La autora de ‘Sin sexo no hay feminismo. Manifiesto proporno’ reflexiona sobre sexualidad, porno queer, consentimiento, placer, fantasías, transfobia y el giro moralizante de una parte del feminismo prohibicionista contemporáneo.
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etiquetas: porno , paula pappel , imaginario
Es decir, reconoce que simplemente buscó una excusa.
Pues que nivel Maribel...
Ok.
¿Cuantas mujeres pagarían por ver un hombre desnudo? Pocas. Muy pocas. Pero al revés la cosa cambia. ¿Quién tiene más poder?
Pues claro que es poder. Por eso se intenta quitarles ese poder obligándolas a ocultarse. De hecho, lo que hacen es menospreciar al hombre suponiendo que somos tan débiles que no podemos resistirnos ante el más mínimo atractivo de una mujer.
Y ojo, que no es cosa sólo de hombres. Muchas veces he escuchado a mujeres quejándose al ver a otras mujeres con escotes provocativos o faldas demasiado cortas. Incluso las he escuchado decir "y después se quejan cuando las violan".
Ojo, no es mi opinión. Yo opino que como hombres tenemos que aprender a controlarnos.
Yo no he dicho eso.
abusar y agredir a los hombres amparándose en que ese deseo es incontrolable
Ah, ya entiendo tu confusión. Tu te basas en la idea de que las mujeres son exactametne iguales a los hombres. Mira. Intuitivamente podrías darte cuenta si lo piensas. Recuerdo una vez charlando en una comida con una compañera de trabajo. Ella decía que hombres y mujeres son iguales. Yo le dije para que viera… » ver todo el comentario
Si un hombre tiene dinero y consigue que una mujer se pliegue a sus deseos por dinero, quien tiene el poder es el hombre.
Prueba a hacerlo sin dinero, a ver si consigue que se pliegue el hombre o la mujer.
Para ejercer el poder el dinero suele funcionar muy bien, luego hay otro tipo de de recursos como los emocionales o los culturales con los que juegan las religiones que también funcionan muy bien.
Luego está el miedo que también funciona, pero más a corto plazo, un poder basado en el miedo no suele funcionar mucho tiempo.
#9
Es una forma de verlo. En mi opinión es al revés. La mujer, igual que cualquier que vende algo, lo vende si quiere, cuando quiere y al precio que quiere. El comprador no tiene ningún poder más allá de decidir si está dispuesto a pagar el precio o no.
¿Acaso tu crees que tienes "poder" sobre el supermercado, sólo porque te dan lo que quieras a cambio de tu dinero? No. El supermercado tiene lo que tu quieres y no te lo va a dar a no ser que les pagues.
Si es igual se podrían abrir supermercados del sexo o algo así, a mí personalmente no me parecería mal, sería una relación comercial más, como ir al dentista o ir al fisio.
El problema es que no es igual.
La realidad es que en el mundo del porno y la prostitución en general las mujeres juegan con un falso empoderamiento en el que es el cliente el que tiene el poder de verdad.
Me parece que a eso se lo llama prostíbulo, o más "políticamente correcto", "club de alterne".
las mujeres juegan con un falso empoderamiento en el que es el cliente el que tiene el poder de verdad.
¿En qué te basas al decir que el cliente tiene el poder de verdad? ¿Acaso ellas no prestan su servicio cuando quieren y a quién quieren? ¿Acaso ellas no cobran el precio que quieran? ¿Acaso… » ver todo el comentario
Mezcla sexo y feminismo como podía haber mezclado sexo y política, o sexo y piñas, o sexo y filosofía racionalista que habría sido lo mismo.