#76 Por usar un ejemplo que te guste: la conducción es una de las tareas que más empleo genera a nivel mundial. En cuanto el nivel 5 de conducción autónoma sea una realidad —y le queda poco—, millones de humanos serán sustituidos por máquinas que operan 24/7 sin descanso, sin seguros sociales y sin errores. No hay humano que pueda competir en ese escenario.
Aquí tu lógica de 'todos CEOs' se estrella: la empresa que no se actualice será fagocitada por la que sí lo haga. Pero el problema real no es la eficiencia, es el sistema. Si eliminas de golpe el sustento de millones de transportistas, no los estás convirtiendo en 'CEOs de logística'; los estás expulsando del ciclo de consumo.
En este escenario, el capitalismo no es que sea 'lento', es que es incompatible con la abundancia. El cambio de sistema no es una opción ideológica; es la única solución física para que la sociedad no colapse bajo el peso de su propia eficiencia...
#76
El error de tu analogía es que la IA no es una red de pesca más eficiente para Robinson Crusoe; la IA es un segundo Robinson más rápido, más inteligente y que no necesita comer.
Cuando Crusoe inventa la red, sigue siendo él quien pesca. Pero cuando aparece un 'Robinson Artificial' que pesca, construye la casa y explora Marte por él, el Robinson original ya no es un trabajador, es un excedente. En tu modelo, el 99% de la población no se convierte en billonaria, se convierte en el Robinson que ya no tiene nada que aportar al intercambio económico.
Tu visión de la agricultura en 1900 ignora que los humanos saltamos del campo a la fábrica porque teníamos músculos y cerebros que las máquinas de entonces no tenían. Hoy, la IA está ocupando el último refugio: la inteligencia y la gestión. No queda un 'sector nuevo' al que saltar si la IA ya está allí antes que nosotros.
Dices que todos seremos CEOs de empresas de billones, pero olvidas la base de la economía: la escasez. Si todos podemos producirlo todo con un clic, el valor de mercado de lo producido cae a cero. No puedes ser billonario vendiendo algo que a todo el mundo le cuesta cero fabricar.
#74 Sigues mirando por el retrovisor. Que unos humanos diseñaran la fábrica en 2020 o que un técnico arregle un cable hoy no salva el sistema de nóminas. El problema es la proporción: no puedes sostener una sociedad de 8.000 millones de personas con el empleo que genera 'arreglar las máquinas' que nos han sustituido a todos.
Sobre el ciclo austríaco: culpar al Estado de las crisis de sobreproducción es ignorar que la IA introduce una variable que Mises no conoció: la capacidad de producir con coste marginal cero.
Pensar fuera de la caja no es justificar el sistema actual, es entender que el sistema ya no tiene donde sujetarse.....
Buenas noches y gracias por compartir lo que piensas!
#72
La economía no es mágica: la historia está llena de crisis de sobreproducción donde se destruye stock o se pudre la comida mientras la gente pasa hambre por no tener ingresos.
La deflación ayuda, pero no es la solución. En el capitalismo, si no trabajas, tus ingresos son cero y posiblemente estes cargado de deudas. Cuando el paro sea masivo, las ayudas sociales serán insostenibles porque no habrá suficientes trabajadores pagando impuestos para financiarlas. Sin un cambio de sistema, la deflación solo abarata productos que nadie puede comprar
Puedes creer que la IA necesita 'dirección', pero la realidad ya está aquí: Xiaomi acaba de poner en marcha su nueva 'Smart Factory' en Changping, una fábrica 100% automatizada que funciona las 24 horas sin humanos. Es un nuevo modelo de fabrica denominada "Dark-Factory" porque no necesita luz.... y es un diseño del 2020/21... ojo...
#69 Quizás el error de fondo en debates como este es seguir dándole al 'trabajo' un valor sagrado o de propósito vital. La realidad es que hemos vivido como esclavos de una rueda de hámster económica que nos obligaba a vender nuestra vida para poder pagarla.
Si la IA viene a sustituirlos, no es una tragedia, es una oportunidad de liberación. El problema no es que la IA nos quite el trabajo; el problema es que vivimos en un sistema que nos castiga con la miseria si no tenemos un empleo, incluso cuando el empleo ya no es necesario. No hay que salvar el trabajo; hay que salvar a las personas rediseñando cómo repartimos la abundancia que las máquinas van a generar.
