Ucrania prepara una bomba atómica para Europa

A pesar de una profunda crisis económica y financiera, el gobierno de Ucrania trata de rehabilitar la industria nuclear que se encuentra en un estado deplorable. Es un asunto doloroso para Kiev, pues que Ucrania en gran medida depende de la energía nuclear: los 15 reactores que hay operativos en Ucrania suministran casi la mitad de toda la energía eléctrica del país. Al mismo tiempo, de los 15 reactores de las centrales nucleares ucranianas, 12 se pusieron en marcha durante el periodo soviético, la construcción de otros tres (Khmelnytskyi-2, Rivne-4 y Zaporozhia-6) también fue iniciada en la época soviética. Todas las unidades utilizan las tecnologías obsoletas y necesitan reparaciones de larga duración y reconstrucción para extender su funcionamiento. Por ejemplo, a finales de este año se terminará la vida útil del reactor número 1 de la central de Khmelnytskyi. Después de esto, la unidad estará cerrada durante un año por reparaciones para ampliar su vida por 15 años más.

A pesar de ello, según dijo el jefe del Comité de Complejo de Combistible y Energía de la Rada Suprema, Alexander Dombrowski, en la reunión celebrada en el Parlamento Europeo en julio, "Ucrania tiene el potencial más grande en el sector energético en Europa Central, es decir, 55.4 miles de megavatios de capacidad instalada". Además, llama a la cooperación para crear un centro energético en Europa Central.

Dadas las circunstancias, los nuevos reactores con equipamiento moderno que funcionen con combustible estadounidense más accesible son de vital importancia para los ucranianos. La endeudada Ucrania no puede permitirse gastos necesarios para construir tales instalaciones. Pero los dirigentes de la compañía estatal de la energía atómica ucraniana Energoatom lograron conseguir fondos para finalizar la construcción de dos unidades nuevas, Khmelnytskyi-3 y Khmelnytskyi-4. El proyecto de "un puente energético" que también fue discutido en la reunión en el Parlamento Europeo les permitirá hacerlo. La primera fase del proyecto es la red de transmisión de alto voltaje entre la unidad número 2 de la central de Khmelnytskyi y la ciudad polaca Rzeszów. El presidente del Energoatom, Yuriy Nedashkovsky, considera   que la exportación de energía eléctrica (alrededor de 7.000 millones de kilovatios-hora al año) brinda la oportunidad de conseguir dinero para finalizar la construcción de dos unidades de la central nuclear Khmelnytskyi. Las estimaciones preliminares indican que Ucrania recibirá 300 millones de dólares anualmente, esta suma será destinada para finalizar la construcción de los reactores. Servirá como colateral para obtener un crédito sin garantía soberana.

Hay que decir que el proyecto fue concebido en 2015 cuando la Rada Suprema denunció un tratado con Rusia relativo a la futura construcción de la central nuclear Khmelnytsyi. Pero Polonia todavía no confía en sus socios ucranianos, así lo demuestra la carta de Nedashkovsky dirigida al ministro de Energía polaco, Krzysztof Tchorzewski, donde el político ucraniano asegura otra vez que los acuerdos alcanzados siguen siendo confiables.

A primera vista, el presidente de Energoatom es muy amable y suena convincente. Aunque después de haber leído las primeras líneas de la carta, los polacos muy posiblemente querrán anular inmediatamente todos los acuerdos. Inicialmente se trataba solamente de la producción de la segunda unidad de la central nuclear Khmelnytskyi. Ya entonces, no quedó claro cómo Ucrania lograría proporcionar la electricidad a las regiones occidentales del país si la central nuclear Khmelnytskyi es la principal fuente de energía. Especialmente dado que uno de los reactores, cuya vida útil se agotó, sigue operando y el gobierno prefirió realizar preparativos en vez de obras de renovación completa que durarán un año.

Según el informe del OIEA de 2016, la unidad número 1 de la central de Khmelnytskyi fue puesta en marcha en 1987. (cnpp.iaea.org/countryprofiles/Ukraine/Ukraine.htm). Al mismo tiempo empezaron a construir los reactores número 3 y 4. Los dirigentes de Energoatom están recaudando fondos para finalizar su construcción esperando que las unidades permitan sacar a la industria energética ucraniana de la crisis. Resulta que quieren explotar la pobre central nuclear que suministra sólo el 9 % de toda la energía generada por las plantas ucranianas para construir los nuevos reactores de fiabilidad cuestionable.

Los numerosos incidentes en las centrales nucleares de Ucrania traen muchas dificultades para Europa. Cada año se producen unas situaciones de emergencia acompañadas por paros de producción no programados realizados para "reparar el daño". Energoatom ha cancelado recientemente los previstos trabajos de mantenimiento acordados con el OIEA en el reactor moribundo para orientarle a la exportación.

La situación puede llevar a la tragedia más terrible que la de Chernobil. ¿Cómo van a suministrar la electicidad a los ciudadanos que viven en el oeste del país? ¿Cómo cambiarán las tarifas eléctricas dado el déficit energético aumentado? Son problemas de política interior de Ucrania. Europa les arreglará sólo cuando los mismos residentes de las provincias occidentales de Ucrania se dirijan a las instituciones internacionales. Pero tales decisiones de las autoridades ucranianas y señores de Comité de Complejo de Combistible y Energía de la Rada Suprema ponen en peligro, sobre todo, a sus países vecines, incluso Polonia y otros miembros de la UE.

La catástrofe de Chernobil se ha convertido en una historia de terror. Pero es una tragedia real que se puede repetir, por lo que difiere de otras historias de terror. Three Mile Island, Bohunice, Fukushima... Khmelnytskyi tiene todas las oportunidades de entrar en esta lista debido a la avaricia de los políticos ucranianos y su deseo de conseguir todo lo que quieren a expensas de Europa.