarias; cuando el tema es serio y es bien necesario acometer la lacra de la violencia machista. No, lo siento. Hasta aquí he llegado, me bajo del carro.
No seré un "yo antes votaba a Podemos", no haré campaña pública por desacreditarlos. No adopto la fe del nuevo converso, ya que no me he reconvertido de nada. Y no achaco otro no tomar la misma decisión o no compartir la misma sensibilidad. Hasta ayer era yo ese. Sigo manteniendo mi simpatía por lo que Podemos parecía representar y quizás todavía represente en algunos aspectos. Sigo manteniendo mi más sincero disgusto por la campaña torticera de manipulación de los medios de comunicación, por la campaña de acoso y derribo de un poder judicial que mira a otro lado cuando algún juez toma en sus manos la "noble" tarea de purgar la política del gen rojo. Algo habrán hecho bien cuando el sistema ha tenido que excretar a VOX, a Inda, a Ferreras, la campaña del algoritmo de Youtube de cripto-ancaps iletrados, etc. Pero ser víctima es un programa político pobre. Alguien tiene que haber en el arcén cuando otros mejores que yo decidan componer un nuevo carro.
PD: Sí creo que las leyes deben actualizarse a la realidad, y hasta hace bien poco no había habido un intento de secesión como el Catalán. Llamarlo sedición, cuando son tipos de violencia espurias, típicas de momentos tensos que se pueden dar en huelgas, piquetes, manifestaciones que nada tengan que ver, etc.; máxime cuando en el mundo del deporte han habido violencias más graves, me parece muy racional revisarlo. En la práctica sería coartar el derecho de manifestación. Pero la malversación de lo público, de lo de todos, para el beneficio de unos pocos (me da igual que sean el 30 o el 40 por ciento) me parece imperdonable.
El prefijo meta- proviene del griego y significa principalmente "más allá". Se utiliza para indicar que algo trasciende, abarca o va más allá de un concepto.
¡Y sí, ya podemos confirmarlo, ya vivimos en la distopía orwelliana que tanto temíamos!
Os comparto mi propia experiencia:
Noche del miércoles, 15 de abril de 2026. Me trago un reportaje completo de Al Jazeera en Youtube, el cual deja muy claro que "está financiada total o parcialmente por la Administración Pública catarí":

Información que, por lo que sea, no nos muestra del propio Google, Meta u otros entes "financiados total o parcialmente" por los sionistas.
El reportaje muestra la descarada censura interna (intimidación contra sus trabajadores palestinos por parte de META) como externa (censurando cuentas de periodistas palestinos en Instagram y Facebook).
En él se da voz a exempleados de META silenciados o despedidos por ser "demasiado palestinos". También investiga los profundos vínculos de los líderes de Meta con Israel...
Este problema pasó sin pena ni gloria en su momento, ya que pocos medios le dieron cobertura, por motivos obvios...
Una vez visto, me fui a la cama con mal cuerpo, pero con el siguiente pensamiento positivo: "menos mal que no le han metido mano al Whats App aún y puedo seguir compartiendo en mis estados las barbaries sionistas" (muchas de las cuales las conozco gracias a Menéame)...
Ingenuo de mí, al día siguiente, tras haber compartido un vídeo de un diputado polaco mostrando una bandera "israelí" con la esvástica... me encuentro con el siguiente mensaje al entrar en mi Wapp: "Cuenta suspendida termporalmente...":

No me dan motivos, no explican nada, solo un "es posible que hayas infringido nuestras condiciones del servicio".
Al pulsar en "Más información", obtengo esto:

Todo esto me lleva a las siguientes conclusiones:
Ya, en su momento, me escamó que compraran esta aplicación de mensajería por un precio millonario sin meternos después publicidad ni pretendiesen, según ellos, vender nuestros datos... Ya sabemos por qué lo hacen:
¡El Meta hermano ya está aquí!
PD Hemos regalado nuestra vida, nuestros datos, nuestras fotos a unos psicópatas por vanidad, por encajar en la sociedad, por comodidad o por simple diversión y vamos a pagar un precio muy alto: nuestra libertad.
PPD por cierto, os recomiendo que veais el reportaje (aquí un resumen)
Todos hemos visto esta tarde las noticias: miles de buscas han hecho explosión simultáneamente en todo el Líbano y algunas ciudades de Siria. Los vídeos que circulan por la red y agencias de noticias dejan imágenes como ésta de un hombre comprando en un supermercado cuando algo explota en su bolsillo.
Es difícil saber con una simple búsqueda en internet cuántos dispositivos de este tipo están activos en esos países, pero asegurar que "sólo los usan los de Hezbollah" me parece aceptar una teoría demasiado poco probable y, desde luego, demasiado poco probada. Los buscas son dispositivos de comunicaciones tremendamente eficaces para fuerzas de seguridad y servicios de emergencia, su protocolo de comunicaciones es altamente eficiente y desde luego mucho más resiliente que el de mandar SMSs o las redes de datos modernas. Siguen siendo por estos motivos dispositivos utilizados por profesionales públicos de todo el mundo en múltiples países. Sólo en EEUU existen millones de buscas en activo, principalmente usados por personal médico y servicios de emergencia, por los motivos descritos.
No seamos ilusos ni nos queramos hacer pajas con los servicios de inteligencia del régimen genocida: sustituir los buscas de determinadas personas individuales a las que probablemente ni siquiera tengas acceso es una tarea extremadamente difícil; inundar el mercado local de tus buscas trucados es muchísimo más fácil. Sobretodo cuando las vidas de los ciudadanos de ese país, sean terroristas o no, no te importan una puta mierda como es el caso. Y sobretodo cuando además te beneficias enormemente de sembrar el caos, la destrucción y el pánico entre su población, creando desestabilización, incertidumbre y miedo que puedes, y vas a, utilizar a tu favor inmediatamente.
Recordemos que no estamos hablando de superagentes secretos tipo 007. Estamos hablando del Gobierno, el Ejército y la práctica totalidad de los políticos israelitas y de su propio pueblo: para ellos los árabes son menos que cucarachas, sus vidas no valen nada, los odian y los exterminan, hablan abiertamente de sus niños pequeños como "los futuros terroristas" sin ponerse ni colorados, hablan de "hacerles un bombardeo de alfombra", de "acabar con ellos", de "que se vayan a otro sitio" los más "progresistas" y "de izquierdas" de ellos.
Recordemos también que éstos mismos criminales, genocidas ultraderechistas y supremacistas, están ahora mismo perpetrando un exterminio en toda regla con borrado cultural total contra los árabes de la zona. No sólo se limitan a bombardear mezquitas arrasar aldeas y pueblos enteros y sustituirlos por sus construcciones y sus nuevas "granjas comunales", sino que también participan activamente en todos los frentes de propaganda posibles intentando reescribir la Historia y dotar de "legitimidad" a su aberrante nación colonial racista y genocida ante los ojos del resto del Mundo.
Recordemos que asesinan a sus propios rehenes sin pestañear y que no les tiembla el pulso a bombardear pueblos enteros matando a todo lo que haya ahí dentro sin distinción de edad, afiliación política, condición ni religión (también matan cristianos, y bombardean iglesias de miles de años, y aplastan con los bulldozers a activistas occidentales, y...).
Finalmente, recordemos que estamos hablando de los mismos carniceros que te tiran una bomba de 100.000 dólares en un barrio residencial donde no hay más que casas, una escuela y una mezquita, o incluso en un <b>campo de refugiados</b> asesinando a 50 personas e hiriendo gravemente a toda la población civil allí presente y te dicen en el televisor que "<i>han acabado con 50 terroristas</i>"
Creerse que ésto lo han hecho "con cuidado" y "tratando de atacar a Hezbollah" en lugar de indiscriminadamente en todos los buscas del Líbano intentando sembrar el caos y matar al mayor número de gente posible como los terroristas, genocidas de mierda que son, es darles demasiadas concesiones. Concesiones que no se merecen. Recordemos que actúan como los ultraderechistas y supremacistas que son: siempre, en cualquier caso, cuando asesinan a gente en masa hablan sin ninguna duda de "terroristas". TODOS son "terroristas" para ellos, igual que dicen todos los carniceros de la Historia para quienes todas sus cientos de miles de víctimas cuando invaden o masacran son "comunistas", "infieles", "enemigos de la patria" o "colaboradores" de todos ellos.
Una vez ya hemos dejado a los derechistas blancos occidentales, amantes de Israel e islamófobos por aprendizaje, meneársela a gusto poniéndose cachondos imaginando operaciones de espionaje dignas de una película de Jason Bourne, la gente normal y decente tenemos que reflexionar, usar la cabeza y la Navaja de Ockham y ver ésto como lo que realmente es: auténtico terrorismo indiscriminado contra población civil, que los perros de presa israelitas y sus amos los yuesei presentarán como "una operación antiterrorista" que "ha afectado a la cúpula de Hezbollah", como de hecho ya están haciendo todos sus medios, insertando la coletilla "miembros de Hezbollah entre los afectados" para que nos dé a todos mucha menos pena y el ataque terrorista quede así justificado.
La Humanidad ha vivido muchas dictaduras, muchísimas guerras y muchísimos tipos de regímenes agresivos y totalitarios. Hemos visto países similares donde para la élite dominante la etnia nacional autóctona era considerada "inferior" y regímenes segregacionistas con legislaciones totalmente infames aplicadas a ellos: Sudáfrica, la Namibia de los alemanes, Rhodesia... Hemos leído mucho, todos los que estamos aquí, acerca de todo eso. Debemos ser capaces de identificarlo cuando lo vemos con nuestros propios ojos, independientemente de lo que nuestros medios de comunicación totalmente al servicio de las élites de Occidente, bajo el paraguas norteamericano que es en última instancia quien mantiene esa colonia occidental en Oriente Medio, nos quieran contar.
No traguemos la propaganda de guerra de ésta escoria. Son los auténticos nazis de nuestro tiempo.
Ni nos acordamos ya de los oscuros espías de balcón. El olor del incipiente verano se mezcla con los estertores de la mayor crisis social que hayamos sufrido jamás.

Las mascarillas comienzan a enseñar las narices, se van los polvos prohibidos, los mensajes a vuestras ex parejas de los que ya tendréis tiempo de arrepentiros y mientras los aplausos de las 20h parecen tan lejanos como aquel mundial que ganamos, iniciamos juntos, pero no revueltos, el proceso de olvidar que vivimos una guerra espantosa, y que en vez de combatir con casco y rifle como lo hicieron nuestros abuelos y héroes cinematográficos, lo hicimos con yoga, Ponhub, Netflix, pizzas Tarradellas y versiones espantosas de canciones espantosas.
"Otra pobreza llegará que buena te hará". Y esta generación, la nuestra, que ya las ha pasado putas, volverá a hacerlo refugiándose en los fines de semana y trabajos de mierda, que ahora serán aún peores. Al menos tendremos un buen saco de anécdotas aburridas y repetitivas que contar a nuestros nietos, si es que la coyuntura económica nos permite follar sin condón y tener descendientes. Nadie nos pide más. Tampoco es que tengamos intención de dar más.