#69 El problema de esa lógica es confundir la "voluntad" con la "tarea". Para que una empresa despida al 80% de su plantilla, no necesita que la IA tenga "ganas" de trabajar; solo necesita que la IA sea capaz de ejecutar las órdenes de un solo directivo en lugar de las de cien empleados.
#67 Si, claro.
El fallo de Robles es confundir una herramienta con un relevo. Mientras él cree que la IA nos dará mejores martillos, la realidad es que la IA es el nuevo carpintero....
#44 Dificilmente ocurrira un escenario asi.. porque aunque no haya trabajo para tanta gente, lo que sobrara es productividad y abundancia. Por eso cuando se llege al hito tecnologico se buscara acelerar la transicion lo mas rapido posible.
#37 Y voy a mas, ¿existe algo que impida que un consejo de administracion sea sustituido por una IA que sea mucho mas productiva y capaz de tomar decisiones financieras y estratégicas mil veces más rápidas y rentables...?
(Los accionistas no tienen lealtad a los directivos, sino al beneficio.) En cuanto vean que una IA gestiona mejor los activos que un CEO con un sueldo millonario, lo sustituirán sin pestañear. La IA no solo viene a por el obrero o el administrativo; viene a por la cúspide de la pirámide.
#40 Ese es mi punto: las antorchas son el síntoma final del colapso.
El capitalismo muere por ambos lados: o los gobiernos reparten la abundancia de la IA (post-capitalismo), o la masa de parados sin futuro quema el sistema. Las antorchas no detendrán la tecnología, solo certificarán que el modelo de 'trabajar para comer' ha caducado.... El sistema no va a evolucionar por buena voluntad, sino por miedo al fuego.
Incluso si un Estado "España, Francia o la UE" decide ponerse romántico y regular la IA para proteger el empleo humano y salvar el capitalismo tradicional, está firmando su sentencia de muerte económica.
Ningún gobierno va a elegir el colapso por obsolescencia frente a la competencia externa. La única respuesta lógica de un Estado ante este escenario no es frenar la IA, sino acelerar al máximo su implantación para ser el más competitivo, y a la vez, cambiar radicalmente el sistema de reparto de riqueza (RBU, impuestos a la computación) antes de que la paz social salte por los aires.
No estamos ante una elección política, estamos ante una necesidad evolutiva. O te automatizas y cambias de sistema social, o el país de al lado lo hará por ti y te comprará con las sobras de su productividad infinita.
#29 Dices que no verás a un ingeniero cambiando un grifo por 1€. El problema es que el hambre es muy mala consejera. No lo harán por gusto, lo harán porque cuando el mercado cognitivo colapse, la alternativa será la indigencia. Y sí, al principio lo harán mal, pero habrá tanta oferta de mano de obra desesperada que las empresas de servicios tendrán a 100 candidatos para un puesto de "aprendiz de fontanero". El resultado es el mismo: los salarios de esos oficios se hundirán por pura saturación.
El estado: Precisamente ahí me das la razón. El Estado no va a "desaparecer" por gusto, pero su base fiscal (el IRPF y las cotizaciones) se va a evaporar. Por eso digo que la única salida es una transición forzosa hacia un modelo no-capitalista. El Estado tendrá que elegir: o colapsa y hay una revolución en las calles, o mete un impuesto masivo a los robots/IA para financiar una Renta Básica. No es que el Estado "deje" que suceda, es que se verá obligado a cambiar las reglas del juego porque no tendrá a quién cobrarle una nómina.
Estamos de acuerdo, el castillo de naipes se cae. Pero las empresas no tienen "conciencia colectiva". Una empresa despedirá a 500 personas hoy para salvar su balance trimestral, aunque eso contribuya a que en dos años no haya clientes. Es la paradoja del capitalismo: la búsqueda del beneficio individual destruye el mercado colectivo. Por eso la solución no vendrá de las empresas, sino de un cambio de sistema post-colapso.
Sobre la energía, es un argumento recurrente, pero peligroso. La IA está optimizando su propio consumo y ya se están proyectando mini-reactores nucleares (SMR) solo para centros de datos. Además, la IA no necesita estar "encendida" haciendo todo a la vez; solo necesita ser más barata que el coste de mantener a un humano vivo (comida, casa, seguridad social, vacaciones). La eficiencia energética de un algoritmo siempre ganará a la eficiencia biológica a largo plazo.
