Dos fondos de inversión están a punto de cerrar un negocio redondo con los pisos que un día pertenecieron a los madrileños. Son dos de los mayores caseros privados de Madrid, Fidere y Nestar, que compraron 2.490 viviendas públicas al Ayuntamiento de la capital cuando el mercado tocó fondo durante el resacón del ladrillo. 16 años después esas dos empresas se preparan para vender pisos adquiridos por unos 70.000 € en una horquilla que está entre los 365.000 y los 649.000 € a particulares y 185.000, de media, a otros fondos buitre