Qué tedioso ha sido este combate. Nunca tantas muertes fueron tan inútiles. Nunca se aprendió tan poco de algo tan terrible.
El estado de alarma se acaba y la masa, enfurecida por un año de régimen monacal, descorcha esa botella salvajemente removida por las restricciones, por la necesidad imperiosa de olvidar y pasar página, por ese hedonismo que siempre nos ha caracterizado, para lo bueno y, ahora sabemos que también para lo malo. Una botella que al abrirse desprende una espuma de locura, una espuma que se desparrama y que trata de tapar el vacío existencial de millones de vidas y el dolor que produce en el imaginario global, el comprender que 40 años después, no hemos sido educados para hacernos dueños de nuestra libertad y que no queremos construirla por nosotros mismos, lo único que nos importa es defenderla, aunque no sepamos qué es, aunque nunca la hayamos tenido en realidad.
España era anoche una fiesta. Hoy he leído que de "liberación". Camus decía que el desahogo es un antónimo de la libertad. Anoche la gente no celebraba su liberación. Celebraba, bebía, follaba, incumplía las normas para tratar de olvidar. Como el que se emborracha tras una ruptura.
El coronavirus no ha sido solo un asesino. Ha sido un espejo. Y a muy pocas personas les ha gustado el reflejo de su imagen. Nadie quiere más espejos. Lo que la gente quiere es espejismos, y el pasado previo a la pandemia, miserable y más bien desolador, aunque ya lo hayamos olvidado, es, ahora, un espejismo al que la mayoría quiere regresar lo antes posible.
Pero todo esto ha sucedido, aunque ya estemos enterrándolo. Y los únicos que se han partido el pecho con esta mierda, saldrán a las calles en otra marea blanca dentro de no mucho, os lo aseguro, y los aplausos ya no estarán en los balcones. Regresarán a los conciertos, a los estadios, a los pabellones, a los parlamentos y a los auditorios. No serán para ellos. Serán para los de siempre, para aquellos que admiramos, para los ídolos con pies y cerebro de barro, para los salvapatrias, para los que levantan copas en eventos deportivos y los que cuentan sus seguidores por millones en redes.
Porque aquí, en España, como dijo Anguita, hace ya mucho tiempo que la admiración se divorció de la honestidad. Porque aquí, como dijo Umbral, si no aprendimos en 40 años, no vamos a aprender en los siguientes 40.
Es innegable que la tauromaquia fue cultura en el pasado, en tiempos mas atrasados y primitivos, como también lo fue la vida en las cavernas, o el sacrificar bebés humanos a los dioses para que lloviera. Pero precisamente la mayor prueba que podéis tener de que la tauromaquia solo fue cultura en el pasado y ya no es cultura en el presente es muy simple: que el lobby taurino se niega en redondo a que se haga un referéndum a la ciudadanía, no ya sobre si prohibir o no la tauromaquia, sino siquiera sobre si poner una casilla en la declaración de la renta para que a la tauromaquia la financie solo quien la quiera financiar con sus impuestos.
Últimamente se ha puesto de moda entre los comentaristas taurinos decir que la tauromaquia ha renacido, que se ha puesto en auge otra vez. Cada vez que les leo eso, pienso: "sí, con el dinero ajeno". Sin el dinero de los impuestos de los antitaurinos, ya veríamos cuál sería el "auge" actual de la tauromaquia.
Un taurino tiene la libertad de ir a una corrida de toros si quiere. Sin embargo, un antitaurino tiene que pagar esa corrida forzosamente, quiera o no, con sus impuestos, pues no le permiten expresarse en referéndum. Esta es la famosa "libertad de la tauromaquia" de la que nos vienen hablando últimamente, la libertad, y el "auge", que da el dinero ajeno.
Esta es la mayor prueba que podéis tener de que la tauromaquia ya no es cultura. La tauromaquia moderna es solo un robo de dinero de unos a otros, blanqueado con maltrato animal.
O quizá no esté de mas introducir aquí una especificación conceptual: puede que la tauromaquia siga siendo cultura hoy día, pero si la tauromaquia es cultura de algo en la actualidad, es cultura de la incultura, del atraso, de la irracionalidad, de la bajeza, de la vileza, de la irresponsabilidad, y del maltrato innecesario e injustificable. Es decir, una cultura negativa, regresiva, destructiva. Y por supuesto, aun así, ya no es una cultura de todos, como debe ser toda cultura, solo de un residuo imbécil, que también reinstauraría el sacrificio de bebés humanos a los dioses para que llueva, el echar presos a los leones, o la vuelta a la vida en las cavernas.
Phil Hatcher-Moore, fotógrafo inglés de guerra, dijo en una ocasión: "He estado en Sudán, en Siria y en Haití. Pensaba que eso era el infierno, hasta que fui a la despedida de soltera de mi prima Ann en Benidorm".

El otro día leía que solo hay 22 países en todo el planeta que no hayan sido invadidos por los ingleses. Y pese a eso, su cultura, su forma de ser, sus tradiciones, se ha mantenido inasequibles a los terribles aconteceres a los que han sido sometidos y a los que ellos han sometido a los demás.
Decía John Lydon, cantante de los Sex Pistols, que cualquier inglés se quitaría las costillas flotantes si lo pagase la sanidad inglesa. Así podría hacerse así mismo una felación. Se aman, Viven en un país lluvioso, con una cocina espantosa, con playas terribles y son feos hasta decir basta. Pero se aman.
Este fin de semana estuve en Benidorm por circunstancias sociales y pasé una maravillosa y delirante velada con mis amigos. Debo decir que como "experiencia sociológica" fue algo extraordinario.
Recorrimos varias discotecas infames en las que éramos los únicos españoles y pude detectar los catastróficos efectos de la endogamia en el norte de Inglaterra. No vi ni una persona guapa (ni mujer, ni hombre) durante 3 o 4 horas . Es como si en la entrada hubiese un casting de feos (supongo que por eso nos dejaron pasar también).
Entre las mujeres inglesas detecté un fenómeno extraordinario que acuñé el twenty-sixty. La inmensa mayor parte de ellas van tan extramaquilladas que eres incapaz de saber si tienen 20 o 60 años.
Ellos son directamente feos. Creo que montar en Sheffield una clínica de ortodoncia sería más rentable que un pozo petrolífero en la península arábiga.
Los ingleses no viajan. Se llevan Inglaterra allá donde van. Y por eso Benidorm tiene tantísimo éxito. Comidas infames, cervezas infames, música infame (aunque en eso nosotros les ganamos de lejos). Hoteles decadentes con piscinas que tienen más urea que cloro. Restaurantes a precios desorbitados con cocinas que harían las delicias de cualquier inspector de sanidad. Urbanismo que propicia la aglomeración. Ruido constante. Vestimentas horteras y chillonas. Los ingleses vienen a este infierno porque aman este delirio fosforito con olor a fritanga que, pese ser antagónico a sus vidas y ciudades grises en lo superficial, tiene todo lo que tienen esos lugares espantosos de los que proceden,. Por eso podemos decir que ellos no vienen a España, la cultura popular se la pone bien floja. Ellos van a Benidorm. Si pudiesen cortar la ciudad y ponerla en el Mar del Norte, encapsulada en una burbuja, lo harían para no tener que coger un avión.
Tom Sharpe decía que el imperio inglés no se impulsó por el espíritu aventurero de sus compatriotas, sino porque sus mujeres eran horrorosas y porque había algo aún más insalubre que su clima: su cocina. ¿Quién no se largaría de Inglaterra a buscar nuevos horizontes? El problema, apostillaba el escritor, es que ya no hay más mundo que descubrir y además, llega una edad en la que la mujer no te suelta, te has acostumbrado a comer comida basura 4 días a la semana y lo mejor que puedes hacer es irte a Benidorm porque el sueldo tampoco te da para mucho más.
Si los franceses buscaron en mayo del 68 la playa bajo el decadente asfalto, los ingleses, en cambio, tratan de olvidar la decadencia de un imperio y sus estertores brexitianos, llenando su piel de melanomas y sus arterias de colesterol en la playa benidormí.
Que nada cambie, para que Inglaterra lo cambie todo, cantaba el hortera de Simply Red...
Cuando hacía la maleta para regresar, me invadió una extraña sensación que creo que Fernando Fernán Gómez le explicó a Trueba mejor de lo que yo podría hacerlo jamás, tras una estancia en Salou (otro Benidorm). El director describió aquellos días como "los peores de su vida" porque fueron la única fase de su existencia en la que se sintió orgulloso de ser español. No entendí esa frase hasta ayer, pero qué bien lo pasé y lo que me reí...
Este testimonio o lo que sea viene a raíz de una vivencia personal relacionada con el consumismo. Todos sabemos que vivimos una época de consumir y gastar, pero quiero hablar del punto que se llega a cuando afecta a un nivel social.
Mi grupo de amigos son consumistas natos. Ya se sabe que quien se junta con cuatro borrachos, termina siendo el quinto, y mi placer consumista he tenido. Hasta que empecé a hacerme preguntas.
Mis amigos son de ir un día a la capital "porque sí", y es lo suyo para dar una vuelta y airearte. El problema es que todas las veces, pero que todas, ha sido para hacer la misma ruta de tiendas, sin variaciones incluso en el orden. Ya que uno está allí en X tienda, hay que comprar algo, que si no queda feo. Ahí viene mi primer porqué. ¿Qué pasa si entro en un local y salgo sin comprar? De verdad, ¿qué pasa? Es un nuevo deporte que recomiendo encarecidamente. Al principio te sientes culpable, ¡lo juro! Sientes que has hecho algo mal. Pero a la larga, te percatas que es por culpa de una mezcla de costumbre y presión social.
No es obligado que compre ropa por cada tienda que vayamos. Tengo ya la suficiente para cada temporada y aún no siento que deba renovar. "Pero, chico, ya que estabas, una camisita aunque sea...". Que no, que sí que es verdad que he visto alguna camiseta bien guapa, cierto; pero no, realmente no me hace falta más camisetas, que es de lo que más tengo. "Mira, esta es de esa película que te gusta tanto". Por supuesto, defiendo esa película, pero no significa que deba comprarme cada producto que exista de esa película. Ya le hago honor nombrándola, explicándola y recomendándola a quien no la conozca.
El caso más sangrante que viví fue un día que fuimos toda la troupe de amigos y fui el único que no sentí la necesidad de comprar. Fue justo la semana que se había cobrado, "y ya que se veían con dinero", pues a comprar que es gerundio. Me sentí un paria conforme tomábamos un café. Todos luciendo su nueva adquisición salvo yo. Y les sentó mal. O sea, les supo mal que no comprara nada, que no tuviese la necesidad. Me verán como un tacaño, pero yo creo que ya he demostrado en el pasado que soy tan capaz como ellos de gastar un dineral en lo que haga falta o en el capricho que surja.
