El Vórtice Polar Estratosférico colapsa completamente en Febrero

En las últimas horas, el mundo de la meteorología ha estado en alerta ante un anuncio impactante: el colapso total del vórtice polar estratosférico debido a un Calentamiento Estratosférico Súbito (CES). Este fenómeno, segun algunos expertos en modelado meteorológico, podría abrir las "puertas del Ártico" y alterar drásticamente los patrones climáticos en el hemisferio norte durante las próximas semanas.

¿Qué es el Vórtice Polar y el Calentamiento Estratosférico Súbito?

El vórtice polar es una gran masa de aire frío y de baja presión que gira en sentido antihorario sobre el Polo Norte, ubicada en la estratosfera, a unos 10-50 km de altitud. Actúa como una barrera natural que confina el aire gélido en las regiones árticas, previniendo que se expanda hacia latitudes más bajas. Sin embargo, cuando ocurre un CES, las temperaturas en la estratosfera pueden aumentar drásticamente —hasta 50 °C o más en pocos días—, debilitando o incluso rompiendo esta estructura. Este calentamiento no trae calor a la superficie; al contrario, desestabiliza el vórtice, permitiendo que masas de aire ártico se desplacen hacia el sur.

Según datos de modelos como GFS y ECMWF, el evento de 2026 se confirma para mediados de febrero, con un colapso que podría hacer que los vientos del vórtice se inviertan (de oeste a este, o retrógrados), eliminando su capacidad para contener el frío. Fuente

Causas y Desarrollo del Evento en 2026

El CES de este año se ha gestado a lo largo de enero, con señales de inestabilidad en la estratosfera. Pronósticos indican que una onda atmosférica tropical (conocida como MJO) interactúa con el calentamiento, amplificando la disrupción. A diferencia de eventos pasados, este colapso podría ser un "split" (división en dos lóbulos) en lugar de un simple desplazamiento, lo que aumenta la imprevisibilidad. Fuente

En España y Europa, el debilitamiento masivo ya se nota en patrones inestables, con impactos diferenciados en regiones como el norte peninsular. Modelos europeos y estadounidenses coinciden en que el vórtice se fragmentará alrededor del 15 de febrero, con un calentamiento de más de 50 °C en la estratosfera polar. Fuente

Consecuencias: Olas de Frío y Caos Climático

Las repercusiones no se limitan a la estratosfera. La "transmisión" a la troposfera —la capa atmosférica donde ocurre el clima diario— podría tardar unas tres semanas, afectando los últimos días de febrero y los primeros de marzo. Esto significa que el frío ártico podría escapar, generando olas de frío extremo, nevadas intensas y tormentas en Norteamérica, Canadá y Europa. Fuente

En España, particularmente en áreas como España, se esperan temperaturas bajo cero, nevadas en zonas montañosas y un final de invierno "demasiado fresco". En Estados Unidos, el noreste podría enfrentar condiciones gélidas prolongadas, con temperaturas 30 °F por debajo de lo normal. Incluso México podría sentir efectos indirectos, como frentes polares persistentes.

Además, la Oscilación del Atlántico Norte (NAO) podría volverse negativa, favoreciendo bloqueos anticiclónicos y desalojos de aire frío, lo que prolongaría el invierno hasta la primavera

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