El presidente del Real Madrid anunció elecciones, negó rumores sobre su salud y convirtió la comparecencia en un ataque frontal contra periodistas, árbitros, rivales y cualquiera que cuestione su relato. Cargó contra el Barcelona, contra el arbitraje y contra la UEFA. También hubo un episodio con tintes machistas cuando, al dar paso a una periodista, Florentino dijo: “Esa niña, que pregunte, que sois todos muy feos”. Buscó noticias, señaló nombres. Durante más de una hora enseñó cómo razona el poder cuando confunde crítica con traición.