Hay personas que en la vida social sólo quieren recibir y nunca dar ( fruges consumere natos “Nacido sólo para consumir frutos”. N. del t.), que reclaman de los demás que las entretengan, les sirvan, instruyan, elogien o alimenten, sin aportar nada a cambio; son esas personas que se quejan de aburrimiento sin preguntarse si ellas han causado menos aburrimiento a otras; que se sientan con toda comodidad escuchando placenteramente, pero que no piensan en contribuir al entretenimiento de la compañía, esto es tan injusto como cargante.
También hay otras personas que sólo hablan de sí mismas, de sus circunstancias domésticas, de sus relaciones, sus acciones y sus ocupaciones, y logran que todo gire en torno a ellas. Evita en lo posible, cuando te encuentres en compañías mixtas, el tono, las maneras propias de tu educación especial, de tu oficio, de tu peculiar modo de vida. No hables de asuntos que no interesan a nadie salvo a ti. Ten cuidado de no caer en el error de aquellos que se parodian a sí mismos y piensan que no pintan nada. Esto confunde a los presentes y traiciona un egoísmo vanidoso. No aludas a anécdotas que son desconocidas a tu vecino, a pasajes de libros que él probablemente no haya leído. No hables en una lengua extranjera cuando no es seguro que todos los que están a tu alrededor la entienden. Aprende a adaptarte al tono de la sociedad en la que te encuentras. No puede haber nada de peor gusto que cuando un médico describe a unas jóvenes damas su colección de preparados anatómicos, el jurista habla al cortesano de la nulidad de la posesión de la cosa y del edictum Divi Martii, o el viejo y achacoso erudito se explaya con la joven coqueta sobre su herida abierta en la pierna.
Puede ocurrir también a menudo que uno se encuentre en sociedades donde es difícil introducir un tema que despierte el interés. Cuando un hombre sensato está rodeado de personas vacías y pobres de espíritu, que no tienen sentido para nada, bueno, pues entonces no es culpa tuya que no te entiendan. Te puedes consolar pensando que has hablado de cosas que deberían haber interesado.
Adolph Knigge. De como tratar con las personas
OdaAl