El bosque (#FuturoImperfecto V)

David no podía evitar esa sensación agridulce.

Por una parte, le emocionaba caminar por ese bosque, que le recordaba al que había cerca de la casa de sus abuelos. Volver a contemplar los colores del otoño y escuchar el canto de los pájaros era maravilloso, pero aún más hacerlo acompañado de su hija.

Por otra parte, echaba de menos oír la hojarasca crujir bajo sus pies y el olor a tierra húmeda, tal como la recordaba de su niñez. Sin embargo, lo que más le afligía era saber que pronto terminaría todo.

-Papá, cómo se llama esa planta que parece una explosión nuclear

-Pues verás, hija...

Un zumbido sordo seguido de una oscuridad total truncó la explicación.

-Se han agotado las baterías. Tenemos que marcharnos hija, ya no queda nada que podamos aprovechar aquí.

-Papá, este ha sido el refugio más guay que hemos encontrado en los últimos meses.

-¿Lo dices por la proyección en tres dimensiones?

-Sí, y por la comida de perro enlatada.

-Jajaja. Si, la verdad es que estaba rica. Hemos tenido suerte...