El primero en disparar fue Marco Palazzo, el influencer conocido en las huestes de X como "Niño nazi". A través de un posteo incendiario, Palazzo rompió el blindaje del funcionario al denunciar supuestos privilegios de casta. “Un vocero que no puede hablar debería renunciar. Así como lo banqué a Adorni, ahora exijo su renuncia. No podés llevar a tu jermu en el avión presidencial. Es un privilegio, ergo, es casta”, sentenció el militante, marcando un quiebre por el presunto uso de recursos públicos para fines familiares.