Puerta, de 56 años e ingeniera de minas, diseñó desde su casa, sola y con "un ordenador que echaba humo", un gemelo digital para reciclar los residuos sólidos y el regolito de la Luna y transformarlos en metales plásticos, combustibles y hormigón lunar. Gracias a este proyecto se convirtió en una de las seis personas ganadoras del desafío que lanzó la agencia aeroespacial estadounidense, al que se presentaron unas 1.200 propuestas de 80 países. Los participantes debían proponer ideas para minimizar el impacto de los residuos en la Luna.