¿Qué me diríais si os cuento que Vox sería la fuerza más votada entre los catalanes de menos de 34 años? Que es una maldita locura. Yo mismo lo pensaba hasta hoy. Pero esta encuesta de LA VANGUARDIA lo afirma tajantemente archive.is/20250921082206/https://www.lavanguardia.com/politica/202509 Sin perjuicio de que podéis consultarla en el link, os saco los datos más relevantes:
-Explosión de la extrema derecha nacionalista. Alianza Catalana pasa de 2 a 19 escaños. Vox de 11 a 16. En un parlamento con 135 escaños, la ultraderecha xenófoba tendría 35. La derecha del PP tendría 13 y Junts 21. En total, 69 escaños. Mayoría absoluta de la derecha...donde la ultraderecha aporta más escaños que la derecha tradicional.
-Los jóvenes apuestan por Vox. Copio literalmente el párrafo donde lo indica:
La explicación parcial de este terremoto electoral reside en el voto de los jóvenes, muy especialmente en el caso de Vox, que sería la formación más votada entre los menores de 34 años. El partido de Abascal e Ignacio Garriga obtiene también un notable apoyo en la franja hasta los 54 años, aunque a partir de esa edad se difumina. En cambio, Aliança Catalana mantiene unos registros estables en todos los tramos de edad: la votarían uno de cada diez consultados. Los socialistas –pero no Junts– solo recuperan fuelle entre los votantes mayores de 54 años (un grupo que da la mayoría al PSC, ya que uno de cada cuatro electores de esa edad votaría socialista).
Si esto pasa en Cataluña, podéis imaginaros lo que nos espera en el resto del Estado. Pero ¿Cómo hemos llegado aquí? Me encantaría que lo debatiésemos, y para empezar os aporto mis ideas:
-Desencanto absoluto con una izquierda que está en el gobierno pero, en lo verdaderamente importante, no actúa como izquierda. En 2005, el 60% de los menores de 30 años vivían con sus padres. Hoy son algo más del 85%. Y la causa es clara: el alquiler se comería hoy el 90% del salario medio de un joven de esa edad www.cje.org/observatorio1s2024/ De otro lado, y pese a las subidas salariales de los últimos años, la inflación ha bloqueado cualquier incremento tangible del poder adquisitivo de la población. En el caso de los jóvenes, con los salarios de miseria (o directamente ausencia de salario) que padecen, esta situación es singularmente trágica.
Me diréis que esto no es sólo culpa del Gobierno, ya que cualquier medida social dirigida a topar los alquileres debe contar con el apoyo de la derecha de Junts o PNV. Es discutible (la falta de entusiasmo del PSOE en promover medidas valientes es bastante clara, aunque es muy probable que cayesen en la votación parlamentaria por culpa de Junts). Pero es muy difícil transmitir ese mensaje a la juventud. Lo evidente para cualquiera es que, con la izquierda en el poder, no hay más justicia social para ellos. Pedro Sánchez nunca debió pactar la investidura con Junts, sabedor de que sería su rehén toda la legislatura, y que hundirían la reputación de un gobierno que está en las antípodas de sus tesis neoliberales mientras le sacan todas las concesiones que pueden antes de dejarlo caer.
-Rabia y frustración a raudales convenientemente orientadas por la propaganda ultra. En los últimos años, hablando con veinteañeros he tenido que desmentir cientos de veces que hay ayudas exclusivamente dirigidas a los inmigrantes, es decir, que te la dan por serlo y además es de 2000 euros y te soluciona la vida. Yo, trabajando en el McDonalds, no puedo emanciparme, pero al mena que viene en patera le regalan un piso. De entre la propaganda goebbeliana de la ultraderecha, éste es el mensaje que más cala.
A la inmensa mayoría de los jóvenes les dan igual el islam, los velos o las subnormalidades medievaloides de Don Pelayo y la Reconquista que sueltan desde Vox. Pero se sienten discriminados respecto al inmigrante. Y quieren vengarse de las autoridades que les dejan tirados mientras les solucionan la vida al extranjero ilegal. Que es mentira, pero muchos jóvenes se la tragan. Primero por el deficiente sistema educativo y la falta de fomento de la cultura y el espíritu crítico en las etapas educativas obligatorias. Y segundo porque cuando estás indignado tiendes a tragarte cualquier cosa que te permita canalizar tu rabia. El voto a Vox es un voto de venganza contra el sistema proyectado sobre lo más (aparentemente) antisistema del tablero político. Que todo reviente porque peor no vamos a estar. No se dan cuenta de que Vox es lo más prosistema que existe, y que si ganan nos espera un mercado laboral salvaje donde el empresario puede sodomizar a su empleado sin consecuencias, unos servicios públicos privatizados y unas rentas altas hiperprivilegiadas por la drástica reducción de impuestos para ellas que promueven.
