El Senado de los Países Bajos tiene previsto aprobar a mediados del próximo mes una controvertida ley para gravar las ganancias de capital no realizadas, que gravará la apreciación anual de acciones, bonos y criptomonedas aunque no se hayan vendido. Esta reforma fiscal, motivada por decisiones judiciales, ha causado una gran polémica en el país por el riesgo que supone para inversores particulares y empresas. Los detractores de la propuesta también advierten que la normativa podría desincentivar el ahorro y la inversión privada.