Tomad nota. Nosotros nos ocupamos en primer lugar de lo humano, y sólo después de lo económico y social.
Hay tres clases de impulsos humanos:
-Aquellos impulsos que pueden ser satisfechos con un esfuerzo mínimo.
-Aquellos que pueden ser satisfechos pero sólo con el coste de un esfuerzo serio.
-Aquellos que no pueden ser satisfechos adecuadamente, sin importar cuanto esfuerzo hagamos.
Cuantos más impulsos haya en el tercer grupo habrá más frustración, cólera, eventualmente derrotismo, depresión, etc. O sea, más clientes.
La sociedad moderna trata de desplazar los deseos humanos al primer y al tercer grupo, dejando los del grupo segundo para la industria de los psicofármacos. Ese es nuestro terreno.
Recordadlo: los que echan la culpa al sistema o a la sociedad, no toman pastillas. Los buenos clientes saben que la enfermedad está en ellos y no en su entorno. Lo humano primero. No os canséis de repetirlo.