Sobre lo que nos espera si gobierna Vox, y sobre el radical deterioro de la ya muy deteriorada calidad de vida de la clase trabajadora que implicaría, ya escribí esto www.meneame.net/m/Artículos/votante-vox-confiarias-administrador-esta
-Servicios públicos penosos. Principalmente la sanidad, pero también servicios sociales y educativos, o prevención de incendios. Son competencias de las comunidades autónomas y los controla el PP con el apoyo de Vox en la inmensa mayoría de ellas. Pero es tan fácil soltar la mentira de que son competencia del gobierno y Perrosanxe tiene la culpa de que están hundidos...en Murcia la mayoría de la gente se lo cree.
-Puede haber otros factores secundarios, como la inseguridad ciudadana en ciertos barrios o el fomento de la cultura incel a través de internet (nosotros, Vox, somos los únicos que te protegeremos frente a las denuncias falsas de las feminazis, que te pueden caer en cualquier momento y hundirte la vida) pero creo que las claves están en los párrafos anteriores.
¿Qué puede hacer la izquierda? Jugarse el todo por el todo. Presentar todas las medidas sociales y de redistribución de la riqueza que no ha presentado hasta ahora: tope de alquileres, construcción masiva de viviendas sociales, subidas radicales de impuestos a las grandes fortunas...y llevarlas al Parlamento dándole la mayor publicidad posible. Y cuando las pierda por culpa de Junts, convocar elecciones integrándolas en su programa electoral Es difícil que salga bien, pero es la única salida. Porque en menos de 2 años, si seguimos igual, esto no hay quien lo arregle. Y la mayoría absoluta de PPVox, con un Vox disparado, es inevitable.
EL DÉFICIT COMERCIAL DE ESTADOS UNIDOS SE HA REDUCIDO UN 78% POR LOS ARANCELES QUE SE COBRAN A OTRAS EMPRESAS Y PAÍSES. ENTRARÁ EN TERRENO POSITIVO ESTE AÑO POR PRIMERA VEZ EN DÉCADAS. GRACIAS POR SU ATENCIÓN A ESTE ASUNTO!
truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/116094375393499963
Curiosamente, la cifra del 78% existe, pero no se corresponde con lo que Trump afirma en absoluto. El déficit comercial estadounidense mensual de febrero del año pasado se situó en unos 150.000 millones, y en marzo en unos 140.000 millones de dólares, mientras que en octubre pasado el déficit comercial mensual era de unos 30.000 millones. Esto supone, efectivamente, una reducción del 78% en el déficit comercial mensual entre febrero y octubre cuando uno mira las cifras no redondeadas, pero "el déficit comercial mensual" es una cosa y "el déficit comercial" es otra. En noviembre, el déficit comercial mensual repuntó hasta los casi 60.000 millones de dólares, pero esta parte se omite convenientemente.

¿Por qué se produjo un pico tan alto en febrero y marzo del año pasado? Por la sencilla razón de que todas las compañías que dependían de importaciones hicieron pedidos a gran escala a sus proveedores para disponer de stock, a la vista de que Trump anunció que iba a imponer aranceles a las importaciones de todo. Por esa misma razón, el déficit comercial mensual en abril fue muy bajo, ya que las empresas habían hecho los pedidos antes de la entrada en vigor de los aranceles.
Por enésima vez vamos a señalar, por más que a Kevin Hassett no le guste, que los aranceles son un impuesto sobre las importaciones, que pagan los importadores y los repercuten a los compradores finales. ¿Por qué la carga de los aranceles la asume en un 90% en un consumidor, en vez de asumirla en un 100%? Porque los exportadores están dispuestos a hacer algo de esfuerzo bajando precios a sus socios para mantenerlos como tales, lo que hace que en cierto sentido parte de la carga arancelaria la asuma el exportador.
¿Se va a convertir EE.UU en un país con superávit comercial como sugiere Trump en su marcianada escrita a gritos? Obviamente no, pero a él le da igual, tiene un mensaje que vender, por más que la relación del mismo con la realidad sea pura coincidencia.
menéame