"Es que el dinero hay que gastarlo en algo". Esta frase no la voy a olvidar. Me la dijo un colega con un convencimiento que me asustó. En principio sentí que era yo el que exageraba, pero conforme veo la casa de ese conocido llenarse y llenarse de objetos... Compras que igual disfrutas en el momento de la compra, más un par de días si procede. Luego a la estantería y a pillar polvo. A olvidarlo, dopamina gastada que ha creado el recuerdo de cuando lo compraste y poco más.
"Oye, ¿necesitas bajar a la ciudad a comprar algo?" Esta frase la he escuchado varias veces. Es una excusa para ir sólo a comprar X cosa y poco más. Pero ya que estás allí, pues aprovechas... para ver más tiendas. Nada de la playa, tal centro, parque o lo que sea: sólo tiendas. Menos mal que mi pareja es de ir a una ciudad específica a ver qué puede aportar, porque ya habría acabado loco de tantas luces y carteles llamando mi atención y a mi dinero.
Y es que mi aversión o tacañería quiero creer que surge de la época que no tuve absolutamente nada. No encontraba trabajo, dependía de los demás, y fue una auto-humillación que ha dejado mella. Ser nadie en una sociedad consumista mata, y lo peor es cuando los de alrededor no terminan de entenderlo. Los que tenían en ese momento un trabajo estable asumían que no trabajaba porque no quería, y eso sólo lograba hundir más. Esa gente necesita la sana lección de no tener ni para un café. Tienen que vivir que existen normas no habladas pre-establecidas que te obligan a ser uno más con la sociedad. Joder, la maldita ironía, de joven deseando la aceptación y ahora sólo quiero que me dejen en paz. Sí que es verdad que hay que tener cuidado con lo que se desea.
Ahora que tengo un trabajo estable, por puro instinto de supervivencia ahorro. Tengo mis arrebatos consumistas, sobre todo en libros y cómics, en algún disco de música y en videojuegos. Y es que es tan fácil... Tan sencillo comprar juegos digitales. "Es que este juego que recomienda todo dios está de oferta, no puedo desaprovechar la oportunidad", y ahí que tengo la biblioteca de Steam llenándose, sabiendo que ni a la mitad jugaré por falta de tiempo o por no organizarme. "Ayudas a los desarrolladores comprando sus obras", y es cierto, pero siendo egoísta creo que es una frase de auto-convencimiento tan terrible como la de que el dinero está para gastarlo. ¿Soy tacaño? Ni p*** idea, pero los años de crisis en este estilo de sociedad no son sanos.
Lo que más me duele es acumular libros. Ahí los tengo, todos interesantes, hojeados de vez en cuando con auténtica satisfacción. ¿Cuándo sacaré la voluntad que justifique aquellos arrebatos de consumo? Voluntad, esa misma que siento cuando algo llama mi atención y quema adrenalina al pulsar con TANTA facilidad el botón de comprar. Con mis datos ya dispuestos debido a anteriores compras, es que ni lo sientes. Micro-orgasmo cuando llega el envío a tu casa, admiración de minutos y a otra cosa. Demasiadas distracciones pendientes, oiga. Lo peor es que se hace de modo automático. Una y otra vez, una y...
Siento que desde que trabajo la vida ha cambiado. Tengo estabilidad, y es maravilloso. Ya no me siento cada día inseguro al no saber qué me va a suceder en el futuro. Ahora ya lo sé, seguiré yendo a trabajar y pagar lo que tenga que pagar. Mi futuro ya está definido. Hasta el último día. Oh, mira qué oferta tan tentadora... voy a cerrar la pestaña del navegador. De la que me he librado. Seguiré ahorrando, por si acaso. Por si acaso, siempre por ese motivo. Supongo.
Al final he caído y he comprado otro videojuego muy barato en Steam. Un saludo.
Escribir sobre estos temas siempre es complicado. Implica mostrar una vulnerabilidad absoluta. Se puede interpretar como que vienes a contar tus miserias y necesitas que te hagan casito (Este no es mi caso. No necesito ánimos, apoyo o palmaditas en la espalda)
También existe la posibilidad de quien entre a leer estas cosas por el morbo, esas personas a mí personalmente me dan igual. La gran mayoría de la gente que habla sin tapujos de esto lo hace para ayudar y eso es lo único que importa.
Quiero dejar bien claro que: Si necesitas ayuda psiquiátrica o psicológica no dudes ni un instante en pedir ayuda. A pesar de lo que voy a escribir a continuación, ese primer pasos de buscar ayuda es importante. Es asumir que hay un problema y es la primera piedra de los cimientos de una salud mental plena y sana.
Con 28 años se me fue la olla, me despersonalicé (Para que se entienda el concepto, me sentí en matrix y el show de Truman a la vez) Estaba sola en casa y me acojoné hasta límites que nunca jamás había sobrepasado. A pesar de no estar al 100% en mis cabales sabía que necesitaba ayuda. Salí de casa y fui al ayuntamiento (Siempre hay un policía local) le pedí ayuda:
-Por favor necesito ir al hospital, no estoy bien.
Él, muy “amablemente” me indicó donde estaba la parada de taxis y que no era un servicio de ambulancias, era policía. Así que temblando como una hoja fui a por un taxi. Me sentía observada por toda la gente de la calle, el sonido ambiente no funcionaba bien (Era como estar dentro de una burbuja) Conseguí llegar al taxi, me subí y le di la dirección. Esto no mejoró ni mi estado de ánimo, ni mi disociación. El taxista tenía la radio apagada (Y eso chalada o cuerda jamás me había pasado, ni me volvió a pasar) Así que la radio apagada incrementó mi estado de paranoia.
Llegué a urgencias e hicieron lo que se hace en esos casos. Me dejaron sentadina en la sala de espera a ver si se me pasaba. Estaba tan saturada mentalmente que me paralicé. Tenía mucho calor, pero era incapaz de quitarme el abrigo porque mis manos no querían moverse. Tampoco podía hablar para decirle a la señora que me estaba contando su vida que me dejara tranquila.
No recuerdo cuanto tiempo estuve en parálisis. Pero sé que cuando conseguí moverme me quité el abrigo, informé en la recepción que iba a llamar por teléfono y a fumar. Quería que supieran que no me iba, que necesitaba aire. La mujer fue muy comprensiva y me dijo que cuando me viniera a ver la psiquiatra me venía a buscar.
Una vez en la calle me encendí un cigarro con la mirada perdida, el aire frio me alivió del calor que aún me quedaba de haber estado tanto tiempo con el abrigo puesto. Dos cigarros después y con el aire de mar dándome en la cara conseguí llamar a casa ( Ya no estaba tan jodida, pero la realidad aún estaba distorsionada)
A las once y pico de la noche llamé a mamá y le expliqué el percal (Cuando no estoy bien suelto una cantidad de tacos ingentes, entre lo que le contaba y la cantidad de cagamentos, mi madre supo que era grave) A mitad de conversación salieron a buscarme para hablar con la psiquiatra. Era una mujer de mediana edad, cara amable y sonrisa conciliadora. Mujer confiable. Estuve un buen rato respondiendo a sus preguntas. El final de la conversación fue:
-¿Quieres ingresar voluntariamente o ir a casa?
Yo estaba muy asustada y escogí la primera opción. Necesitaba un sitio seguro con personas que pudieran ayudarme.
Esto es importante: Ingresé voluntariamente. No era un peligro para mí misma, ni para nadie. Y la psiquiatra me vio lo suficientemente racional como para irme a casa si quería.
Al escoger el ingreso me dejaron de nuevo en la sala de espera para que hicieran el papeleo y me prepararan la habitación. Entre tanto llegaron mis padres, me abracé a ellos como quien se aferra a un salvavidas (Es a día de hoy que solo con rememorar esta escena se me saltan las lágrimas)
Una vez todo estuvo tramitado el guardia de seguridad nos indicó que era el momento de subir a planta. En el ascensor íbamos mis padres, un celador, el de seguridad y yo. Nos bajamos en el ala de psiquiatría, recuerdo aquellas puertas de metal verde grisáceo (Color triste) con pavor. El celador llamó al timbre y las puertas de metal se abrieron (Es como si estuviera a punto de entrar en prisión) Antes de entrar recuerdo con claridad esta conversación:
-Vamos a entrar y una vez estés instalada puedes despedirte de tus padres.
-Nos vemos ahora – Les dije.
Atravesé la puerta y el click del cierre metálico aún me retumba en el cerebro. Pasé a un despacho, entregué todos mis objetos personales y los cordones de los zapatos. Me indicaron cual era mi habitación y pregunté si podía ver a mis padres para decirles que todo estaba bien, que estar ahí era el mejor lugar por el momento.
Primera sorpresa, me habían mentido. Ya no podía salir, no podía despedirme de mis padres como me habían dicho. Me dieron un pijama, pastillina para dormir y a correr…
Me bastó pasar el desayuno para saber como iba a ser la dinámica de ese lugar. Me vestí cuando me despertaron las enfermeras (En el ala de psiquiatría no puedes ir con pijama de hospital, hay que ir vestido de calle) Me coloqué en la fila del comedor, antes de entrar me dieron un vaso de plástico (Tipo vaso de cumpleaños, de esos de plástico fino) Ese vaso lo tenía que conservar y llevarlo y traerlo a las horas de la comida (Esto me enteré después de una bronca por no haber llevado al vaso a la hora de la comida. También me comí una por no hacer la cama ¿Cómo iba a saber esas cosas si nadie me las había explicado previamente? Un misterio…)
Me senté a desayunar. En ese momento yo era plenamente racional, era la yo de siempre. Ni Matrix, ni show de Truman (Era una persona plenamente consciente y racional) Un enfermero me puso dos pastillas en un vasín de plástico (Yo había dejado la medicación hacia mucho tiempo porque me aplatanaba) La conversación fue la siguiente:
-Si me tomo toda la dosis de golpe me va a sentar mal ¿Puedo empezar con la mitad?
-La médica prescribió esto y esto te vas a tomar.
-Me va a sentar mal.
-Todo.
Me las tomé bajo la antenta mirada del enfermero. Media hora después me puse a morir. Era como estar en un barco con marejada. Me fui al baño y vomité lo que no está escrito lo que me llevó a la gloriosa situación de estar mareada, vomitando cual fuente y rematando que del esfuerzo de vomitar tanto me cagué. Al parecer en psiquiatría tampoco se puede estar mucho rato en el baño, así que me sacaron de ahí, les pedí un pijama para ponerme un pantalón limpio.
-No se puede ir de pijama aquí.
-Pues dejadme llamar a mi madre para que me traiga ropa.
-No se puede hablar con los familiares. Solo en los ratos de visita.
Con las mismas me desnudé, me duché y me quedé con la camiseta y desnuda de cintura para abajo (Era la única solución viable que encontré, no me parecía ni digno ni cómodo esperar hasta dios sabe cuando a tener ropa limpia) Todo esto ocurría mientras seguía muy mareada y vomitando, nunca en mi vida había vomitado tanto. Al final cómo tenía que ver a la psiquiatra y ya iba tarde me dieron un pantalón de pijama.
