La inquietud es clara: el 40% de los empleados teme perder su empleo debido a la IA, frente al 28% en 2024. Este aumento del miedo a quedarse obsoleto está erosionando el compromiso y la capacidad de las personas para rendir al máximo. Solo el 44% afirma prosperar en su trabajo, una caída significativa respecto a años anteriores e incluso por debajo de los niveles durante la pandemia. La falta de alineación entre la alta dirección, RR. HH. y los empleados agrava la situación. Esta desconexión amenaza con frenar el crecimiento.