La carrera entre China y Estados Unidos por poner un ser humano en la superficie lunar antes del fin de 2030 tiene una contrapartida no tripulada mucho más dramática e inmediata. El administrador de la NASA anunció hace pocos días que a partir de comienzos de 2027 planea lanzar sondas al polo sur lunar con una frecuencia aproximada de «una al mes» para establecer una base lunar no tripulada y allanar el camino para los primeros alunizajes no tripulados de Artemisa, que ahora tendrán lugar en las misiones Artemisa IV y Artemisa V.