Yo estaba muy mal (Lo del mareo por tomarme toda la medicación de la tacada) La psiquiatra me hacia preguntas, pero yo no podía responder. Lo único que quería era que todo dejara de dar vueltas y volviera la estabilidad. La residente que acompañaba la psiquiatra estaba viendo la jugada y parecía mucho más angustiada ella que yo. La sesión con la psiquiatra acabó tal que así:
-No puedo más, me encuentro muy mal, estoy muy mareada. No puedo pensar, solo quiero vomitar.
-Ya me hiciste perder el tiempo llegando tarde y ahora no quieres contestar ¿Entonces para que vienes?
Y ahí rompí a llorar. La psiquiatra se fue ofendida, fue la residente la que me calmó. Me dio un liquido en un vaso de plástico y me aseguró que me calmaría las nauseas y así fue.
Ese fue mi glorioso primer día, en la hora de visita vinieron mis padres. Les informé que me hacía falta ropa y que si me podían traer lo que necesitaba. Así que se tuvieron que ir enseguida para que les diera tiempo a recopilar en la hora y media que quedaba de visita lo que les había pedido.
Normas extraordinariamente estrictas y poco flexibles en un sitio en el que necesitas que te cuiden…
En total estuve tres días en ese infierno. Hubo más anécdotas y situaciones incómodas. Infantilización, todo lo que decía no tenia valor porque estaba “Chalada” y los locos solo dicen locuras. Durante las dos horas de visita podía salir a la calle tutelada por mi madre que me traía tabaco de estraperlo y hacía lo que mejor se le da a mi madre hacerme reír a carcajadas con su humor negro y sus movidas de señora punki.
El tercer día mi madre me hizo llamar a mi mellizo en la hora de visita. Le conté el percal, como era estar ahí dentro y que no me estaba ayudando en absoluto. Mi hermano citó a Foucault, me hizo volver a mi ser con una conversación llena de filosofía que acabó con un lapidario: Sal de ahí, si te quedas estando cuerda saldrás loca.
Subí a la planta y pedí el alta voluntaria. Pasé a un despacho con un psiquiatra. A ese le conocía me tragué el odio visceral y opté por amabilidad contesté sus preguntas educadamente y finalmente me dejaron irme con la promesa firmada por mi madre que me iba a tutelar.
Y esa es la historia de cuando me dí cuenta que la psiquiatría está regulinchi y que si quieres vivir en vez de sobrevivir o me ayudaba yo sola o estaba sola.
Escribo esto desde la plena cordura, desde mi vida plena y feliz después de muchos años de esfuerzo sobrehumano para salir de un pozo muy oscuro plagado de monstruos. El pozu marialuisa…
Lo que mejor define mi vida actualmente es la canción tiranosaurius rex de Kase O.
Diez mil obreros en paro esperan en la plataforma de suicidio colectivo. Diez mil mujeres violadas compartirán tu noche de bodas. Diez mil niños maltratados no fueron suficientes para comprar tu infancia. Diez mil ancianos estafados se amontonan en vertederos de la tercera edad como vampiros sedientos de cariño. Y el mundo es cada día un lugar mejor. Tu mundo es cada día un lugar mejor, te lo dicen las pantallas desde que te levantas hasta que te acuestas. Tu mundo es cada día un lugar mejor porque por fin tu miedo es más grande que los agujeros de tus bolsillos y la libertad es como un mal sueño del que todos nos vamos despertando poco a poco. Todo va ocupando el lugar que le corresponde y tú también. Y por suerte todavía no eres un obrero en paro ni un anciano sediento de cariño. Todavía no. Y nunca serás una mujer violada y el niño que fuiste yace enterrado en uno de esos sótanos de tu memoria a los que nunca vuelves. Y la vida es cada día un lugar mejor porque todas tus horas están ocupadas y los médicos te cuidan todo el tiempo. Nunca pensaste que se pudiera estar tan enfermo durante casi todo el tiempo, pero la medicina vela por ti. La medicina es la mayor esperanza de los hombres hoy en día. Comulgamos en las farmacias los sueños administrados por nuestros cuidadores. Tú también, tú sobre todo. Porque eres culpable. Eres culpable de tu mala salud, de los vicios inconfesables que se reflejan en tu sangre, de las enfermedades raras que padeces desafiando toda estadística, como todos tus conocidos. Culpable de la culpa oscura que roe tus noches y te dice que no tienes derecho. No tienes derecho a estar vivo porque el mundo es demasiado complicado y tú tienes demasiada suerte. Tienes un trabajo. Y una casa. Y una familia. Tienes una sonrisa colgada en el perchero que te pones cuando sales de casa y que cuelgas al volver. Tienes la costumbre del transporte urbano durante tres horas diarias, de las diez horas en el trabajo, con una pausa de dos horas que sueles pasar trabajando porque algo hay que hacer con el tiempo que te consume hasta que vuelves a casa y todavía te sobran once horas perfectamente organizadas para hacer las compras o ir al gimnasio o contar un cuento a tus hijos o preparar la cena o ver la tele o sábado y domingo con amigos o tus padres o los padres de ella y todavía siete horas y media químicamente perfectas de sueño lleno de pesadillas que no recuerdas a la mañana siguiente. Porque tienes derecho a tus obligaciones y saber eso hace que el mundo sea cada día un lugar mejor para todos.
Y tienes derecho a no hacer preguntas. Tienes derecho a no preguntar por qué diez mil obreros hacían cola en las plataformas de suicidio colectivo. O por qué de pronto aparecieron las plataformas de suicidio colectivo en todas las ciudades. Tenías el derecho obligatorio de no preguntar por qué seguía habiendo mujeres violadas, niños maltratados, ancianos abandonados. No quieres saber por qué todo el mundo estaba tan enfermo de pronto, por qué la salud se había convertido en la esperanza de los muertos, por qué cada día era igual al día siguiente igual al día siguiente. No te preguntas por qué no recuerdas un solo día en tu vida diferente a los otros y por qué no te ves diferente a los demás. Eso es bueno, sabes que es bueno. No recuerdas cómo era todo antes pero sabes que era peor, porque te lo han dicho las pantallas. Sabes que no necesitas la libertad porque fue la causa de todos los males del pasado. Y cuando el miedo se convierte en una costumbre llega a parecer algo agradable.
Vives en el mejor de los mundos porque los que no piensan así ya no viven en este mundo. Y como has aprendido a no preguntar nunca sabrás cómo has llegado hoy hasta la plataforma de suicidio colectivo.
Llevamos bastante tiempo hablando de la crisis del periodismo, de cómo los medios tradicionales pierden audiencia y lectores en favor de las redes sociales, los algoritmos y otras opciones más modernas, pero hay un elefante en esa habitación que nadie quiere señalar. Voy a intentarlo.
Empecé a escribir en prensa en 1984, en un preiódico local de la Bañeza (León) llamado Bedunia. En 1987 ya escribía en un periódico provincial y publiqué por primera vez en un periódico nacional en 1991. No os cuento esto para deciros que fui un buen periodista, pero sí para aseguraros que he visto muchos tipos de redacciones y de medios, y las he visto desde más puntos de vista de los que soy ahora capaz de recordar.
La cuestión, tirando de mi archivo y del trastero de casa de mis padres, es que en 1994, el Diario de León de un día cualquiera de Marzo tenía 56 páginas, y contenía 89 artículos, entre los largos y los cortos. En 1998, un día entre semana de septiembre, La Opinión de Zamora tenía 48 páginas y conté 73 artículos.
Cuando escribías una pieza para uno de esos medios, contabas con que la leyese la gente de su ámbito de influencia un día, y que luego el peródico se fuese a envolver bocatas, sin esperanza alguna de que alguien siguiera consultándolo durante meses o años. Y podía haber noticias o no todos los días, pero el periódico salía a diario y había que buscarse la vida para llenarlo con temas que impulsasen a tus lectores a pasar por el kiosco a llevarse el periódico bajo el brazo, con la barra de pan.
Y ahora, cualquiera lo podéis comprobar, pretenden hacer un periódico con 10, 12, o 20 noticias diarias como mucho. Que si digitales, que si el coño de la Bernarda, pero la cifra es esa. Y con los suplementos culturales semanales pasa otro tanto. ¿Cuántas piezas publicaba semanalmente Babelia o XLSemanal, o Interviú (tetas aparte)? Lo he comprobado y andan entre 60 y 80, y contaban con más de 100 páginas por número. Semanal.
Una de las mejores revistas culturales de hoy en día es Jotdown, y citaré luego a Ángel para preguntarle, pero no creo que publique más de 25-30 artículos por semana. Los mismo se puede ver en Revistas como el Cultural o Babelia. Sacan 25-30 artículos por semana como mucho.
Y eso es lo que pasa. Al menos parte de lo que pasa. Los periódicos se han reducido terriblemente, repitiénndose unos a otros, sin tomarse la molestia de añadir temas, de salir de su nicho, de ampliar hasta el absurdo buscando el interés de más y más diversos lectores. ¿Pero qué os pensábais? ¿que en el Diario de León o en la Opinión de Zamora trabajaban cincuenta personas para escribir todo aquello a diario? Había diez, doce, catorce trabajadores, que se hacían el puto periódico entero todos los días del año, y escribían como galeotes. ¿De dónde creéis que salió mi facilidad para, de un modo u otro, escribir un artículo en media hora? ¿Y de dónde pensáis que salió mi maldita indiferencia con las erratas? De que había un tío que lo corregía todo, una especie de Pemán con mala uva, porque lo tuyo era escribir lo que fuese a toda hostia, y llenar el hueco de ese anuncio que se cayó a media hora del cierre.
Y ahora escriben la cuarta parte, ofrecen la cuarta parte, y esperan que el lector los valore igual. Un lector que, además, tuvo aquella experiencia, porque muchos de los lectores de prensa pasan ampliamente de los cincuenta.
Pues no, oye. Pues no, oye, cuando me ofrezcas sesenta páginas con ochenta artículos, en un periódico local, lo hablamos. Cuando me ofrezcas 120 páginas con 100 artículos en un cultural semanal, lo veré de otro modo, incluso cuando no traiga tías en bolas. Mientras vayamos a la reduflación, sólo dejaremos hueco para la competencia amateur, para que cuatro amigos puedan fundar una cabecera digital que se lleve su porcioncita del pastel, para que el producto final se acerque cada día un poco más a lo que la gente no acaba de apreciar del todo.
Y mira que no me beneficia nada decir esto, pero creo que por una vez hay que señalar a este elefante. Es necesario.
Hace 3 meses decidí tomarme como reto personal, intentar monetizar un canal y de paso sacarme algún ingreso esporádico para comprar algo. Tenía 70 suscriptores desde hacía varias años. Subía vídeos de experimentos para tener una memoria, me daba igual si gustaba a la gente o no.
Decidí cambiar de parecer, opté por una temática que me gusta y en 3 meses, logré más de 1200 suscriptores y superé ampliamente las 4000 horas de visualizaciones públicas en menos de 12 meses, además de no infringir de forma flagrante las normas de la comunidad y derechos de autor.
