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Requiem de Mozart, completo, desde la Basílica de la Sagrada Familia

Requiem de Mozart, completo, desde la Basílica de la Sagrada Familia  

Concierto a cargo de la Gran Orquesta y Coro del Liceo de Barcelona interpretando el Réquiem de Mozart en la Basílica de la catedral de La Sagrada Familia, Barcelona. Grabación del Canal Arte.

| etiquetas: confutatis maledictis , flamis acribus addictis , voca me cum benedictis
-Eres hermosa.
-Y tú er Beethoven.
#5 Jooder, eso es tarjeta amarilla, Litszto.
#5 #6 Venga, que levanto un poco el nivel. :-D

.  media
En youtube hay un vídeo de un tipo que hizo un montaje de la escena del Requiem en Amadeus con la partitura de la obra.
www.youtube.com/watch?v=dJ0AkP_BFhs
#1 Es musica, escuchalo ¡¡entero¡¡...y olvida las imágenes que distraen. Musica es musica.
#18 escuchar un organo en una catedral es una de las mejores experiencias acústicas que hay :-)
Madre mía, esta obra la he tocado de segundo violín en una catedral y es una absoluta maravilla.
Uno de mis rèquiems favoritos, lacrimosa tiene una pesadez y livianez en el sonido que es una maravilla de tocar.
#3 No se si en la catedrales se oye los conciertos mejor que en los auditorios.
www.meneame.net/story/bellisima-version-orquestal-hoppipolla-sigur-ros
#7 Recuerdo que una orquesta ensayaba en un tunnel/puente, porque mejoraba un poco la acustica.
Hay un cueva donde hacen un concierto al año ¿Valporquero?
Podian dejar mas a musicos entrar a catedrales para tocar.
Supongo que hay instrumentos que ganan mas que otros en la acustica de una catedral.
#14 Más que los instrumentos esla música en sí. Tampoco es que tengan mejor acústica pero como las catedrales tienen mucha reverberación, el tipo de acordes y las voces de los coros crean un sonido más envolvente en este tipo de música. No toda la música se puede tocar con tanta reverberación, se crearía mucha confusión. Pero la música sacra tiene un tempo y acordes que sí que funcionan :-)
#17 Los curas ( y Dios en las peliculas) tambien hablan lento, porque si no a lo mejor no se les entiende.

Es curioso que nos guste tanto la reverberación, aunque se pueda considerar una distorsión del sonido de los instrumentos.
#14 #17 En mi experiencia los conciertos en catedrales son lo peor.

Es una cuestión de acústica, están diseñadas para crear un ambiente sonoro envolvente y sobrecogedor, creando la experiencia de la presencia divina. Ese ambiente es adecuado para monofonias o polifonías básicas a un tempo muy pausado, donde la reverberación del sonido refuerza las notas que se están interpretando. Si el tempo sube, las notas interpretadas se mezclan con las reververadas y es insoportable.... Solo que nos han…   » ver todo el comentario
#14 Esta obra en concreto fue escrita para ser interpretada en un iglesia.
#0 añadido icono de vídeo
Yo tuve la suerte de escucharlo en la iglesia de San Juan de la Cruz en Valencia.
El movimiento más famoso, Lacrimosa empieza en el 21:20. Fue la pieza que estaba escribiendo cuando falleció, y la tuvo que completar uno de sus discípulos, Sussmeyr.

Si a alguien le da pereza los 50 minutos del vídeo, esos tres minutos y medio son brutales.
Me gusta Mozart pero me disgusta Gaudí y casi toda su obra.
#4 Tomo mi apoyo para tu famila.
#4 ¡Huy! ¡Huy lo que ha dichooo...!
#4 El Palau Güell me agradó, merece la pena visitarlo; la Sagrada Familia... no me entra...
#4 No te preocupes, a Gaudí tampoco le gustas tú.
Todos los del coro con iPads, la de fotocopias que tengo en casa. Bendita digitalización.
#8 Es bastante normal hoy en día, muchos músicos usan tabletas en conciertos. La de papel que se ahorra es impresionante.
Tuve la suerte de escucharlo en la catedral de Sevilla hace años, algo impresionante
No hay estudios de sonido o salas de conciertos con acústica idílica para esto, no, tienen que irse a bailar el agua a la religión. Luego que si patata.
#13 Un requiem es una misa.
#16 De todo se sale, incluso de las drogas.
Gallina de piel. La acústica ,el coro, la orquesta, el entorno, .... Sin palabras. Si Gaudí viviera estaría llorando de felicidad. Los 50 minutos sòn extraordinarios.

menéame