Un aeródromo privado de 1.900 metros en El Molinillo, Retuerta del Bullaque, plantea una pregunta incómoda: ¿puede el interés particular alterar el silencio, el paisaje y la vida de todo un territorio? Desde el Ateneo Republicano de Ciudad Real exigimos transparencia, evaluación ambiental rigurosa y respeto al campo, a las aves, a los arroyos y a quienes viven o tienen sus parcelas cerca. El progreso no puede ser una pista de aterrizaje para unos pocos.