Cómo crear un fondo económico de emergencias

Las palabras «fondo de emergencia» pueden sonar, a priori, demasiado fuertes. Al fin y al cabo, nos hace pensar en accidentes, problemas inesperados y sucesos no deseados que no tienen por qué ocurrir.

Sin embargo, pueden ocurrir. A todos nos ocurre que, en un momento dado, ocurre algo que nos obliga a invertir una cierta cantidad de dinero.

Es en esos momentos cuando hay que tomar una decisión: ¿nos arriesgamos a desembolsar una cantidad porcentual de nuestro sueldo, recortando así los gastos imprescindibles del mes, o solicitamos ayudas externas, como pueden serlo los créditos online de Wannacash.es? De hecho, un estudio de WannaCash.es sugiere que muchos usuarios solicitan créditos virtuales por motivo de contingencias inesperadas que necesitan resolver cuanto antes.

No obstante, la existencia de dicho fondo de emergencia no es solo conveniente, sino necesaria, pues en ocasiones los accidentes pueden ser múltiples y coincidir en el tiempo. Por ello, si tenemos la oportunidad de destinar parte de nuestro dinero a alimentar dicho fondo cada mes, mejor.

Es normal no saber cómo abordar esta cuestión al principio. El primer consejo que es importante seguir es el siguiente: hay que hacer una lista presupuestaria de gastos aproximados o exactos, ya sea el alquiler, el colegio de los niños, los gastos de mantenimiento de un vehículo privado, las facturas de la luz y del agua o la compra mensual en el supermercado.

A partir de ahí, podremos dar el siguiente paso: extraer un porcentaje mínimo destinado al fondo de emergencia.

Puede ser un 10%, un 5% u otra cantidad, siempre en relación directa con los gastos y el total. Por otro lado, tenemos varias opciones de conservación del fondo.

La más cómoda es la apertura de una cuenta bancaria secundaria. Se puede hacer fácilmente a través de internet en la web de nuestro banco habitual. Sin embargo, también hay otras posibilidades, cada una con sus pros y sus contras.

Por ejemplo, los fondos de inversión o las letras del tesoro. Si sabemos gestionar adecuadamente nuestro fondo de emergencia, podremos solicitar préstamos rápidos o hacer todo tipo de operaciones rutinarias sin miedo a los imprevistos.