Que una persona llore con facilidad suele relacionarse con una mayor sensibilidad emocional. Esto no significa ser "débil", sino tener una capacidad más profunda para conectar con las propias emociones y con lo que ocurre alrededor. Lejos de ser un gesto de debilidad, Parker señala que quienes lloran con facilidad tienden a tener una mayor autoconciencia emocional y un contacto más honesto con lo que sienten. Esa transparencia emocional favorece la resiliencia, porque permite afrontar las dificultades sin negar lo que ocurre y pedir ayuda cuand