En los vídeos no doy la cara, aunque pongo mi propia voz, cuento historia con imágenes sobre todo y algún vídeo, aunque esto último no lo hago con frecuencia. Utilizo como sistema operativo una distro de GNU/Linux y software libre para ello, sobre todo Cinelerra, Gimp y Audacity.
Al contrario que otros youtubers que guardan secreto de su éxito o fracaso. A mí no me importa rendir cuentas a ustedes.
Los datos que van a leer corresponden a estos últimos 3 meses:
Visualizaciones: 116,1 mil
Tiempo de visualización (horas): 12,9 mil
Suscriptores: +1,2 mil
Tus ingresos estimados: 9,42 € (Nota: La monetización fue aprobada por Youtube hace 5 días desde la fecha de publicación en Youtube)
De los 16 vídeos que me permitieron monetizar contenidos. La mayoría tienen mil, varios miles de visitas y un par de ellos han superado las decenas de miles de visitas. Pero 7 de ellos tienen la monetización limitada. Youtube considera que no son idóneos para la mayoría de los anunciantes y por lo tanto, aunque no infringen de forma flagrante las normas de la comunidad ni los derechos de autor.
Mi canal aborda temas relacionados con la historia, la actualidad y el futuro. Desde un punto de vista neutral, no me posiciono en política,nacionalismo, religión, feminismo, matriarcado y todo ese tipo de temas que atraen hooligans, haters y trolls. Los likes a los vídeos superan en todos los casos, más del 90% y solo hay quejas de que el audio no es bueno. Los vídeos son testimonios de personajes de diversas partes del mundo, muchos de ellos fallecidos y algunas cosas que cuentan digamos que son políticamente incorrectas y su vocabulario por ende, es también políticamente incorrecto; el uso de palabras como asesinato, guerra, armas, etc. Y al algoritmo de Youtube no le hace gracia.
Paso a contar esta anécdota. Hace poco subí un vídeo. El personaje en cuestión ya fallecido, hablaba de experimentos de torturas con animales para crear una nueva raza de seres híbridos entre personas y animales y también armas de guerra biológica. Censuré mucho pero hasta un límite. Cuando subí el vídeo, Youtube me pidió que reconsiderase mi decisión, que podía poner el vídeo en privado y rectificar el audio para intentar lograr la monetización íntegra. Hice caso omiso. Hay noticias en los principales medios de comunicación, que las autoridades de Japón han dado luz verde a experimentos de este tipo. No tengo la culpa de que el mundo en realidad sea así.
Me quejé en los comentarios del vídeo que Youtube consideraba el contenido inadecuado y comenté que este tipo de contenidos, podían ser borrados algún día por los motivos que fuere, que a lo mejor Youtube, cambiaba las normas en un futuro. Y pedí a mis seguidores que dieran un like para hacer ver a Youtube que este tipo de temas, gustaban a la gente y que no merecían su desaprobación. A lo mejor ese fue mi error.
Después de 24 horas, ese vídeo tenía más de 250 visualizaciones, 45 likes y 1 dislike.
Después de 48 horas, tenía más de 350 visualizaciones, 27 likes y 0 dislike.
Lamentablemente, no guardo capturas de pantalla que demuestren lo que digo, pero recuerdo perfectamente el único dislike que desapareció misteriosamente junto a varios likes.
¡Ay la política! La frase "Todos somos contingentes, pero el alcalde es necesario", podría servir para definirla, siguiendo la divertida expresión de la imprescindible "Amanece que no es poco".
Como con respecto a la Guerra de Ucrania a raíz de la invasión del gobierno ruso, sobre la que no opino aquí ya apenas, por considerarlo inútil y origen de hilos llenos de bilis, con respecto a las próximas elecciones esto es lo único que voy a escribir por aquí. Unos estarán de acuerdo, otros no y a otros se la "reflanflinflará" en expresión de mis amados padres y que me ha acompañado desde la más tierna infancia. Gracias, papás.
Bien, voy a votar a Sumar. Creo que Yolanda Díaz es la que más me representa (o la que menos me repele, que es otra manera ―no menos correcta― de verlo). Ojalá no gane PP-VOX y si eso sucede aquí el presente: vegetariano (tengo que decirlo, porque nos obligan en una movida que nos hacen firmar cuando nos declaramos como tales: la misma noche de la decisión viene un duendecillo con una declaración jurada; o lo decimos en cada conversación o vuelve y nos corta los co... bueno, es igual), agnóstico, socialista-anarquista-comunista-ecologista (¡se puede, de verdad! basta coger lo más guay de cada cosa) y en fin, que soy como la antimateria de Abascal. Si nos juntamos en la misma habitación el universo implosionará o tal vez nos enrollemos con lengua, que es lo que pasa con los polos opuestos y explica muy guay cualquier peli de amoríos.
Bueno, a lo que voy. Igual soy muy tonto, y hay peñuqui que por aquí me lo ha dicho alguna vez (gracias, por cierto: considerarse muy listo es la autopista para el desastre) pero creo que estamos la gente de izquierdas enfocando mal la campaña electoral. Me explico: VOX-PP es lo que es y hay tropecientas (me encanta ese número) noticias en portada de que si son tal y cual, así que no voy a entrar ahí. A ver, chavalada: todo esto ya lo sabemos los de izquierdas, es redundante. Ahora bien, Pedro Sánchez-Yolanda Díaz, en vez de contarme movidas de la derecha que ya me las sé, cuentadme cosas bonitas, haz que os quiera, que os desee con pasión, ilusionadme, haced que coja vuestras fotos, las estruje contra el pecho mientras corro por una ladera... y seguramente me de un ostión, pero con una sonrisa bobalicona en los labios. Así, a lo loco:
―Decidme que lo primero que haréis cuando haya gobierno de izquierdas es derogar la Ley Mordaza (o Yoli, dile a Pedro que si no, no habrá gobierno: te dirá que si no duerme por las noches, que si Abascal jugará al medievo con nuestro culo, que si... Ni caso, que por ser presi este hace lo que sea).
―Contadme que legalizaréis la marihuana y ojo, con el pequeño cultivo permitido. Yoli, lo mismo: te dirá el otro que si la derecha no lo va a consentir, que si quien piensa en los niños, que si tal que si cual. Ni caso. El día siguiente los del PP liándose porros los primeros en las terrazas de los "risorts", el rey de Marruecos refunfuñando (que se aguante) y la delincuencia igual o, seguramente, mejor. Ser de izquierdas es ser liberal, es decir, amar la libertad, que es una palabra tan nuestra como de cualquiera que la manosee mucho.
―Ay, que "Europa" nos obliga a poner peaje en las autopistas. Que rollo, que sí, que no, que caiga un chaparrón (falta hace). Bueno, pues no mareeis la perdiz, que nos conocemos. Sed sinceros y hacerlo de manera justa. ¿Conocéis Suiza y Austria? Tampoco es que sean lugares del infierno, donde todo el día te obligan a escuchar reguetón o, referenciando una broma del ya añorado Ibáñez, la discografía completa de Julio Iglesias. Bueno, pues por ahí te compras una pegatinica por unos 50 pavos, la pegas en el coche ¡y a circular por todo el país todo el año! Pedro, que nos conocemos, no la líes y propón algo así: ya. Y si se enfadan los de las concesionarias, en expresión también de mis padres, ya se desenfadarán. Somos de izquierdas, ¿no? (guiño-guiño, codazo-codazo).
―Vale de derroche de pasta pública. No, no me refiero a lo que se habla siempre. ¿Por qué nos ganan el discurso con esto? Pedrico (y PSOE en general), porque dudais mucho, hombre. Ni un euro para toros ni escuelas de caza. Ya sé que Lambán se pone fotos con toreros en el Twitter (anda, ahora háblame de Abascal), amén de llenar Aragón de granjas pestilentes y que García-Page (nunca entiendo esto del guión en los apellidos) pues va con rollos parecidos, pero va, Pedro, que sé como funcionan los partidos por dentro: después de todas las que te han liao, si quieres, puedes. ¿O es que no quieres? Pues no me hables de la ranciedad de no sé quien, hombre. Yoli, échale un cable, anda. Contadme como vais a unir vuestras fuerzas para que, se ponga como se pongan los grupos de presión, se acabaron despilfarros en un mundo que cada vez necesita más sostenibilidad y equilibrio con la naturaleza.
―¿Más cosas? Hay mogollón. Pero dad esperanza, muchachos, y hablad de las medidas que nos van a llevar a un mundo mejor. Y si alguien insulta, pues ya sabéis: me la reflanflinfa. Me permito un consejo: no insultéis, menos a la gente de a pie. ¿Que alguien vota a VOX o al PP? A ver, no nos pongamos nerviosos, eso no lo convierte automaticamente en un nazi. Ya digo que igual soy imbécil, que no digo que no, pero intento llegar a mis propias conclusiones. Estudié Historia y me pasé un año en Alemania para ver cosas nazis (y salchichas, pero ya no me las como, ¿os he dicho que soy vegetariano?) y alguien que vota a la derecha (o que es de izquierdas y critica medidas de nuestros partidos) no es nazi, que es una cosa muy concreta, por eso. Puede estar equivocado, puede no dejarse convencer, puede mandarme a la mierda... Pues nosotros a lo nuestro, Pedro, y cuéntame por qué eres de izquierdas. Yo mientras, te voy a contar una cosa: gobernando tú si me paran con un porrete en el bolsillo (uuuuhhh) me podían meter una multa de aprox. 300 pavos (la primera) sigo viendo a los grupos de presión dirigiendo un modelo económico que nos va a llevar a (qué buenas son Terminator primera y segunda parte) necesitar una crema solar de factor un millón y otras muchas cosas que oye, lider de la izquierda, no son muy de izquierdas. Pero tú dale que dale con VOX. Y tú Yoli, va, échale una mano. Y gente a la que no os guste lo que he dicho, no os enfadéis: todos somos contingentes.
Adenda: Os animo a que pongáis por aquí más medidas de izquierdas que podrías asumir nuestros necesarios políticos, de eso hay que hablar y no hacerles tanto la campaña a los otros teniéndos todo el día en la boca. Besos, comunidad meneística.
Que digo yo que los que estamos aquí, estamos porque nos entretenemos, conseguimos información, ahorramos en psicólogo, somos masocas, o simplemente gilipollas, pero con ganas de hablar con otros gilipollas.
Que digo yo, que tras casi quince años aquí, algo me aportará el sitio cuando vuelvo, aunque sólo sea desahogo, paja, polvo, cartón, piedra, tiza o chuletón.
Que digo yo que la clase de ganado que por aquí circula, y de la que no me excluyo, es un tanto especialita con la publicidad, con los patrocinadores y con todo lo que suponga dejarle un duro a alguien, y que en el sentido monetario hay más gente por aquí de nariz alzada y dedo meñique estirado que en la Convención Mundial de Señoritas Aficionadas al Té de Ceilán.
Que digo yo, para concluir, porque hay que concluir antes de empezar, que no estaría mal que en alguna parte se ofreciese la opción de hacer una donación al sitio, con o sin contraprestación de karma (mejor sin), porque no cuesta nada y algo puede ayudar. Y porque nos echaríamos unas risas tapando bocas a todos los que dicen que pagan lo que consumen, pero tienen encendido el AdBlock porque patatas.
