Desde su cambio de marca, X ha endurecido la lucha contra la inautenticidad, la suplantación y la automatización maliciosa. Parte de ese esfuerzo descansa en sistemas automáticos que detectan patrones anómalos de uso. Expertos y usuarios han señalado en múltiples ocasiones que este enfoque, aunque eficaz a gran escala, puede provocar falsos positivos que afecten a cuentas legítimas, especialmente cuando el proceso de apelación carece de explicaciones detalladas o de plazos claros.