Vivía en Barcelona cuando fue captada por un intermediario del entorno de Jeffrey Epstein. Viajó varias veces a París para verlo, donde fue abusada. Él decidió cómo debía ser su cuerpo, recomendó cirujanos y pagó operaciones. Tras su muerte, el FBI la identificó como víctima residente en España y reconoció no estar ayudándola por falta de experiencia. Hoy vive en el Golfo Pérsico y ha declinado hablar con EL ESPAÑOL. Lectura completa en
#1.
Yo no sé quién se puede permitir eso.
Yo no.