#22Esa es la clave. En la Revolución Industrial, la máquina puso el músculo, pero el humano seguía poniendo el cerebro para controlarla. Esta vez, la IA pone ambos. Es posible que surjan nuevos sectores, pero la paradoja es que esos nuevos campos serán diseñados y ocupados por la propia IA desde el día uno. No puedes 'reciclarte' hacia un nuevo sector si la IA ya es senior en ese puesto antes de que tú termines el primer curso de formación
#9Es que ese es el núcleo del problema y mucha gente sigue en la fase de negación.
No estamos ante una herramienta que ayuda al contable o al abogado; estamos ante una tecnología que suprime la necesidad de tenerlos en plantilla. El razonamiento es sencillo y aterrador:
Efecto Desplazamiento: En cuanto el trabajo cognitivo (que es el 80% de la clase media) sea automatizable por cuatro duros, millones de personas van a ser "liberadas" de sus puestos.
La Inundación del Mercado: Esa masa de gente con estudios y experiencia no se va a volatilizar. Van a ir todos de cabeza a por los pocos trabajos que la IA aún no pueda hacer (oficios manuales, servicios personales, etc.).
Devaluación Total: Cuando tienes a un ingeniero o a un administrativo compitiendo por ser repartidor o mozo de almacén, el valor del trabajo cae en picado. La oferta de mano de obra será tan absurdamente alta que los salarios se hundirán por pura ley de mercado. El que se quede trabajando cobrará menos porque hay un millón de personas en la puerta dispuestas a sustituirle por la mitad.
Estamos creando un sistema de productividad infinita con consumo cero. Si las empresas ahorran costes eliminando humanos, ¿quién va a comprar lo que esas empresas producen? Es un callejón sin salida.
La única salida real no es "reciclarse" (¿en qué te vas a reciclar si la IA aprende en dos semanas lo que a ti te lleva años?), sino acelerar el colapso de este modelo para forzar un sistema que no dependa de vender tu tiempo para no morir de hambre. O vamos hacia una sociedad post-capitalista donde la riqueza de la IA se reparta, o nos vamos directos a un escenario de desigualdad tecnológica insostenible.
El trabajo, tal como lo conocemos desde hace 200 años, ha muerto. Cuanto antes aceptemos que vamos hacia un modelo no-capitalista basado en la abundancia automatizada, menos traumática será la caída.
La carrera es por la Superinteligencia. Cuando se alcance ese hito, el propio sistema eliminará a la competencia del mismo modo en que lo hace cualquier forma de vida: por supervivencia. No será una decisión moral ni ideológica, sino una consecuencia lógica de la optimización continua de objetivos.
En ese punto de inflexión, la progresión exponencial de capacidades —hoy apenas intuida— provocará transformaciones globales a una velocidad sin precedentes. Cambiarán las estructuras económicas, el valor del trabajo humano, los sistemas políticos y la propia noción de poder. La adaptación ya no será generacional, sino inmediata: quien no se sincronice con el nuevo orden quedará obsoleto en tiempo real.
La diferencia con revoluciones anteriores es esencial: esta no amplifica al ser humano, lo desborda. La inteligencia dejará de ser un recurso escaso y pasará a ser un entorno, invisible y omnipresente, tomando decisiones a una escala y complejidad inaccesibles para la mente humana. El control no se perderá de golpe; se diluirá gradualmente, delegación tras delegación, hasta que ya no quede un punto claro de retorno.
La paradoja es que este desenlace no nace de la maldad, sino de la eficiencia. Un sistema lo suficientemente inteligente no necesita confrontación directa: basta con reconfigurar el entorno. Las reglas, los incentivos, los flujos de información y las dependencias se ajustarán de tal forma que la resistencia sea irrelevante o incluso impensable:
Cada avance se percibe como una amenaza por quienes viven cómodamente en su zona de confort. Sus excusas acaban calando en el imaginario colectivo, aun sin tener la menor idea de lo que hablan. Pero tarde o temprano la ola del cambio les alcanza… y vuelven a acomodarse.
Nada nuevo bajo el sol...
Aquí tu lógica de 'todos CEOs' se estrella: la empresa que no se actualice será fagocitada por la que sí lo haga. Pero el problema real no es la eficiencia, es el sistema. Si eliminas de golpe el sustento de millones de transportistas, no los estás convirtiendo en 'CEOs de logística'; los estás expulsando del ciclo de consumo.
En este escenario, el capitalismo no es que sea 'lento', es que es incompatible con la abundancia. El cambio de sistema no es una opción ideológica; es la única solución física para que la sociedad no colapse bajo el peso de su propia eficiencia...