Aquí venimos a pasar el rato y a reírnos, ¿verdad? Pues ya está. Y los que vengan a hacer propaganda de su causa, que apoquinen, joer, si tienen su causa en algo, que si alquilas un megáfono para dar voces por la calle tampoco te lo regalan.
Publicar o no la lista de donantes, queda de vuestra mano. Dar una décima de karma o no, por cada Euro, es opcional. Pero ofreced esa posibilidad, por favor. Algo dejará, y las risas están garantizadas.
Yo me comprometo a poner veinte pavos, como mínimo, al año. Alguno más habrá.
Vengaaaaaaaaaaaaaaa
El neardental sale de cueva y piensa que más allá de las montañas no hay nada. El Valle le provee comida, leña, agua y un montón de familiares con los que tener sexo y procrear. Sería una imprudencia abandonarlo. Diez generaciones más tarde su valle será ocupado por esos homo sapiens lampiños de mandíbulas débiles y curiosidad insaciable que, de alguna manera, no estaban languideciendo en la endogamia ni sufriendo el Efecto Allee.
El rapanui contempla un Moái, imponente en su frondosa isla llena de vida. No necesita nada más que lo que ella le aporta, sería estúpido crear mejores canoas para viajar a sitios lejanos, mejor hacer muchas canoas pequeñas y pescar en las aguas cercanas. Tiempo después, sus nietos, hambrientos y andrajosos tras haber deforestado su tierra, observarán en el horizonte la llegada del Bachelor's Delight del pirata Edward Davis, preguntándose de dónde diablos ha salido tanta madera como para construir un buque así.
Mi vecina, ecologista, periodista y feminista, se acurruca en su sofá con un Nescafé tras haber puesto a caldo en su último artículo la necedad del desperdicio económico que supone la construcción del Starship Super Heavy (anteriormente conocido como Enorme Cohete Follador Big Fucking Rocket Big Facon Heavy), por parte del majara de Elon Musk ¿Dónde demonios quiere ir, si no hay nada más allá de la atmósfera? ¡Hay que conformarse con el planeta tan bonito y cuco que tenemos! ¡Explorar es una activad probablemente heteropatriarcal e imperialista propia de temerarios, aventureros y sátrapas! ¿Marte? ¿Para qué te vas a ir a Marte si en la Tierra se está bien? ¡En Marte solo hay regolito, polvo y como mucho tigres de ocho patas y princesas en paños menores!
Y luego, por ahí andamos cuatro gatos que estamos tristes porque sabemos que en nuestra vida vamos a salir de esta patata azul y blanca pero que ¡Ánimo! Tenemos el consuelo de la ciencia ficción dura. La de verdad, la que está escrita como dios Heinlein manda, la que a un servidor le hizo descubrir que la La Luna es una Cruel Amante y que en el espacio nadie oye tus láseres (porque el sonido es la vibración en un medio y en el espacio no hay medio y además un laser no hace ruido y… cosas).
Pero olvidemos eso, aquí hemos venido a recomendar ci-fi dura como los acordes de una banda de metal nacida en el seno de una civilización que habita en una estrella de neutrones, no es todo lo que hay, pero sí algo para que alguien que quiere cotillear el género pueda hacerse una idea de por dónde van los tiros:
-Empecemos por el principio, ya que como hemos dicho, La Luna es una Cruel Amante, y además es una novela de Robert A. Heinlein de 1966, que cuenta la bonita historia de unos tipos en la Luna, que estando hasta el gorro de ser una colonia, deciden declararle la guerra a la Tierra. Y para ello, tienen un cañon. Es dura hasta el punto de que Heinlein se quedaba hasta las tantas de la noche con su mujer calculando las órbitas de los proyectiles de dicho cañon para que, cuando alguien en un diálogo dijese “podría impactar en dos horas”, no le saliera un niño rata replicando que eso no podría ser. Y además TANSTAAFL!
-Marte de Colorinchos, o La Trilogía Marciana es serie de tres libros (¡Quién lo iba a imaginar!) De Kim Stanley Robinson, escritos a mediados de los 90, llamados Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul que cuenta el proceso de terraformación de Marte . Los libros y la trama molan mucho, pero hay que estar preparados para tragar descripciones de veinte párrafos de una puta piedra, y de lo diferente que es respecto a la puta piedra descrita en el capítulo anterior, ya que está a pocos metros y claro, la geología de este crater es la que es. Si te gusta la geología, quieres saber de ascensores espaciales y siempre has querido tu propia lente solar orbital para generar energía, te gustarán estos libros.
-¿Eres de esos que se tocan ahí abajo cuando ven que en la serie The Expanse la nave de los malos se acerca rápidamente a la nave de los buenos pero no viene de frente, si no que viene de culo, porque obviamente está frenando? ¿Te molesta sobremanera que el 98% de las naves en las películas estén dispuestas a modo de barcos y no a modo de rascacielos? ¿Te has parado a pensar alguna vez, sentado en la taza del baño, si los cazas espaciales en una armada estelar tienen sentido estratégico, táctico y económico? No busques más, ya que no lo vas a necesitar: Entra en Atomic Rockets (www.projectrho.com/public_html/rocket/index.php), una comunidad en la que un montón de gente lleva años discutiendo sobre todas esas mierdas. Pero ojo, te advierto, es como cuando entras en la Wikipedia o en TvTropes a mirar una cosa un momento, y sin querer te suena el despertador porque llevas toda la noche con 36 pestañas abiertas en el navegador y todavía hay enlaces que debes leer.
-Dos novelas de Peter Watts: Echopraxia y Visión Ciega, esta última gratis, entendiendo gratis como que es Creative Commons y que la puedes leer por el morro. La trama va de vampiros (y sí, es ciencia ficción fucking dura, pero hay vampiros, y acojonan que te cagas) y de extraterrestres. Es todo muy malrollero, como todos los libros de Watts (no te de por leerte otros libros suyos como los de Rifters si eres ligeramente claustrofóbico o no te molan las descripciones detalladas de violaciones con una estaca de madera de pino, que tiene más astillas), pero a mi, que soy fotógrafo, me moló sobremanera su truco totalmente realista para hacer invisibles a los cucarachones. Y bueno, si lees a Peter Watts, ya sabes que te va a meter su doctorado de zoología y de recursos ecológicos por el gaznate hasta que acabes sabiendo de memoria la secuencia genética de la bacteria de la que te está hablando.
-Todo el arco narrativo de “Espacio Revelación” de Alastair Reynolds (“Espacio Revelación”, “El Arca de la Redención” y “El Desfiladero de la Absolución”). Alastair es un tipo al que le mola escribir Space Opera GIGANTE, pero que se pone como límite el hecho de que en ninguna de sus historias se puede viajar más rápido que la luz… y claro, imagina Star Wars o Star Trek si en vez de gritar ¡Hiperespacio!, los heroes se tiran 3000 años dedicándose a hacer ganchillo en el camarote de su nave mientras van de un lado a otro. Además, es muy fan de “para qué quieres armas en tu nave, si tienes un motor que puede mantener 100G de aceleración indefinidamente… apúntalo al planeta de los malos y a tomar por saco”.
-Y venga, para terminar esta pequeña selección, vamos a pegar tiros, meter hostias y tomarnos alguna pequeña licencia: Los agujeros de gusano como medio de transporte son viables ¿Ahora qué? Pues ahora, “La estrella de Pandora” y “Judas Desencadenado” de Peter F. Hamilton. Pew-pew, trenes que van a otros planetas, megaricos, hostias como panes, persecuciones, genios fumando maría, explosiones, el alienígena más currado ever, más hostias… y todo manteniendo coherencia y respetando las leyes naturales y la termodinámica en más o menos un 98%.
Hay más, MUUUUUCHO más, ya que la ciencia ficción dura es muy larga y muy dura, pero valga esto como introducción a algunas opciones no muy trilladas (que sí, que todos hemos leído Seven Eves, y también las idas de olla de Cixin Liu y… NO, LA MIERDA DE “ANCILLARY JUSTICE” DE LA ÑOÑA DE ANN LECKIE NO ES HARD SCI-FI) y espero que os mole alguna.
Abres un libro o una revista por curiosidad. Estás leyendo y puede que alguien esté hablando o que escuches algún tipo de sonido que te distraiga. No es fácil encontrar el momento o el lugar adecuado para leer. No es fácil si te resulta complicado concentrarte. Ahora mismo puede que también alguien esté entusiasmado leyendo un libro en circunstancias lejos de las ideales.
Mientras lees tu atención está puesta aquí. Por otro lado, tu intención, que no es lo mismo, puede que sea la de encontrar algún tipo de conocimiento, entretenerte o simplemente leer por leer. Hay a quien le encanta leer, que es capaz de pasar las hojas incasablemente de un libro hasta terminarlo casi de golpe, y que antes de hacerlo, ya está pensando lo poco que le queda por terminar, y qué leerá después. También hay quien lee un libro un poco y enseguida prefiere dedicar el tiempo a otra lectura o a otra cosa directamente.
Leer tiene beneficios inmediatos y sin darte cuenta. Por ejemplo aprendes a escribir mejor. Cuando ves las palabras en papel o en pantalla, te familiarizas con ellas de otra manera. Y desde que ves una palabra mal escrita, algún resorte saltará en tu cabeza indicándote que hay alguna falta ortográfica en ella.
También leer ayuda a expresarte mejor, a hablar con un vocabulario más amplio y a enunciar frases sintácticamente correctas, enlazándolas de forma más fluida. Lo mejor de todo es que sabrás comunicarte mucho mejor. Todo lo que piensas o sientes sabrás verbalizarlo de una manera mucho más clara y concisa.
Si la pregunta es qué leer, yo creo sencillamente lo que te gusta, ni más ni menos. Una revista, alguna página de internet, cualquier lectura informal o un libro, por muy sencillo que sea, es siempre mejor que no leer nada.
Hay libros o lecturas que te ofrecen solo entretenimiento. Con otros puede que también obtengas algún tipo de conocimiento mientras pasas el rato. Hay otros libros o lecturas que te exponen una opinión sobre un tema y hay quienes escriben sobre algo de una forma más o menos académica.
Todo lo que tenga relación con el conocimiento dependerá de por qué lo lees. De cuál sea tu intención. No es lo mismo leer un libro de la Edad Media o de hace 20 años, buscando un conocimiento que siga siendo válido hoy en día, que leerlo desde la curiosidad o desde la investigación.
También hay libros de crecimiento personal, de religión, de juegos, etc. Los géneros y los tipos de lectura son casi interminables. Cualquier aspecto de la vida o de la imaginación puede que esté reflejado de alguna manera en algún libro o en alguna revista.
Si la lectura es de actualidad, o sobre nuestra sociedad, todo dependerá de nuestros ideales y de nuestro criterio. De nuestra capacidad de discernir también dependerá distinguir los hechos de las opiniones.
Y de opiniones están llenas las redes sociales, los medios de comunicación o los libros de recomendaciones. Comentarios de todo tipo, y sobre cualquier aspecto, que puedes leer en todos los formatos disponibles.
