En octubre del 2007, José Luis Rodríguez Zapatero se plantó un domingo en Bellvitge, acompañado del president Montilla y el alcalde de l’Hospitalet –a Maleni Alvarez la escondieron– y entonó un mea culpa: “El Gobierno es el único responsable”. Exhibió talante, exoneró a la Generalitat ante la ciudadanía y apaciguó el malestar de los usuarios. Entre los vecinos se oyeron gritos de “Zapatero, aguanta”. ¿Quién gritará ‘Sánchez, aguanta’ desde un tren?