"Ni seas negligente en tus acciones, ni embrolles en tus conversaciones, ni en tus imaginaciones andes sin rumbo, ni, en suma, constriñas tu alma o te disperses, ni en el transcurso de la vida estés ocupado en exceso", se lee en Meditaciones. Sus palabras (como las de Séneca) son interesantes porque revelan que la tentación de 'perder el tiempo' y posponer tareas lleva milenios atribulando al hombre. Joseph Ferrari, profesor de psicología, advertía "Uno de mis dichos favoritos es 'Todos procrastinamos, pero no todos son procrastinadores'.