En definitiva, la lectura, como con cualquier otra afición, puede abstraerte totalmente. Y si es para madurar, crecer como persona, o para inspirarte y estimularte en algún sentido que te haga desarrollar positivamente, pues mejor todavía. O como decía Charles de Montesquieu: “No he conocido ningún mal que una hora de lectura no alivie.”
Si pensabas que ya lo habías leído todo acerca del exaccionista más querido por la comunidad meneante, no te pierdas sus flamantes aventuras veraniegas por la Noruega socialista, el infierno en la tierra con radares y atascos :lol:
Os prometo más diversión que cuando visteis aquel meneo relacionando Martin Varsavsky con con la lista Epstein, que ya es decir. Pero bueno, de ese tema mejor no hablar que está prohíbido y no quiero que me censuren.
Aquí podéis leer sus últimas sandeces:
twitter-thread.com/t/1959320498212426175
Muchas gracias Martin por abrirme los ojos, yo ya no soy el mismo, era un ciego que no sabía relacionar el socialismo con las carreteras de montaña, los límites de velocidad y los túneles. Pero ahora, gracias a ti, he podido ver la luz. A partir de ahora nunca más cruzaré un tunel ni visitaré un país montañoso.
Maldito socialismo, lo está arruinando todo.
Los niños de la sociedad española actual están sobreprotegidos.
Quería empezar el artículo con una sentencia como todas las que critico que parece que cagas una verdad absoluta y suelen ir apoyadas con pocos datos o resultados de estudios fiables. Yo no sé, ni tengo las armas para saberlo, es por ello que decidí escribir este artículo. Me gustaría resumir mi visión a cerca de lo que digo y leer comentarios de la gente para intentar aprender las posibles causas, consecuencias o veracidad de la misma.
Empezaré narrando mi experiencia como varón español protomillenial o generación "x" tardía. Siendo un niño en las España de los 90 y habiendo vivido en varias ciudades, se puede decir que me crié en la calle. Yo no era una suerte de rara avis; el fin de semana me lo pasaba con mis amigos en la calle o jugando en un parque sin supervisión de nuestros padres, sólo íbamos a casa cuando empezaba el nuevo capítulo de Dragon Ball Z. Mi límite era la hora a la que me decían mis padres que tenía que estar en casa, si llegaba tarde había un castigo sin importar las excusas reales o inventadas que yo hubiera dicho. Mi percepción de la actualidad es que los niños de hoy en día van a los parques, siempre acompañados por padres, cuando van al colegio siempre los acompañan adultos (originando atascos de tráfico innecesarios pero eso es otro tema), en resumen, creo que los padres de hoy en día que fueron niños en la misma época que yo están actuando de manera opuesta a cómo actuaban sus educadores con ellos mismos.
Podría pensar que una posible causa es que la sociedad actual sea más peligrosa que la sociedad de la década de los 90. A falta de datos, estoy casi convencido que eso no sólo no es así si no que por aquel entonces las calles eran más peligrosas pues nos comimos la época de los yonquis. Yo he visto jeringuillas en el suelo, gente pinchándose en el brazo y tuve que aprender a esconder monedas dentro de la ropa interior porque ya me habían quitado monedas de 100 pesetas más de una vez.
Pero entonces ¿Qué ha cambiado? Mi teoría (ojo, sólo es una teoría sin mucha profundidad) es que el crimen de Alcasser lo cambió todo. Ese crimen fue el primero que yo recuerdo que tuvo un seguimiento televisivo, periodístico y "periodístico" no visto hasta ese momento. Esto se normalizó, haciéndose conocidos programas de TV como "Gente" de Televisión Española que básicamente se nutría de casos de este tipo. De vez en cuando, sin saber por qué uno de los tantos crímenes que había en España se hacía conocido y no se hablaba de otra cosa durante un mes. Esto no quiere decir que haya más crímenes, delincuencia o peligro en las calles, sólo significa que está más visibilizado y hace que los padres de la actualidad ni se planteen dejar salir a los niños a la calle sin supervisión adulta.
Si es cierto que ha habido un cambio de tendencia respecto a la independencia infantil, me gustaría estudiar las posibles consecuencias. ¿Van a ser los niños de la actualidad unos adultos menos independientes o con menos armas para enfrentarse a los golpes que la vida le va a dar? Eso es lo que me gustaría que gente que, si lee este artículo y tiene conocimientos sobre el tema, me ayudase para que este humilde ciudadano aprenda algo nuevo.
-Espera a que lleguen al centro del campo, que no puedan huir-susurró el teniente.
El soldado Romualdo tenía la cabeza del chico en el centro de la mirilla telescópica. Podía observar el blanco de sus dientes que brillaban al sol de aquellos campos de lavanda, en la llanura andorrana. Después cambió a la chica lentamente. Ojos enormes y una sonrisa maravillosa.

-Un trípode. Van a echarse un selfie los dos juntos-dijo Romualdo.
-No los pierdas de vista.
El chico cogió la cámara y se agachó para tomarle unas fotos a la chica.
-Apunta a la cabeza-ordenó el teniente mientras los seguía con los prismáticos.
Romualdo tenía en el centro de la mirilla la cabeza de la chica. Una caricia en el gatillo y los sesos de la instagramer quedarían esparcidos por las flores de lavanda en un reguero de 10 metros.
-¡Está haciendo el signo del corazón con los dedos, hija de p...! ¡Dispara ya!
-No puedo...
-¿Qué es eso de que no puedes?¿Quieres que tus futuros hijos sean influencers? ¿Qué hagan podcasts? ¿Te imaginas que tu hija se hace coaching de emprendedores? ¡COACHING, JODER! Obedece mis órdenes o atente a las consecuencias...
Romualdo seguía a la chica con la mirilla. Ese tatuaje con un ukelele en el cuello...su tez marmólea contrastando con el color de la lavanda...
-¡Solo quieren que los quieran!
-¿Que los quiera quien?
-Usted nunca lo entenderá...-y Romualdo comenzó a llorar.
-¿Pero qué estoy viendo?-gritó iracundo el teniente, sin soltar los prismáticos-¡Están haciendo una coreografía! ¡DISPARA A MATAR!
-¡No!
El teniente se lanzó sobre Romualdo y rodaron por el suelo, luchando por el fusil. Por fin, el teniente logró arrebatárselo y golpeó a Romualdo con la culata en la cara.
-¡Tendré que matarlos yo!
-¡No lo haga!-dijo Romualdo, palpándose la nariz llena de sangre.
-¡Eres un cobarde. Romualdo!-y el teniente deslizó el dedo hacia el gatillo, dispuesto a pegar el primer tiro.
-Hace años que nadie me llama Romualdo. Suscribiros a mi canal de Twich: @romagallardooficial
El teniente dejó de apuntar a la pareja para mirar alucinado al soldado, sin advertir que este movía lentamente la mano hacia su funda del cinturón.
-¿Suscribiros? ¿A quién coño le estás habland...?-el teniente no pudo acabar la frase. La bala atravesó el ojo derecho.
La pareja seguía con la coreografía y el sol se ponía sobre el campo de lavanda.
Maluma cantaba:
"Mami fuera likes y apariensia,
la alegria es sensilla siensia:
aléjate del guapo gregario,
que confunda vida y escenario"
Menéame nació como un Barrapunto abierto y permeable, un agregador generalista cuya clave fue ser una plaza ruidosa e influyente, capaz de tumbar webs por puro aluvión de tráfico cada vez que una noticia llegaba a portada, el llamado efecto Menéame. No se trata de idealizar los excesos del pasado, sino de reconocer que en esa apertura residía su valor.
Pero ese espacio, construido sobre la fricción y la participación, lleva años reconvirtiéndose. La administración ha pasado de sostener el debate a gestionar el comportamiento, una deriva evidente cuando se tildó de "rancios" a los usuarios que preferían la versión funcional frente a los cambios impuestos. Es la crónica de una degradación de manual: un proceso exponencial para transformar un servicio comunitario en un activo de extracción. Como resume carademalo en su artículo, llevan tiempo intentando “limpiar la paja del polvo”: una forma bastante precisa de describir años de ajustes orientados no tanto a mejorar el debate como a corregir, filtrar y reconducir el tipo de comunidad que lo sostiene.
El problema no es la monetización, pues los servidores tienen costes, sino rentabilizar una comunidad cada vez más dócil. En su popularización, Menéame ya empezó a devaluarse: menos pluralidad y más control para crear un espacio administrable donde el conflicto no desaparece, pero se clasifica, y el disenso se reconduce.
Ahí encajan los movimientos recientes: un consejo consultivo de legitimidad inocua, un rediseño que diluye la identidad y el uso de las comunidades como mecanismo de segmentación más que de pluralidad. A esto se suma una navegación hostil, saturada de publicidad invasiva y redirecciones forzadas. Al promocionar plataformas como Housers, la administración demostró anteponer la rentabilidad a la seguridad del usuario. Ahora, las suscripciones premium formalizan la jerarquización: la calidad del debate ya no depende de cómo se participa, sino de quién paga. Eso no es moderar; es pastorear.
Los episodios más reveladores no son los escandalosos, sino los sintomáticos. Si un perfil encaja en el modelo de tráfico de la plataforma, deja de ser un problema. No molesta el usuario tóxico, sino el improductivo. Lo vimos tanto con Housers como con JoseElFinanzas: la mala educación es tolerable si viene con billetera.
Lo más inquietante, sin embargo, es el modelo de interacción que representaban perfiles como ReyMambo23. Fuera un primer ensayo con IA guiada o simple deriva humana, la administración validó un patrón impermeable orientado a imponer el marco. Es un precedente peligroso: el uso del ruido y la saturación, venga de cuentas reales o automatizadas, como mecanismo de imposición discursiva. Si el eco de una opinión puede ahogar el diálogo real, están construyendo una máquina de asfixia del debate.
Menéame no intenta salvar una comunidad valiosa, sino rentabilizar su degradación bajo la excusa de la supervivencia económica. No se están muriendo; se están reconvirtiendo en un redil donde, además, pretenden que los pastoreados paguen la cuenta de la cerca.
Si nos comparamos con países menores para ganar con la comparación, seremos un país menor; si queremos ser un país importante tenemos que compararnos con los mejores países ... aguantar el sonrojo, y usarlo como acicate para mejorar como país.
Traía alguien al nótame un tweet de Pablo Haro en el que, para contestar a su vez a otro tweet de PODEMOS que decía: "el PP es experto en situarnos a la cola de todos los rankings europeos"; sin embargo, Haro no utiliza índices europeos sino mundiales. ¿Desmienten o confirman esos índices que estamos a la cola? Veámoslo. Respecto al UE-15 (los 15 países que somos Estados Miembros desde antes de 2004 entrasen países de Europa del Este: Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Alemania, Dinamarca, Irlanda, Reino Unido, Grecia, Portugal, España, Austria, Finlandia y Suecia) somos:
Solo estamos consistentemente mejor que Grecia, a veces mejor que Portugal y/o Italia ... y no muy a menudo mejor que otros. Esa es nuestra realidad como país, y eso solo hablando del UE-15, ¿qué hay respecto a esas mismas clasificaciones si consideramos los 35 países OCDE?
