Montse y su padre, de 93 años, continúan sin poder acceder con vehículo a su domicilio, una casa de payés situada junto a la ermita de Sant Simó, después de que el camino principal quedara bloqueado por una valla metálica en un solar adyacente. La situación, que generó bastante revuelo cuando se hizo pública, dura ya más de dos semanas y ha dejado a la familia desesperada y angustiada, según explica Montse. Nadie, por el momento, les ofrece ninguna solución.