¿Es todo desastroso? Si seguimos el hilo en Twitter de Pablo Haro veremos algunos índices en los que estamos incluso bien (muchos de ellos, no obstante, son vinculados con el turismo: gastronomía, visitantes, monumentos, etc). Además, somos líderes mundiales en transplantes, y hay otros datos positivos relacionados con nuestro país.
La cuestión es que antes de sacar pecho debemos ser extraordinariamente cautelosos y, ante la duda, considero que es mejor ser modestos para que no nos pongan la cara colorada por hablar más de la cuenta. ¿A alguien le hace dormir mejor por las noches que España esté por delante de países del Tercer Mundo y de países en desarrollo? ¿tenemos que deleitarnos con el hecho de que las clasificaciones mundiales no nos pongan todavía como democracia dudosa? ¿o debemos ser ambiciosos y aspirar a estar a la altura de los mejores? Mi respuesta a esas preguntas es que debemos ser ambiciosos y aspirar a tener más y mejor democracia y más y mejor bienestar, y para eso lo primero es reconocer que, siendo 11º-14º de 15 en tantos índices importantes del UE-15 y 20º-25º de 35 en esos mismos índices de la OCDE, en el contexto de la OCDE y la UE España es un país pobre y con importantes carencias.
Una vez sepamos dónde estamos podremos mejorar como país; si, en cambio, viviésemos una fantasía fomentada por políticos y medios de comunicación, según la cual seríamos en general parte de una supuesta élite mundial y un espejo en el que los demás debieran fijarse, ¿qué incentivo tendríamos los ciudadanos para exigir a los políticos crecer y mejorar? Cada vez que un medio de comunicación, un político, un formador de opinión, etc, os cuenten lo mismo que Pablo Haro, tenéis mi permiso para usar estos datos (y mi invitación para buscar otros) con los que replicarles en las redes sociales y darles un baño de realidad.
No hay mayor poder que la libertad. Decía aquel que "un gran poder conlleva una gran responsabilidad", pero prefiero a Immanuel Kant para explicar que la Ilustración, en términos de responsabilidad, "es la liberación del ser humano de su inmadurez autoimpuesta; inmadurez es la incapacidad de alguien de hacer uso de su entendimiento sin hacer uso de la guía de otra persona; autoimpuesta es esta madurez porque no se debe a la falta de raciocinio sino a la falta de resolución y coraje para usar la razón sin ser dirigido por otro ... 'Sapere aude!' ¡Atrévete a usar tu raciocinio! Ese es el lema de la Ilustración".
La gran tragedia de la antigua Roma no fue su paso de República a Imperio, sino que sus dos primeros emperadores Augustus y Tiberius fuesen tan diestros: ello acostumbró a los romanos desde el año 27 a.C. -momento en el que el Senado entrega poderes especiales al primero- a la idea de que no era tan malo concentrar el poder en un dictador vitalicio cuyos sucesores vendrían principalmente por el procedimiento digital -i.e., a dedo-, lo que nos entregó emperadores duchos como Marcus Aurelius, heredero de Antoninus Pius ... y emperadores como Nero, heredero de Claudius, o Commodus, heredero de Marcus Aurelius. Y es que el concepto de la aristokratía ha degenerado desde el inicial literal del gobierno de los más aptos, pasando por el mencionado Imperio Romano y la nobleza medieval donde los nobles lo eran por hechos de armas mientras que sus hijos/nietos también lo eran pese a carecer de méritos -e incluso pudiendo ser completos inútiles-, hasta Fernando Sánchez Dragó y José Manuel de Prada que se autodenominan aristócratas ...
La democracia está en peligro principalmente porque el ser humano sigue aproximadamente el principio de inercia de Newton -si está activo tiende a permanecer activo, y si está en reposo tiende a permanecer en reposo-, pero con una mayor predisposición a la pasividad y al seguidismo, como trasciende de la regla del 1 %, que implica que de cada 100 personas solo 1 crea realmente, mientras que 9 participan y 90 miran. Si hay otro que trabaje, ¿para qué hacerlo yo o siquiera involucrarme? Si hay otro que asuma la responsabilidad de solucionar un problema que me afecte, ¿para qué molestarme? Así es como podemos caer en brazos de dictaduras de cara amable, o siquiera degenerar nuestras ya de por sí no tan modélicas democracias, por la pereza de no querer involucrarnos en la politeia -los asuntos de Estado, la res publica- ... por la tentación de convertirnos en idiōtēs -de idios, privado: el que solo va a lo suyo y pasa de los problemas de su entorno y su comunidad/sociedad-. Mientras el buen tirano me ponga comida en el plato, me cobije bajo un techo y me entretenga, ¿qué más da si no puedo opinar sobre todo tema ni en cualquier sentido? ¿qué importa si las decisiones en temas que me afectan no son las más beneficiosas para mí ni a nivel individual ni a nivel colectivo? De ese modo pueden pasar las décadas y venir generaciones que, a diferencia de nosotros, nunca hayan conocido el concepto de la libertad y la responsabilidad, normalizándose la tiranía que nos llevó milenios erradicar, si no en todo el planeta, sí para cientos de millones de seres humanos.
He ahí la que considero tragedia y maldición de los superhéroes: tienen virtudes y cualidades especiales que ponen al servicio de la sociedad y ésta, en lugar de inspirarse para ser mejores, delega en ellos para resolver problemas; si la cosa va mal, en lugar de asumir responsabilidades culpa al héroe que no ha hecho suficiente o suficientemente bien; si un día desaparecen o se ven superados, se acongoja y se vuelve terreno abonado para tiranos, en lugar de dar un paso al frente para tomar el relevo. Desde hace años he visto dentro y fuera de internet a miles y miles de personas mitificar a Zapatero, a los islandeses, a Obama, a Hollande, a las primaveras árabes, a Tsipras, a Varoufakis, a Pablo Iglesias, a Bernie Sanders, a António Costa, a los chalecos amarillos ... y llevarse decepción tras decepción. Es por todo eso, y por más motivos, que no creo en la bondad de los superhéroes, porque casi nadie es Cincinnatus o Mannerheim -que tuvieron el poder absoluto durante unos meses/años, defendieron a su gente y, al terminar, renunciaron al poder y se fueron a casa-, porque casi siempre que elevamos a los altares a un falso héroe se erosiona la fe en la democracia, y porque casi nunca la aparición de un supertitán invita a la masa a dar un paso al frente, a responsabilizarse, a crecer ... a madurar.
Es por eso que, en lugar de creer en superhéroes que tomen el poder y nos hurten -o les regalemos- nuestra libertad y responsabilidad, prefiero a superpensadores que ejerzan de guía, de inspiración, de iluminación, que nos animen a crecer como personas: gente como Martin Luther King, como Kant y otros que impulsaron e impulsarán el progreso de las sociedades. En estos tiempos cada vez más oscuros que nos asolan, donde los populismos de izquierda y de derecha crecen sin cesar en Brasil, EEUU, Europa (preocupante cómo la suma de populismos extremos va desde el 20 % hasta más del 50 % en tantos países de la OCDE), si no abrazamos la razón, la lógica y el método científico; si permitimos el deterioro de las instituciones; si contemplamos pasivos cómo el creciente declive socioeconómico y moral lleva a la gente a abandonar el talante reflexivo y a abrazar la visceralidad ... si no asumimos nuestra responsabilidad y nos quedamos esperando que otro defienda nuestra libertad y nuestros derechos, el reloj de Occidente se atrasará un siglo hasta los años 20-30 del siglo XX (o más) y comprobaremos, ya tarde, que como dijo Goya el sueño (la ausencia) de la razón produce monstruos.

Como entiendo a las dos partes, y me ha tocado lidiar con estos problemas desde los dos lados de la mesa, me permito ofrecer mi opinión y mi experiencia, por si le fuese de utilidad a alguien, ya que creo tener buena opinión de ambos.
Livingstone está en su perfecto derecho de publicar lo que buenamente le parezca, sobre el dueño del medio en que publica y sobre María Santísima, si le parece. Le ampara la libertad de expresión y no hay nada que reprocharle.
Imparsifal está en su perfecto derecho de eliminar lo que crea oportuno, porque la responsabilidad civil, la económica y el buen funcionamiento del medio, son exclusiva responsabilidad suya.
¿Tienes derecho a Cantar el Asturias Patria Querida a voz en grito? Sí, pero no en el salón de mi casa. No es que te censure: es que no me sale de los huevos aguantarte, porque es mi salón. Por tanto, no es que conculque tu libertad de expresión, sino que hago uso de mi derecho a mandarte a cantar a otro lado.
Desde hace 40 años, y digo 40 años justos, conozco gente que quiere escribir en los periódicos artículos contra el dueño o contra algún anunciante. Es un puto clásico que debería figurar en los manuales de psicología. El motivo tiene que ver con lo gracioso que resulta, el poco coste que supone para el que lo escribe y el enorme daño que hace a quien trata de mantener la ética periodística. Lo siento, Livingstone, pero me parece una agresión, y una agresión basada, además, en las supuestas virtudes del otro, y no en sus defectos.
Si el otro es un cabrón, no le haces daño. Pero si es una persona recta y cabal, te la follas. Ese es el mecanismo y ese el motivo por el que al final, el director de un medio, quiera o no, acaba por ser un cabrón.
Escribir esa clase de cosas es un puto incentivo perverso. Y tolerarlas, también.
Aquí se escribe contra Elon Musk, y contra Varsavsky se escribe en Twiter, joder. Es de primero de buenos modales con tu anfitrión. De lo contrario, ponemos al administrador en la tesitura de elegir entre ser un censurador o ser un pringado. Un claro juego de tú siempre pierdes.
Y al que pone a otro en esa posición no se le puede presuponer buena fe, coño, Livingstone. Que tonto no eres.
A ver si nos damos todos un poco al realismo. Y no al mágico. Al otro.

En un artículo de El Mundo sobre el accidente de un tren en el túnel entre Atocha y Chamartín se asegura que hay pendientes de hasta el 30%. Un pendiente de esa magnitud es una barbaridad y no es superable por trenes que no sean de cremallera, ya que los trenes de alta velocidad pueden superar pendientes de entre el 2,5% y el 4%, muy inferiores a la que se indica. Si nos vamos a la ficha técnica del túnel, podemos comprobar donde está el error: la pendiente máxima es de un 30,97‰, es decir se está confundiendo un tanto por mil con un tanto por ciento.

Para los que no estén familiarizados, la pendiente de un cuesta no es más que la tangente del ángulo que forma con la horizontal expresada en porcentaje. Una pendiente de un 30% equivale a que si se avanzan 100 metros en horizontal, se estarían subiendo 30 metros en vertical. En este caso el ángulo sería de algo menos de 17º. Así, una pendiente del 100% (se avanza lo mismo en horizontal que en vertical) equivale a un ángulo de 45º.

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